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viernes, 30 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia

Todos los senadores , generales  e invitados se sentaron en aquella redonda sala de piedra , todos reunidos alrededor de un altar de piedra con un gran manuscrito sobre el mismo.
Hektclar  , uno de los grandes negociadores  y parte del senado se acercó al altar y se posó sobre este , mirando a todos lados , buscando a Aníbal y a sus acompañantes  para llamarlos  , con la intención de que Aníbal hablase sobre la vertiginosa situación de Cartago.




- ¡ General Aníbal  , acérquese y lea el tratado por favor! - Dijo con seriedad el senador.




Aníbal se puso en pie rápidamente y ajustó su espada , haciendo señas a Élbir y Aderbal para que se dirigiesen al altar con él .
Estos no tardaron en ponerse en pie en la tribuna de atrás y caminar por los escalonados pasillos , poniéndose al lado de su general.





-  Puede hablar general - Dijo el comunicador a Aníbal.




- No os leeré la carta , os explicaré  lo que intentan los romanos y pronto entenderéis por que me negué a ello. - Aníbal se aclaró la voz y la alzó bastante más de lo normal.- ¡ Lo que estás ratas exquisitas pretenden es tomar parte de nuestras tierras a cambio de que nos apoyen , aceptemos o no quieren nuestro territorio , el territorio que tantas vidas y esfuerzo nos ha costado conseguir ! 





Todo el senado quedó callado por unos momentos hasta que otro de los generales del norte se puso en pie con soberbia , sonriendo con gran amplitud , tras eso se dispuso a hablar , posando la mano sobre su pecho , al igual que hacían muchos del senado romano.





-  ¿ Qué hay de malo en eso general ? ¿ No es cierto que Roma es ahora mismo una gran potencia y un gran imperio ?¿ No es cierto que gracias a ellos podremos aumentar más nuestro territorio ? es cierto que algo de territorio se perderá  , pero lo que perdamos lo recuperaremos en menos días- Dijo con un tono de creído.





-  Ahora te pregunto yo , hermano cartaginés...¿ En serio cree que nos dicen la verdad? será una gran potencia , no lo desmiento , pero son los mismos que han intentado por lo menos siete veces pasar a nuestro lado de Iberia para tomarlo-Dijo Aníbal con seriedad.




- Pe..pe..pero...pero ellos..- Aquel hombre no tardó en callarse , comenzando a temblar.




- Ni peros ni nada senador ...¡ LO QUE ERES ES UN MALDITO IMPOSTOR , ERES UN ESPÍA ROMANO ! -Aníbal golpeó el altar con fuerza y saltó sobre este , dirigiéndose donde él.




Estaba claro que era un espía romano , no solo por lo que apoyaba a Roma si no por que no se había quitado el anillo que identificaba a todo romano y que casi nadie llevaba en Cartago , solo los senadores romanos y los mensajeros , por así decirlo era algo para reconocerlos y distinguirlos de los cartagineses.
Enseguida el espía sacó una de sus dagas  y se la puso sobre el corazón negando, sin llegar al clavarla , no quería que lo cogiesen y se lo llevasen como rehén.
Enseguida dos soldados que habían dentro de la sala agarraron al hombre antes de que se clavase la hoja en el corazón y lo apresaron inmovilizándolo para que no hiciese nada.






Aníbal se acercó al espía y agarró sus cabellos , mirándolo.- Dime tu nombre..impostor..que te va a esperar unos meses largos hasta que venza el tratado..y cuando torturo a alguien me gusta gritar su nombre..





Octavio...Octavio bruto..-dijo casi llorando , siendo arrastrado fuera de aquel lugar.



Continuará....

miércoles, 28 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia

 Aníbal partió hace unos días de su casa para dirigirse al consenso de Cartago , el cual se encontraba en el núcleo del mismo Imperio , alejado de toda ciudad y poblado , un lugar sagrado   y respetado  por todos los ancianos  y los grandes guerreros de Cartago , allí se reunían siempre los más grandes y sus sirvientes , era un lugar donde debatían cosas importantes como las alianzas del Imperio , las guerras en las que debían tomar partes o los territorios que se debían gestionar .
Aníbal en este caso no llevaba sirvientes , llevaba a dos leales soldados y amigos , uno más que otro pero aún así amigos . Junto a él iban Aderbal y Élbir .





- Señor , ¿Cree que el consenso estará a favor de la guerra contra Roma ? - Dijo Élbir asustado , él conocía bien al ejército romano y sabía que eso era un suicidio.



- Si son hombres lo estarán , si no solo demostrarán que tras esas pieles de valientes se esconden débiles niños con cargos mal distribuidos.




- JAJAJAJA ,¡ ERES UN VIEJO CASCARRABIAS !- Dijo Aderbal partiéndose de risa ante las palabras de su amigo !



- ¿ Nunca te tomas nada enserio ? - Dijo Aníbal poniendo mala cara.



- Amigo , cononociendote , sé que eres capaz de liarte a mamporros con todos por oír lo que quieres , JAJAJAJAJA- Dijo Aderbal entre risas.



Tardaron unos días en llegar a aquella especie de ciudad , en la cual se encontraban muchos de los mejores señores de la guerra , grandes Generales y muchos senadores , y entre ellos algunos espías que habían estado en el Senado Romano con información .
Élbir estaba atónito , nunca había ido a aquel lugar , ya que solo podían ir  los más grandes entre los grandes.





 - Esto es enorme..-Dijo atónito el muchacho , sonriendo.




Continuará....

lunes, 26 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


El abismo que separaba Aníbal de Adriana cada vez era más grande,al menos así lo veía Adriana. La noche anterior Aníbal había estado rarísimo cuando Julius y Selene se fueron,no le había hecho ni caso y había notado cómo algo ensombrecía su ánimo más de la cuenta.
Por la mañana cuando Adriana despertó y se vio sola en la alcoba,se incorporo sentándose en la cama,encogió las piernas y se abrazo a sus piernas apoyando la cabeza en sus rodillas.

-"¿Qué será lo que me oculta? Debe de ser algo muy importante para que no se lo haya dicho a nadie.Bueno, Aderbal no estaba anoche,seguramente a él se lo habrá contado.Si son cosas de militares seguro que sí. Le preguntaré a Aderbal esta noche,últimamente suele quedarse mucho desde que formalizó su relación con Dido. Ya está,hablaré con él esta noche". 

El resto del día fue bastante normal,Adriana estuvo jugando con Sadik con las figuritas de madera que su padre le había mandado cuando estuvo de campaña en Iberia,eran las favoritas del niño. Adriana no esperaba a su marido hasta la noche,lo que le sorprendió ver que llegó a mediodía.
Estaba ella con su bebé sentada en el suelo,jugando cuando su marido llegó,Adriana levantó la cabeza y no pudo evitar sorprenderse al verlo allí tan pronto.

-¿Tan pronto?

-Vengo cuando me da la gana,Adriana.- brevemente se maldijo por ser tan brusco con ella,no tenía culpa de la situación política que atravesaban Roma y Cartago,además.....ella siendo princesa de Siracusa,dónde se hallaba uno de los puertos militares y comerciales más importantes del mundo,podría tener a los sicilianos de parte de Cartago si Adriana decía de ponerse del lado púnico.

-Ven aquí....-Adriana se levantó del suelo con su hijo en brazos y Aníbal rodeó su cintura con los brazos,atrayéndola hacía él,abrazándola con su hijo en medio de ambos.

-¿Qué quieres,Aníbal?- cuándo su marido estaba tan suave es que buscaba algo de ella.

-Te debo tanto mi amor,te quiero pedir perdón por no saber cómo hacerte feliz,por marchitar una flor.- susurró Aníbal rozando sus labios con los de su esposa,antes de besarla con esa dominación que le caracterizaba,Adriana correspondió pero sabía que esas palabras eran falsas,quería algo de ella.
Aníbal no era falso del todo,usaba el que Adriana no se fiaba del todo de él con algunos temas para poder decirle todo lo que sentía disfrazado de malas intenciones.

-¿Q-que quieres de mí?- preguntó Adriana separándose de él,Sadik había sido testigo del beso de sus padres,pero en su inocencia no sabía que significaba eso.

-Esta bien....seguramente va a ver guerra con Roma,Siracusa,¿de qué parte  se pondrá?

-No lo sé....yo no soy  reina de Siracusa....

-Pero tienes influencia,esposa mía....si hubiese guerra con Roma,y es guerra llegase a Cartago,bueno,creo que sabes lo que podría pasar,querida.- Aníbal le acarició la mejilla con cierta ternura.- Sabes que te digo esto para ayudarte,lo hago todo por tu bien.

-¿Quién decidió la guerra?

-Roma. Te lo dije,los romanos son falsos y traicioneros,los estas viendo a través de mis ojos,Adriana.

-Yo.....

-Piénsatelo,por el bien de nuestro hijo.- Aníbal cogió a Sadik en brazos,el niño no tardó en acomodarse en los brazos de su padre,aunque le gustaba más la suavidad de su madre que la dureza de su padre. Aníbal le dio un breve beso sobre la frente a su mujer.
¿Una guerra? Adriana tembló un poco de puro terror,no,una guerra no....se sintió de pronto viuda de un hombre vivo,Aníbal si combatía podría morir,además pensó en su familia...Adelphos,Fabio,Julius,podrían morir.....de pronto vio todo  teñido de sangre,escuchaba el horrible sonido de la guerra,todo en su imaginación,pero era aterrador.

-Por cierto,esta noche...prepárate,los días que estuvo aquí Selene no disfrute de ti,Adriana.- dijo Aníbal sacando a Adriana de sus negros pensamientos,un leve sonrojo se apodero de las mejillas de Adriana al escuchar las palabras de su marido.

-¡No digas eso delante de Sadik!

-Mejor que lo oiga de su padre que de otros labios.- miró a Sadik,debía reconocer que en el fondo en crío le caiga bien.- Hijo mío,eres muy joven aún pero este es mi primer consejo de padre,cuando te cases fóllate a tu esposa aunque este la bruja de tu cuñada....

-¡Aníbal!- le arrebató al niño de los brazos.- es muy joven para que le hables de eso.

-Te recuerdo que tuvimos que follar para engendrarlo.Yo voy a a comer ya,te espero,pon el niño a que juegue o que se yo,quiero estar contigo a solas,no con el crío de por medio.

-Sí....- Adriana aún seguía asustada,odiaba la guerra,no quería perder a nadie,ni a su marido ni a sus familiares,pero sabía que si Roma y Cartago se enfrentaban,sus primos y abuelo tendrían que luchar contra su esposo,Aníbal era devastador en la guerra y....¡no! Tenía que tratar de hacer algo,lo que fuese....

Continuara.....

  

domingo, 25 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.



Cuando Aníbal entró a su habitación tras un largo baño Selene , Julius y su crío ya no estaban , solo su mujer Adriana y su hijo Sadik , el cual se restregaba en su cama  y babeaba las almohadas , en las cuales dormía él , algo que no le resultó demasiado agradable  y por lo  que no se quejó , solo se sentó al lado de su mujer y su hijo , haciéndole una seña con la cabeza a su mujer para que se llevase al crío a la habitación colindante y así poderlo meter en su cuna , para que los tres se fuesen a dormir.



Esa noche Aníbal no  estaba demasiado animado  y por lo visto tampoco se fijaba mucho en su mujer , solo pensaba en el tratado que Julius le había dado y las consecuencias que acarreaban sus decisiones , si aceptar o no el tratado.
Aníbal se recostó sobre la cama lentamente  y tras eso cerró los ojos , ignorando todo lo que ocurría o estaba a su alrededor .



-¿ Ha pasado algo? - Preguntó su mujer , preocupada e intrigada por lo que hubiese pasado entre su marido y Julius.



- No , duerme mujer..-Dijo fríamente Aníbal , sin ni siquiera mirarla al hablar.



Adriana solo pudo morderse el labio inferior y acostarse a su lado  , dándole la espalda igual que él hacía con ella .Estaba claro que algo había pasado y no pensaba parar hasta que lo descubriese  , costase lo que le costase le sacaría la información necesaria a su marido.





Para Aníbal la noche pasó rápida . Se levantó de la cama lentamente , dejando a su mujer durmiendo en la cama y a su hijo en la cuna  , mientras que él se dirigía hacia al patio exterior , a una pequeña mesa que había , se sentó en la misma y se dispuso a escribir varios tratados para los varios núcleos de Cartago , explicando la situación de roma y la inminente guerra que habría próximamente entre ambos  imperios.
La carta lo decía todo , Roma quería expandirse  y de que mejor manera que negociando a su favor , a cambio de varios territorios Cartagineses  los romanos apoyarían en todas las guerras a Cartago  y a sus aliados , y si no aceptaban ese trato Roma tomaría el territorio por si mismo , por lo que esto significaba que  los tomarían a la fuerza , tanto si le gustaba a Cartago como si no.






- Que los dioses nos atiendan...-Dijo Aníbal , sellando cada pergamino escrito y avisando tras eso a Élbir , que se encontraba fuera junto a Aderbal.





-  ¡ Tú ! ¡ Ven ahora mismo ! - Señaló a Élbir  , con una bolsa de cuero agarrada con la mano izquierda.



- ¡ Enseguida , señor ! - El chico no tardó tiempo en ponerse frente a él , mirándole entusiasmado.



- ¡ Quiero que le entregue cada uno de estos pergaminos a cada uno de los generales del ejército y sus respectivas ciudad! ¿ Queda claro?- Dijo Aníbal con un tono alto y serio.- Si lo haces bien demostrarás que eres digno de estar en mi ejército , y si me fallas solo me demostrarás que hasta mi hijo es más competente que tú.





-  ¡ Sí , señor ! ¡ Me quedó claro , señor! - Cogió la bolsa con rapidez y echó a correr con velocidad a por su montura , para montar en esta y dirigirse  hacia su primer camino.





Continuará....

sábado, 24 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.

¿¡ De qué quieres hablar!? ¿¡ De que soy un bárbaro que se ha casado con alguien  más importante que toda Cartago !?



Aníbal no le dio tiempo a hablar a Julius ,  ese tipo se creía importante  y en Cartago nadie era más importante que Aníbal y su familia . Aníbal agarró de las prendas a Julius y lo alzó unos centímetros del suelo , pegándolo a la pared del exterior de su casa.




- ¡ Contesta o sufrirás mi ira ! -dijo Aníbal cabreado , temblando bastante por toda la rabia acumulada.




- ¡Si me sueltas y me dejas respirar puede que tanga más facilidades ..bárbaro ! - Dijo Julius , sin cambiar la expresión de su cara.


 Aníbal tuvo que bajar sus humos y soltar a Julius antes de que Selene o su mujer lo viesen , no le convenía pelearse con Adriana y menos por culpa de ese tipo o de Selene si se chivaba de lo que le hacía a Julius.



- ¡ Ya tardas en hablar ! - Dijo Aníbal con cara de pocos amigos.




- Como te decía , antes de que me saltases al cuello cual chacál rabioso  , venía a hablarte sobre  algo bastante importante , algo que no puedo decir aquí , ya que es un secreto del senado..-Dijo Julius tras mirar a Aníbal  , esbozando tras eso una amplia sonrisa.- Seguro que te gustará..


- Todo lo que sale de ti está podrido , viejo , no me fío de ti , ni de tu senado..- Dijo de nuevo Aníbal , intentando no tirarse de nuevo encima de él.-


- Esto no..- Dijo Julius sacando de su bolsa de cuero un pergamino enrollado , dándoselo ahora a Aníbal.




No tardó en agarrar aquel pergamino y quitarlo de sus manos con brusquedad  y desprecio , haciendo que Julius pusiese una mueca de asco y desprecio hacia él , esperando a que lo leyese , ya que Aníbal , tardaba su tiempo en leer.



¿ Qué pasa , no sabes leer?- Dijo Julius riendo esta vez en voz baja.-




Aníbal no le prestó la más mínima atención hasta el rato que terminó de leer la carta , golpeándole el pecho a Julius con el mismo manuscrito , casi cayendo al anciano del impacto de su mano con el pergamino en el pecho.

 - Sé leer  y no me interesa nada de lo que pone aquí. - Aníbal apartó de nuevo a Julius de un empujón  y entró en su casa , dejando la puerta entrecerrada por si Julius pasaba para recoger al otro estorbo de Aníbal , Selene.




Continuará...




viernes, 23 de agosto de 2013

Suavis Inimicita


Los días pasaban a un paso lento,ni Aníbal ni Selene seguían sin aguantarse,Adriana estaba en medio de sus discusiones siempre pero decidió dejar de intervenir ya que salía escaldada.Centraba casi toda su atención en su hijo,era el único que no le decepcionaba ni le hacía ponerse de un bando.Sadik estaba en la misma posición que ella,ni era romano ni cartaginés,era mestizo,un hijo de Cartago y Roma,por sus venas corría la sangre real de Siracusa. Si ,el que actualmente ocupaba su trono cómo tirano,era familiar de Adriana primo segundo o algo así por parte de madre,muriese ella subiría al trono de Siracusa y su hijo sería príncipe heredero.

-Algún día lo serás mi amor.- dijo mirando embelesada a su hijo cómo si en su inocencia el niño supiese que era un príncipe.Adriana besó dulcemente la frente de su bebé,no podía comprender cómo podía amar tanto a Sadik,moriría por él.

-Mami.



Julius tras días de travesía y de arreglar algunos asuntos en Roma llegó a Cartago,no era la primera vez que estaba allí,pero el puerto era lo más sorprendente del mundo conocido. Con un sector rectangular para los barcos de comercio marítimo dónde se podían atracar más de cien barcos y el sector circular para la flota de guerra. Cartago era un adversario marítimo casi invencible,el Mediterráneo era ahora mismo un mar africano,las tierras romanas palidecían en cuanto extensión,sólo abarcaban toda la península itálica,Sardonia,Córcega y Sicilia,mientras que Cartago toda África del norte a excepción de Egipto,llegaba hasta Malta y parte de Iberia.

-"Son poderosos,pero el fin de su Imperio llegará".-pensaba con rencor Julius,odiaba Cartago y en especial a Aníbal por diversas razones,entre ellas que asesinó a su hijo y por el tema de Adriana.
Al anochecer,Julius llego a la puerta de la casa de Aníbal,inspiró hondo antes de tocar a la puerta,estaba nervioso y preocupado,¿cómo estaría su familia?


Selene y Adriana acababan de que sus respectivos pequeños durmiesen ya,¡eran tan adorables cuando dormian!

-Aníbal vendrá pronto....-susurró Adriana observando cómo la oscuridad se adueñaba de Cartago a través de una ventana,Selene sólo suspiró.

-Extraño a Julius....es tan tierno,hermana,se desvive por hacerme feliz,una vez me dijo que si se lo pidiese me bajaría la luna con tal de verme sonreír.- Adriana no pudo evitar sentir cierta envidia,Aníbal nunca le diría eso,nunca.

-Aníbal ha tenido una vida difícil....no me gusta veros pelear. Pero no juzgues a Aníbal por cómo es....

-¿Qué le paso?

-No puedo contártelo.- Selene la miró fijamente,nunca se había ocultado nada,de hecho cuando empezó a tener una relación mas profunda que la familiar con Julius se lo dijo primero a Adriana,¿qué era eso que le ocultaba?

-Mi señora.- era la voz de uno de los esclavos que irrumpió en la habitación distrayendo a las dos mujeres.

-¿Qué ocurre?- preguntó Adriana,el esclavo le dijo que habían venido a verlas a ella y a su hermana. Ambas se miraron entre sí,¿quién sería? Sólo había una manera de averiguarlo....
Cuando ambas fueron a la puerta principal,Selene se hecho a os brazos de Julius con infinita alegría.

-¡¡Julius!!

-Amica mea reginam (mi amor,mi reina)- susurraba Julius con el rostro hundido entre los ondulados cabellos de Selene,aspirando el perfume que emanaban sus negros cabellos.

-Te dije que volvería a por ti,cariño.- ambos se fundieron en un cálido beso bajo la vista de Adriana que repentinamente se sentía cómo una intrusa en tal dulce escena.

-"Aníbal...."- pensó la joven,mientras Julius y Selene se dedicaban tiernas palabras y dulces besos,Adriana le dió un rápido saludo a Julius que fue igualmente correspondido por Julius ya que toda su atención se centraba en su esposa.
Adriana salió del umbral de la puerta,sintiendo el aire fresco de la noche.

-¿Qué haces aquí fuera?- Aníbal había llegado ya,Adriana sólo sonrió y le abrazo efusivamente.

-¿Q-qué haces,mujer?- un ligero rubor se apodero del rostro de Aníbal ante esa muestra de afecto de Adriana,su vista se fijo en la puerta de su casa y al ver a Julius,sus músculos se tensaron enfurecido.

-¿Qué hace aquí?

-Vino a por Selene....

-¡Julius!- gritó Aníbal haciendo que Julius y Selene se separasen.- Ven fuera  un momento,y tú.- su mirada,dura cómo el acero se poso en Adriana,pero pareció suavizarse un poco.- Ve adentro, son cosas de hombre,mujer.

-Vine a hablar contigo sobre un asunto en particular,Aníbal.
  Julius dejó los dulces brazos de Selene para dirigirse con Aníbal fuera de la propiedad,lejos de las dos. Era obvio que iban a discutir sobre política.

Continuara......


miércoles, 21 de agosto de 2013

Suavis Inimicita


Julius echaba mortalmente de menos a Selene y a sus hijos,allí solo en Roma no dejaba de darle vueltas a lo idiota que había sido al llevar a su familia a la finca que tenían lejos de la ciudad.Si perdiese a Selene o a sus hijos se moriría.
Con su primera esposa,Aurelia ,abuela de Selene y Adriana,murió debido a una enfermedad,de algo que nadie esta libre,pero si a su preciosa Selene le pasaba algo moriría con ella.Si,era cruel admitirlo,pero amaba muchísimo más a Selene que a Aurelia.

-Julius...-Fabio entró en la habitación en la que se encontraba Julius,la habitación conyugal,Julius se encontraba sentado en la cama,observando con gesto melancólico todo,cada esquina le recordaba a su mujer,no se oía tampoco el sonido de sus hijos al llorar o reir.

-Dime,Fabio.- Fabio,ese muchacho desde siempre había estado muy apegado a él y a sus nietas al igual que Adelphos.

-Selene está con Adriana junto con Marco y Junio,¿por qué no vamos a buscarles y vemos a Adriana y a su hijo? Además tenemos que hablar con Aníbal de lo del Iberus,cruzaron la frontera y no sabemos si fueron ellos o los íberos....

-¡Sí!- sólo había necesitado eso,una excusa para coger el primer barco y correr a buscar a su familia.



-Pues mis niños no hablan aún.- Selene y Adriana estaban jugando con sus pequeños y no pudo evitar dar un gritito al escuchar a su sobrino Sadik llamar "Mami" a Adriana.

-Cada uno a su ritmo,Selene. Oye....extrañas a Julius,¿verdad?- Adriana había advertido que en la mirada de su hermana menor había un profundo pozo de tristeza,podía comprender que se sentía sola.No era su nación ni su casa.¿Su nación y su casa? Adriana se consideraba en tierra de nadie,se sentía romana pero también cartaginesa,de hecho ya hablaba fluídamente el púnico y Dido le enseñaba un poco de fenicio.

-Sí....le echo muchísimo en falta.- Selene correspondía la pasión amorosa que Julius le procesaba,aunque eran abuelo y nieta,no les importo que algunos viesen su amor horrible y anti natural,pero uno no elige de quién se enamoraba.

-Yo también extraño a Aníbal cuando no esta.....Selene,estoy enamorada de él.

-Si es un bruto....

-Lo sé,pero es mi bruto.-ambas hermanas no pudieron evitar soltar una risita ante eso.- No sé....pero tiene algo que me atrae....

-Qué es guapo y debe de ser un león en la cama.

-¡Selene!- siempre tan pervertida Selene.

-Selene,Adriana.- ambas hermanas se giraron para ver que quién las llamo fue Dido con Âkil,el niño de inmediato pidió permiso a su madre para irse a jugar,pero la madre se lo negó,alegando un castigo que el niño tenía por haber hecho alguna travesura.

-Dido,querida,me entere de tu próxima boda,¿cuando será?

-En primavera,Selene.- las tres mujeres no tardaron en empezar a hablar entre sí,Dido sin querer había tomado un papel de hermana mayor y madre adoptiva  para ambas hermanas,y Dido debía admitir que siempre deseo tener hermanas,de hecho cuando eran pequeños ella se dedicaba a vestir a Aníbal de niña,obviamente siendo Aníbal muy pequeño,con apenas cuatro o cinco años y lo presentaba ante sus amigas cómo su "hermana pequeña". Aníbal le dijo que cómo dijese eso alguna vez no sabría que le haría pero sería algo malo.


Aníbal estaba harto de mujeres,tener tres mujeres en casa no era para nada divertido,y más cuándo tenía alguna el periodo,Selene llevaba poco en casa así que no vió cómo se volvía loca cómo su hermana o Adriana,en esos días del mes deseaba irse al fin del mundo y no volver porque estaban insoportables.

-Aníbal,cualquiera en tu lugar se alegraría de tener tres mujeres en su casa.- una vez más,Aderbal se reía en su desgracia.

-Muérete un poco.-

-¡Qué cosas tan bonitas me dices!- esas eran una de tantas conversaciones que tenían ambos amigos después de los entrenamientos,Bolmícar y Élbir a veces también participaban.Obviamente no tenían la misma complicidad y confianza que Aderbal,pero se sentían honrados cuando su general los invito a ir con ellos dos a una taberna,cómo esa noche

-Es horrible,sobretodo a esa arpía de Selene,zorra romana.

-Bueno....Kshyqti al menos es más tranquila.

-Y es muy bella....-estas palabras fueron dichas por Élbir,recibiendo una mirada reprochosa de Bolmícar,Aníbal lo miró con suma seriedad.

-Así que....¿te pone mi mujer?

-No,no....no es eso....

-Fingiré no haberlo oído,hoy me siento benévolo.-una muy ligera sonrisa se dibujo en los labios de Aníbal y sintió cómo el orgullo lo llenaba,podía presumir de una esposa bastante deseable,no estaba enfadado con Élbir.

-¡¿Qué te dije muchacho del respeto a la esposa de nuestro general?!- Bolmícar le dio una colleja a Élbir a modo de reproche.

-Déjalo estar Bolmícar.- Aderbal con su habitual diplomacia.- Venga¡,haya paz y bebamos un poco!

Continuara.....

martes, 20 de agosto de 2013

Suavis Inimicita


Tener a Selene con sus hijos en casa era bastante divertido para Adriana a excepción de cuando Selene y Aníbal discutían,cosa que por desgracia eran muy a menudo. Selene y Aníbal se peleaban por la mínima provocación,da igual quién de los dos empezase,siempre acaban a gritos.Por ese motivo Adriana trataba de mantenerse neutral en todo momento. Si tenía que elegir entre su hermana y su esposo no sabría a que lado ponerse.
Pero toda paciencia tiene un límite,de modo que en una de tantas peleas entre cuñados por una cosa estúpida e insignificante cómo siempre,pero ya la paciencia de Adriana llegó al límite.

-¡¡BASTA YA!!- gritó furiosa con ambos,haciendo que la discusión cesase por unos instantes.

-Adriana....-murmuro Selene notablemente impresionada,su hermana rara vez estallaba enfadada.

-Kshyqti.-dijo el púnico picando a la romana,Selene odiaba el nombre púnico que su hermana debía usar.Aníbal lo sabía y llamaba así a su esposa para provocara su cuñada.

-¡Mira pedazo de idiota,se llama Adriana,no Kshyqti!- Adriana no aguanto más,salió de la habitación en la que ambos estaban para estar sola con su hijo que seguramente estaría despierto.Cosa que no se equivoco.

-Hola mi amor...-susurro Adriana cogiendo a su hijo de seis meses en brazos,Sadik no tardo en aferrarse con sus manitas a su madre,realmente el niño desde siempre había tenido más cariño a su madre que a cualquier otra persona de su ambiente.
Sadik clavó sus ojos en su madre sonriendo,sus pequeños labios se entreabrieron y salió de ellos algo que Adriana no se esperaba.

-Ma.....mi.....

-¿Q-qué dijiste?- preguntó Adriana abriendo mucho sus ojos sin poder creerse que su hijo hubiese dicho su primera palabra ya,¡juraría que había dicho mami!

-Ma....mi- repitió el niño,arrancándole la sonrisa de felicidad que tanto necesitaba su madre.Adriana lo estrecho contra ella con sumo cuidado,riendo de felicidad ¡su niño ya hablaba!

-Mi Sadik....mi niño....mi príncipe....-decía absorta de amor Adriana.


-Ya conseguiste que se fuera,bruja- ambos cuñados seguían absortos en su guerra personal.

-Se fue por tu culpa,imbécil.- Aníbal ya harto de su cuñada,la acorralo contra la pared con gesto amenazador,Selene acabo agachando las orejas,aunque si se encaraba con Aníbal debía reconocer que le asustaba ese hombre.

-Estoy harto de ti Selene,a él maricón de tu esposo más le vale darte una buena paliza para que respetes.

-Mi esposo no me levantaría la mano....

-O yo sí.Puede que él no,pero a mi provócame más y te doy tal paliza que te vuelves a rastras al nido de ratas que es Roma.- tras esta amenaza Aníbal la dejo allí,contra la pared,asustada,hablaba en serio.
Aníbal fue a buscar a su esposa y la encontró en la habitación del niño,sentada en el suelo con Sadik entre sus brazos,llorando.

-¿Por qué lloras ahora,mujer?

-Aníbal....me ha llamado mami....-Aníbal se dio cuenta de que las lágrimas de Adriana eran de felicidad,suponía que el enfado se le había disipado,una lástima,le había gustado verla enfadada.

-¿Ya no estas enfadada?

-No.- contestó la princesa observando a su pequeño con el amor más grande que le cabía en sus extrañas.

-Lástima.Me ha puesto bastante cachondo verte enfadada.

-¡Aníbal!

-¿Qué? Tarde o temprano el crío oirá esas palabras,mejor que las oiga de su padre.- Adriana puso los ojos en blanco ¡será vasto! En uno de los escasísimos momentos de cierta ternura de Aníbal con su familia,se sentó en el suelo al lado de Adriana y apoyo la cabeza en el hombro de su mujer,así si había paz.

Continuara.....

lunes, 19 de agosto de 2013

Suavis Inimicita


Fue una tremenda satisfacción personal para Aníbal el haber acabado con la miserable vida de quién había sido su padre,cosa que sólo lo hacía ser su padre porque le engendro,no porque hubiese ejercido de padre.
Tras haber acabado con él,Aníbal salió de la casa de su padre con la conciencia tranquila ya que eso había sido justicia.
Aderbal lo esperaba con una sonrisa aburrida,mirándole con burla

-"No tardare".- dijo su amigo imitando las palabras de su amigo.- .- Te has regodeado bastante,casi un día.- teniendo en cuenta que habían tardado dos en llegar y Aníbal se había pasado una noche y un día torturando a Hannon.

-Vámonos a casa.-  no tenía intención de discutir con su amigo.El viaje tal y cómo la ida duró dos días y justo cuando divisaron las murallas de la tan amada ciudad de Cartago el cielo se estaba tiñendo de negro,dejando paso a la noche. Poco hablaron los amigos por el camino,aunque se notaba que Aníbal estaba de bastante buen humor,no era para menos,había matado al responsable de su desgracia.

-¿Vamos a una posada a cenar?- preguntó Aderbal con un brillo de ilusión en su mirada,Aníbal resoplo pensando la oferta de su amigo,tenía ganas de ver a Adriana,pero era cierto que llevaban casi tres días sin comer,de modo que no tardo en aceptar la oferta de su amigo.


-¿Qué ha ocurrido Selene?- preguntó Adriana una vez dentro de casa,la esclava Elira,que se había acabado por convertir en la esclava de confianza de Adriana,se ofreció para cuidar a los hijos de Selene,Marco y Junio,para que ambas hermanas estuviesen tranquilas.

-Pues.....Julius no tenía nada importante que hacer en Roma por unos días,de modo que nos retiramos a la finca que tenemos lejos de la ciudad.

-Ah,ya se cuál es.- era una finca que tenían al norte,en el campo. Era una finca grande y apacible,a veces había incursiones celtas a otras fincas,pero por lo demás era pacífica.

-Bien....estábamos allí,tan tranquilos con Marco y Junio cuando.....nos atacaron los bárbaros....

-¡¿Qué?! ¿Julius y tú estáis bien?

-Sí...Julius volvió a Roma cuando yo partí aquí....conseguimos escapar.....él se quedo en Roma porque habían acordado con esos salvajes unos límites y los violaron.De modo que van a ser destruidos.No sabía que hacer,me sentía tan sola.....y decidí venir aquí.¿Somos mis hijos y yo bienvenidos?

-Mi casa es tu casa hermana.- Selene abrazó a Adriana y se hecho a llorar,su hermana seguía igual de dulce y tierna,aunque debía reconocer que algo había cambiado.Por ejemplo el habla,tenía un leve deje de acento púnico,lógico de hablar todo el día en púnico.

-¿Puedo ver a Sadik?- preguntó Selene,Adriana sonrió y llamó a Elira para que trajese a los pequeños,la esclava libia obedeció y cómo pudo trajo a los tres pequeños.
Marco y Junio tenían los dos el pelo castaño oscuro,cómo su primo y los ojos castaño claro a diferencia de su primo que poseía unos preciosos ojos verdes.

-¡Qué mono es!- dijo Selene más animada al ver a sus dos pequeños hijos.


Aníbal volvió más tarde de lo que quería,seguramente ya Adriana estaría dormida.De modo que cuando entró en su casa fue directamente al dormitorio,estaba cansado y mañana le tocaría volver a la rutina del ejército. Casi le dio un infarto al encontrarse en su cama a Adriana durmiendo con Selene,¡¿qué cojones hacía Selene allí?

-¡Adriana!- bramó el púnico,despertando a ambas hermanas. Desde pequeñas tenían la costumbre de dormir juntas y sólo dejaron de hacerlo cuando Selene se casó con Julius.

-Tan dulce cómo siempre.....-murmuro Selene con voz socarrona,Adriana le dio un codazo para que se callase.

-Pues.....

-Tú,fuera de mi cama.- Aníbal sacó a Selene de la cama y de la habitación a rastras y la dejo en la puerta.- Mi cama,mi habitación,mi esposa.Adiós.- sin más le cerro la puerta en las narices a su cuñada,si estaba de visita que estuviese,pero nada de dormir allí en su cama,que durmiese en el suelo del pasillo.

-No tienes porque ser tan grosero....

-Te lo dije hace tiempo Adriana.Aquí sólo tu y yo.- Adriana no aguanto más y todas sus dudas reventaron,quería saber si su esposo se estaba acostando con otra o si fue a matar a su padre.

-O tus putas....-musito Adriana con rabia,clavando una mirada colérica a Aníbal.

-¿Qué?

-¿Te acuestas con otras?¿Me eres fiel?

-Mira,mocosa.Podría serte infiel,follarme a cada mujer que me diese la gana y tu seguir abriéndote de piernas con una orden mía.Pero juré a Baal que te sería fiel,y nunca rompo un juramento.-aunque bien disimulado,Aníbal con esas duras palabras le trataba de decir a Adriana que la quería,que no se acostaría con nadie más que no fuese ella.

-Entonces.....¿dónde has estado? Élbir me dijo que buscabas a un tal Hannon,¿tú padre?

-....Sí....-cansado se sentó al borde de la cama,Adriana no tardo en arrimarse a él y abrazarle,Dido le contó por lo que había pasado,las palizas,el odio,lo del libio....sentía una compasión y una admiración hacía él por haber aguantado tando....

-¿Lo mataste?

-Sí.

-Algo habría hecho para que se ganase tu odio.- Aníbal ante tal comprensión de su mujer no pudo hacer otra cosa que desahogarse con ella.Le contó todo,absolutamente todo.Las palizas,el libio,los malos tratos,el obligado asesinato de su hermano mayor Arístides y de su esposa Helena.

-Pero no voy a cambiar Adriana.....soy así,aunque corte los lazos con él pasado no voy a cambiar.

-Lo sé,Gracia de Baal....ese nombre....

-Me lo puso mi madre.Creo que fue la única que me apreció.

-Yo te.....te amo....-murmuro Adriana,notando cómo los músculos de Aníbal se tensaban en su abrazo,no estaba acostumbrado a ser amado por alguien y más por ella.Pero no podía decirle que la amaba....

-Selene se quedara mucho,¿no?

-Sí.Los atacaron y necesitaba alejarse de Roma.

-Que no duerma más aquí.

Continuara.....

domingo, 18 de agosto de 2013

Suavis Inimicita


No entendía a su marido.
Adriana no entendió porque Aníbal se fue una noche por "asuntos que le reclamaban",¿que asuntos le ausentaban nuevamente de su hogar y de su familia? La joven princesa temía que esos "asuntos" tuvieran relación con alguna amante,estos negros pensamientos deprimían a la joven. Y peor era cuando esos asuntos lo ausentaron varios días de su casa.

Una de tantas tardes de soledad,Adriana harta de estar en casa,decidió salir un rato y despejarse,dejó a su bebé con Elira,su niñera, y cómo Dido estaba fuera,salió sola a andar un poco por Cartago aprovechando las últimas horas de sol.
Pero esta soledad hacía que pensase peor de su marido,¿tanta cara tenía de que si estaba con una amante estar tanto tiempo fuera?

-"Nuestra boda fue concertada.Él me pidió en matrimonio a mi abuelo,pero quizás sólo por poder y quiera a otra....."- pensaba amargamente la joven.

-¡Kshyqti!- Adriana se giró al oír su nombre púnico,después de todo se había acostumbrado a que la llamasen así en público. Le costo un poco reconocer a  quién la llamo. Era un hombre bastante alto y corpulento,con facciones duras pero con una mirada de cachorrito.Su nombre era Bolmícar y era uno de los compañeros de Aníbal.Él y Adriana se conocieron en la boda y estuvo cuando Sadik fue consagrado a Baal en el templo,pero nunca habían hablado.

-¡Kshyqti! Mi señora.- dijo Bolmícar inclinando levemente la cabeza en señal de respeto a la mujer de su general,no iba solo,iba con un joven soldado más o menos de la edad de Adriana.

-Bolmícar,hacía meses que no te veía.

-Así es,mi señora. No esperaba encontrarla aquí,pero ya que esta,le quería preguntar por Aníbal,esta desaparecido.

-Me dijo que debía atender unos asuntos.

-¿Tres días?- Bolmícar torció la boca con gesto dudoso,el joven que lo acompañaba intervino.

-Sé que asuntos se tratan.Me ordeno buscar e informarle del lugar de residencia de un tal Hannon.- ¿Hannon? ¿Así no se llamaba el padre de Aníbal? Adriana creía que su suegro había fallecido,pero era verdad que ni Aníbal ni Dido se lo dijeron,¿podía estar vivo y Aníbal buscase venganza? Podía ser....

-¡¿Y por qué no dijiste nada,enano cabrón?!- bramó Bolmícar,el hombre sentía debilidad por Aníbal y su familia desde que su general lo salvo en una batalla y era obvio que Kshyqti le parecía una beldad. Si su general le pedía proteger a su esposa y a su hijo daría su vida por ellos.

-Me ordeno que no dijese nada,a excepción de a su esposa si la veía.

-Gracias pro decírmelo,¿podría saber tu nombre?

-Élbir,Kshyqti.

-Un respeto,Élbir,es la esposa de Aníbal y princesa de Sicilia,llamadla de princesa o mi señora.-regaño Bolmícar a Élbir.

-No pasa nada.- intervino suavemente Adriana.- si me disculpáis,vuelvo a casa,mi hijo me necesitara...

-¿Os acompañamos,mi señora?- Adriana negó con la cabeza,tras despedirse de los dos oficiales fue directamente a su casa con la cabeza llena de oscuros presentimientos,se consideraba un grave delito el parricidio,Aníbal podía.....¡no!

Cuando llegó a la puerta de su casa,encontró a la última persona que esperaba ver.

-¡¿Selene?!

Continuara...


viernes, 16 de agosto de 2013

Suavis Inimicita

 Hannon sacó la cabeza de  debajo de agua , saliendo a la vez a flote su cuerpo , rápidamente se puso en pie y tomó en equilibrio dentro del agua , intentando secarse los ojos para poder ver a Aníbal , no lo cería con claridad pero sabría si iba a por él o no.








¡ Espera! ¡ No me mates ! retiro todo lo dicho de ella , por favor , no...-Hannon alzó ambas manos y las llevó a su rostro llorando  y se pegó a la esquina de aquel gigantesco baño.




 Aníbal no paró , a pesar de su llanto , sus quejas y voces él seguía , se había metido con su mujer  , con él y encima se había reído de todo lo que el joven Aníbal había creído , todo por un saco de trozos de metal , era un sinvergüenza.





Ven..padre..le perdono..- Aníbal se metió en el agua lentamente , quedando en un punto intermedio del baño , alzando y abriendo los brazos , con un rostro serio , pero que a Hannon le daba confianza.





 ¡ NO ! ¡ SÉ QUE QUIERES MATARME !-el anciano continuó , todavía desconfiaba de su hijo , era normal , pero Aníbal parecía decir la verdad.





No te haré nada padre..hace años que me enseñaste a dar segundas oportunidades , como has hecho hoy reconociendo que soy tu hijo..-Aníbal forzó una falsa sonrisa y dejó que se acercase su padre.- Vamos..




Va..vale..-su padre se acercó lentamente a  él , abriendo los brazos de par en par para abrazar a su hijo lentamente.




Aníbal abrazó a su padre con fuerza , quitando la sonrisa nada más darle el abrazo . Tras un rato así Hannon intentó separarse de él , pero él no le dejó en ningún momento , lo dejó pegado a él , apretándolo cada vez más contra Aníbal.





Tantos años..tantos años esperando a crecer , a hacerme fuerte  , a poder verte sin fuerzas , enfermo y abandonando , como yo de niño..tantísimo tiempo esperando a llegar a tus brazos y acabar con esto..- Sonrió , dejando caer una pequeña lagrima  sobre su mejilla  , sonriendo tras eso  , agarró su cuello rápidamente  y hundió la cabeza hannon en el agua y esperó un rato  hasta que él  murió ahogado.-






Descansa en paz..hijo de puta..






Continuará....

jueves, 15 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


¡ ESPERA !  ¡ YA TE RECUERDO ! - No le había costado demasiado recordarlo , era el mismo hijo que le había decepcionado en  cuanto a su casamiento se refería.-  Aníbal..el que me decepcionó casándose con una sucia Romana..mi hijo..





¿¡ Sucia Romana!? ¿¡SUCIA ROMANA!? - Aníbal no soportaba que insultasen o maltratasen a su mujer  , por lo menos otras personas , él era el único que tenía derecho a hacerlo.





Sí..esa putita , esa Romana asquerosa...Y yo era el que perdía memoria..- Dijo el viejo a continuación soltando una risotada.





Eres un maldito malnacido..- Agarró con fuerza al viejo por las prendas y lo lanzó contra la pared , haciendo que la misma temblase , tras eso lo agarró por la cintura y por las barbas y lo lanzó cual posadero lanza al borracho fuera de su local , por la ventana , saliendo él al patio trasero , donde lo había lanzado.





Se notaba la furia de Aníbal , la sangre le hervía  , la cabeza le daba vueltas y las venas de su cuello y frente estaban resaltadas , nunca se le había visto así , ni en una guerra se había cabreado tanto como esa vez .
Se acercó al anciano y se puso de cuclillas , mirándolo a los ojos , cabreado.




Repite lo que me has dicho de Adriana...-lo agarró por el cuello y se encaró con el , susurrando con una voz muy baja.- Dímelo.. ¡ YA !




Te he dicho que solo es una putita barata...una romana asquerosa..una estúpida mujer que ha tenido la mala suerte de encontrarse contigo , es lo único por lo que me compadezco de ella , mal hijo..




En esa ocasión Aníbal se cabreo como nunca , sacó a su propio ejército , a sus dos puños de paseo , besando los mismos , ese anciano se iba a enterar.
Aníbal lo alzó , aún agarrando el cuello del anciano y tras eso lo llevó hasta la puerta que daba al pequeño baño de la casa , tras eso lo agarró con ambas manos  y tomó carrerilla  con el anciano entre sus manos , lanzando al mismo contra la puerta , rompiendo esta por la mitad y aterrizando el anciano en el agua del baño.




Voy a hacer que tu vida pase en un segundo por ti , hijo de puta..-Dijo Aníbal resoplando cabreado , babeando por la idea de matar a su padre.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


¿¡ Quién eres !?- El anciano Hannon se puso en pie rápidamente  , mirando a todos lados , en la oscuridad no veía absolutamente nada , bueno y a la luz tampoco  , estaba prácticamente ciego.




¿No me recuerdas? - Aníbal giró al viejo hacia él y tras eso lo estampó contra la pared , agarró el pequeño farol de madera  y metal y lo llevo a su rostro , iluminándolo.





 ¡ NO SÉ QUIEN ERES  , LLÉVATE LO QUE QUIERAS Y POR LOS DIOSES , NO ME HAGAS DAÑO! -El anciano Hannon había perdido hasta la memoria , le iba a costar acordarse  de quien era.



Soy el mismo al que vendiste hace ya décadas , el mismo que fue esclavo de un Libio sin escrúpulos y sin respeto , maldito saco de mierda..-Con  la mano que agarraba al anciano lo llevó hasta la pared de al lado , pegándola a la misma .- Soy Aníbal..tu hijo , maldito malnacido..




La rabia de Aníbal se había concentrado en él , toda en él , por su culpa había pasado por manos de todo tipos de hombres , lo habían maltratado , agredido sexualmente y apalizado , y solo por unas insignificantes onzas de metal.
Aníbal lo dejó pegado y tras eso  agarró de uno de los cestos un saco de monedas  , un saco  pequeño , pero a la vez pesado y con gran tamaño.






Aníbal...¿Mi hijo?..-Preguntó el anciano mirando hacia el lado  donde estaba la ventana.- Yo nunca he vendido a ningún hijo..mi hijo murió en la  primera batalla de Iberia , hace dos décadas casi..





¡ Te he dicho que soy tu hijo! -Lo agarró de nuevo de las prendas y el cuello y lo alzó varios centímetros.- No juegues conmigo viejo o tendré que abrirte cual cerdo..





 ¡ TE LO JURO , NO SÉ QUIEN ERES ! - el anciano estaba llorando de temor , incluso se había orinado encima , algo que repulsó  bastante a Aníbal.-




Aníbal lanzó la bolsa de monedas contra la cama del anciano y acto seguido a él encima , agarró un trozo de cera de su bolsa y lo prendió lentamente  , se acercó a él  y se lo puso sobre su brazo , desnudo , haciendo que el anciano saltase del dolor al suelo.-




 ¡ HABLA DE UNA VEZ MALDITO CERDO !- Pateó varias veces los costados de Aníbal , dejándolo en el suelo dolorido.







Continuará....

martes, 13 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.



Adriana  , esta noche puedes pasarla con Sadik , yo debo darme a unos asuntos , puede que vuelva mañana , si no es así  ...la próxima semana , te prometo que volveré...- Dijo Aníbal , mirando a su mujer y a su hijo . Tras eso salió de aquella habitación  , se ajustó la espada y la bolsa de viaje , y tras eso se acomodó bien la ropa de civil que llevaba , dirigiéndose hacia la salida de su casa , donde le esperaba Aderbal con un carro , que lo llevaría al poblado más cercano.





Aníbal , eso pasó hace tiempo , puede que ya ni viva..- Dijo Aderbal montado sobre aquel carro.




Sigue vivo , tengo algunos muchachos allí que lo han estado observando días atrás , sé en que poblado está , sus condiciones de vida y el riego que contrae esto , asesinar a un civil no es lo correcto..pero él no es un civil , es una desgraciada rata de las arenas..-Aníbal montó al lado de Aderbal , se puso la capucha  y se quedó mirando el camino.




Aderbal rodó los ojos y tras eso le dio un leve azote a los caballos para que estos comenzasen su camino hacia el poblado más cercano . El camino no se les hizo largo  , nada largo , la sed de venganza le había dado a Aníbal la capacidad de visualizar en su mente las variadas maneras de asesinar a una persona ..ninguna era muy limpia.
Nada más llegar al poblado  se esperaron a la entrada del mismo , donde se les acercó un joven soldado , un muchacho de Aníbal , dándole en manos las indicaciones para llegar a su casa , y a cambio soltando unas bolsas con monedas.





Bien hecho..¿Cuál es tu nombre soldado? - Preguntó Aníbal mientras observaba el pergamino en su mano.





Élbir , señor...-Dijo mirando a Aníbal , algo asustado , era como si estuviese con un dios , le habían contado maravillas de él.




Bien , Élbir , si es verdad lo que aquí señalizas , te encargaré más trabajos..-asintió lentamente y le hizo una señal a Aderbal para marchar.




Menos tardaron en llegar a la casa de aquel viejo '' amigo'' de Aníbal , ese camino si que se le había hecho corto a Aníbal , estaba a pocos metros de su objetivo..



Para aquí..-le dijo Aderbal , el cual paró en poco tiempo.


Suerte..-Dijo Aderbal , nervioso.- Te espero aquí..




Aníbal bajó en silencio , se colocó frente a la puerta de la casa del anciano y tras eso la rodeó y saltó por el muro de al lado , el cual daba al patio ,tras aquel allanamiento se dirigió hacia la habitación del anciano , donde reposaba en la cama , dormía como un lirón..ya era suyo..
Se coló lentamente por una ventana cercana a donde él estaba  , agarró un taburete de piedra cercano y se sentó lentamente , observándolo.




Solo era un niño..era un niño..no te conocía , nunca te hice nada , ni a ti , ni a padre ..me trataste como una puta particular..me maltrataste..me insultaste y pegaste hasta que te hartabas y me enviabas a la cama , para así complacer tu mente enferma ,  me usabas de sacos de entrenamientos.. y después me abandonaste a mi suerte , dejándome con otros hombres..vendiéndome como un vulgar esclavo..- Aníbal se puso en pie , tras susurrar aquel monólogo y tras eso alzó la voz , despertando al viejo.-




¡ DESPIERTA SACO DE MIERDA !



Agarró la cama rápidamente y la volcó a un lado con el viejo.






Continuará....




lunes, 12 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


Cuando Aníbal entró en la habitación,cansado del agotador día,esperaba a ver la alcoba sola ya que creía que Adriana estaría con el mocoso.Cuál no fue su sorpresa al encontrarla ahí,y más con ese vestido tan sugerente que resaltaba los atributos físicos de su mujer.Una sonrisa maliciosa y complacida se dibujo en los labios del púnico.

-Así es cómo una mujer debe recibir a su esposo.

-Ven aquí....-dijo ella con la voz más seductora que pudo poner,le daba un poco de corte lo que iba a hacer. Sin deshacerse del todo de la ropa,quedando sólo  con una ligera túnica,Aníbal se acercó a ella,¿que estaría planeando esa cabecita romana? Era obvio que Adriana planeaba algo.

-¿Qué planeas,Adriana?

-¿Los cartagineses dais mucha importancia al honor?

-Es lo más importante.

 -Quiero demostrarte que me entrego a ti totalmente....yo....quiero hacer algo que en Roma no esta bien visto,que le da placer a los hombres.

-¿Qué vas hacer?- preguntó ligeramente picado por la curiosidad de que quería hacerle Adriana,¿que era lo que en Roma estaba mal visto en la cama? No caía en ese momento el que.
Adriana le pidió que se tumbara en la cama y Aníbal motivado por la curiosidad de que se proponía ella le hizo caso.

-Espero que esto no te moleste....

-Adriana,¿qué coño vas a hacer?

-Quítate la ropa.- Aníbal se desnudo ante la insistencia de Adriana y por la carita de cachorrito que puso. Adriana inspiró profundamente y se agacho hasta la altura de la entrepierna de su esposo,su miembro estaba semi erecto por lo que debía de estimularle un poco.

-Creo que ya se que pretendes....¿ves cómo tengo razón en que en el fondo eres una puta? Mi puta.- Adriana muerta de vergüenza empezó a dar pequeños lengüetazos en el miembro de su esposo,sacándole pequeños suspiros de placer. Recorrió todo el sexo de él con su lengua,haciendo un acto que en Roma se vería muy mal. Una vez lo tuvo mojado con su saliva se lo introdujo lentamente en la boca,pero sólo hasta la mitad.
Aníbal no se creía que Adriana le estuviese haciendo eso,notaba en su miembro el calor y la humedad de la boca de Adriana,su lengua lamiéndole con evidente inexperiencia y las lamidas en la punta,la parte con mayor sensibilidad.Cerró los ojos disfrutando de la primera vez que su esposa se la felaba y no sería la última ya que le estaba gustando bastante.

-Hmmm....lo haces bastante bien....- murmuro Aníbal apoyando su mano en la cabeza de Adriana,acariciando los cabellos de su esposa.- Más rápido y métela entera.....-le empujo con un poco de fuerza la cabeza a Adriana para que bruscamente se introdujese de golpe su miembro,ya erecto,en la boca.
Adriana tuvo una oleada de arcadas y estuvo a punto de devolver y apartar la cabeza,pero Aníbal no la soltaba.Cuando la soltó,Adriana empezó los movimientos mecánicos de arriba y abajo,sin mover apenas su lengua.

-Ahh...mueve la lengua...-susurró Aníbal entre gemidos y jadeos.Adriana obedeció y sus movimientos fueron un poco más rápidos. Aníbal estaba al límite,la última vez que le hicieron una felación fue Alice,su ex amante celta,no tardo en venirse en la boca de Adriana,inundándola de su cálida y espesa esencia.

-....Trágalo...todo....-ordeno el púnico a lo que sumisamente su dulce esposa obedeció.

-¿Te gustó?- preguntó ella una vez se saco el miembro de Aníbal de la boca.

-Me gusto....- cómo compensación,tras desnudarla con cierta prisa,la abrió de piernas y hundió su rostro entre ella,devorando el sexo húmedo de Adriana con su lengua,probando las mieles de su romana,penetrándola con su lengua.
Adriana gritaba de gusto,se estremecía ante las lamidas de Aníbal en su sexo. No tardo en venirse ante tal ansia en le lamia su sexo.Aníbal lo lamió todo realmente complacido.

-Buena chica....-musitó Aníbal en lo que la penetraba de un brusco movimiento,en vez de empezar los movimientos,se regodeo unos instantes y quedo quieto encima de ella,sintiendo la calidez de Adriana.

Tras aquella fogosa sesión de sexo,Adriana se acurruco al lado de su marido,quién ya se había acostumbrado a que Adriana durmiese apoyando la cabeza en su pecho.

-Te amo....-murmuro Adriana notando un ardor entre sus piernas por la tremenda fogosidad que había sentido.

Aníbal no contesto.Nunca lo hacía y nunca lo haría,era algo a lo que Adriana se había acostumbrado ya ante su falta de cariño,al menos siempre les quedaba el sexo que eso era algo que el cartaginés nunca decía que no.

Continuara....

domingo, 11 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


Cuando el carro de Febo volvió a hacer su recorrido sobre el cielo y el sol emergió nuevamente bañando con su luz las costas del Mediterráneo,Adriana despertó.Se había quedado preocupada por Aníbal y temía que no hubiese dormido. En efecto,Aníbal estaba despierto y por su aspecto juraría que no había vuelto a cerrar los ojos desde que despertó atormentado por las pesadillas.

-¿Pudiste dormir?- preguntó Adriana,Aníbal estaba sentado al borde de la cama,dándole la espalda a su esposa,con los brazos apoyados sobre las piernas y la cabeza ligeramente inclinada hacía abajo.

-No.

-¿Qué ocurrió?- pensaba que lo que le ocurría a su marido sería que con la reciente guerra aún le atormentasen los recuerdos de las masacres que se vio obligado a cometer.A sus primos y a su abuelo les había pasado muchas veces,Aníbal quizás sufría por eso.

-No.-contesto secamente,no quería decirle a Adriana porque estaba así,en parte se sentiría humillado terriblemente y porque temía que no pudiese confiar en ella,aunque esa idea casi no tenía fundamento porque Adriana le había demostrado que era de confianza.

-Cómo quieras....voy a asearme,vestirme y a ver a....

-Sadik.- Adriana esbozo una leve sonrisa,normalmente se refería a su hijo con los términos de "mocoso","niño","crío".....quizás ese era el inicio de que Aníbal apreciase más a su hijo.


Las horas fueron pasando,Aníbal cómo siempre estuvo atendiendo sus negocios y entrenando con sus hombres,no les daba tregua alguna.Adriana ayudo a Dido a ir preparando su boda con Aderbal que sería la próxima primavera.Ahora estaban a finales del verano.

-Aníbal me preocupa....hay noches que se despierta cómo....

-¿Asustado?- preguntó Dido,Adriana asintió con la cabeza.Esas reacciones en su hermano le eran comunes a la cartaginesa. Desde los diez años Aníbal había sufrido esos terrores nocturnos.

-Le pasa desde los diez años, Adriana,lleva unos.....veinticinco años sufriendo pesadillas.

-Es horrible....

-Lo sé.Pero no podemos ayudarle.Son cosas que debe superar solo.- Adriana aún no se acostumbraba a la sequedad y la frialdad de los cartagineses. De modo que pensó en hacer una cosa para que Aníbal se animase un poco.

Esa noche calculó a que hora vendría su esposo y tras acostar a Sadik en su cuna,fue a su habitación a cambiarse de ropa para ponerse un vestido semitransparente,ligero y provocativo.

-"Venus,ayúdame a seducirle".- Adriana se tumbo en la cama,esperándole. Cuando Aníbal entró en la habitación,cansado del agotador día,esperaba a ver la alcoba sola ya que creía que Adriana estaría con el mocoso.Cuál no fue su sorpresa al encontrarla ahí,y más con ese vestido tan sugerente que resaltaba los atributos físicos de su mujer.Una sonrisa maliciosa y complacida se dibujo en los labios del púnico.

-Así es cómo una mujer debe recibir a su esposo.

-Ven aquí....-dijo ella con la voz más seductora que pudo poner,le daba un poco de corte lo que iba a hacer. Sin deshacerse del todo de la ropa,quedando sólo  con una ligera túnica,Aníbal se acercó a ella,¿que estaría planeando esa cabecita romana? Era obvio que Adriana planeaba algo.

-¿Qué planeas,Adriana?

-¿Los cartagineses dais mucha importancia al honor?

-Es lo más importante.

-Quiero demostrarte que me entrego a ti totalmente....yo....quiero hacer algo que en Roma no esta bien visto,que le da placer a los hombres.

Continuara...... 

sábado, 10 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


Las pesadillas de los traumáticos recuerdos a manos de Eheder,el libio que le esclavizo en su infancia,seguían arraigadas en la psique de Aníbal,quizás por su paternidad,porque temía en lo más profundo de su ser que a su hijo sufriese lo mismo. Aníbal sudaba y se revolvía en la cama atormentado por ese recuerdo:

-"Así que,¿en vez de a tu hija,me ofreces a un mocoso de nueve años?"- preguntó claramente la voz de Eheder clavando sus ojos en el pequeño Aníbal que miraba aterrorizado a su padre,Hannon.

-"Dido esta prometida. Este...hijo mío -se noto cómo le costo decir que Aníbal era hijo suyo.-es lo único que te voy a ofrecer.Tómalo los meses que quieras.Haz con él lo que te plazca".
 Sin sentimiento de culpa alguno,Hannon empujo a Aníbal hacia el libio,un hombre alto de constitución ancha y mirada maliciosa que asustaba al niño.

-"Tú nombre,hijo de Baal".- dijo Eheder,Aníbal no contesto,estaba claramente asustado y triste,¿tanto lo odiaba su padre? ¿Iba a entregarlo a ese hombre? Miró a su padre y leyó la respuesta en los negros ojos de Hannon: Sí.

-"¡Contesta!"- gritó el libio cruzándole la cara de una sonora bofetada,por la fuerza y porque los dedos de Eheder estaban llenas de anillos le hizo  un corte superficial en el labio inferior a Aníbal.

-"A...Aníbal...."

-"Me lo quedo por unos meses Hannon".- la mirada aún inocente del niño vio cómo Eheder le tendió a Hannon una bolsa que tintineaba el precio por la inocencia de su hijo. Cartago había perdido una guerra contra Libia y en secreto,Eheder y Hannon habían negociado sobre la inocencia del menor de los hijos del cartaginés.
El libio hundió su gran mano en los negros cabellos de Aníbal y le dio un fuerte tirón de pelos en señal de que se moviera ya y que fuese con él. EL niño dio un gruñido de dolor,y de su garganta,seca por el  terror solo pudo murmurar una frase antes de ser llevado a la fuerza a Libia.

-"Padre....por favor,no me dejes".- dirigió una mirada de angustia a su padre que lo único que hizo fue evitar su mirada.


-"Qué cuerpecito tan tierno tienes pequeño Aníbal"- dijo Eheder dejando al pequeño solo en la cama,Aníbal estaba echo un ovillo,con marcas de golpes,semi desnudo,con evidentes signos de agresión sexual a su inocente cuerpo. Su infantil rostro estaba bañado en lágrimas,lágrimas que fueron lamidas sin pudor alguno por Eheder que parecía disfrutar del calvario del niño.

-"Lávate y vistete,esclavo. Tienes que limpiar.Que seas cómo una puta no quiere decir que no vayas a hacer más cosas".- estas eran algunas de las palabras hirientes que le dedicaba a Aníbal. Este trato quedaría gravado para siempre en la psique de Aníbal.Destrozando la inocencia del niño.
Cuando Aníbal volvió a su hogar en Cartago,el niño tenía diez años,ya que había pasado su décimo cumpleaños en la esclavitud. El día que llegó,Hannon vio que en los ojos de su hijo había un odio,una cólera....ya no había ni rastro de inocencia y ternura en su hijo.

-"Bien niño.Ahora usaras todo ese resentimiento contra el enemigo.Contra Roma."

-"No seré tu instrumento de guerra,Hannon".

-"¿Prefieres volver con Ehder?"- asustado por esa idea,Aníbal agachó la cabeza,asumiendo el papel que debía asumir....

Aníbal despertó sobresaltado,ahogando un grito.Todo había sido tan real.....miró a Adriana,a la que había despertado a causa de su brusco despertar.

-Aníbal....

-No me dejes nunca.Por favor....quédate....-la coraza que cubría su corazón fue resquebrajada por unos instantes,miró a Adriana ansioso,la veía tan real y a la vez tan inalcanzable....

-No te voy a dejar,eres mi esposo.

-.....Abrázame....- pidió el púnico emocionalmente vulnerable.La romana no se lo pensó dos veces y lo recibió entre sus brazos,ahora lo veía tan frágil,tan vulnerable.....tan humano.

-No voy a hacer como Delinenar,no te voy a abandonar.-susurró Adriana,Aníbal la miró a los ojos,hablaba en serio.Comparó a Delinenar con Adriana y eran lados opuestos.Delinenar tan loca y tan puta.Adriana tan dulce y tan tierna. ¿Podía decirle todo lo que le ocurrió a ella? Sí...pero no esa noche...

Continuara......



viernes, 9 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


-Aníbal.....no puedo más.....-susurró Adriana jadeando por el agotamiento,¿cuántas veces lo habían echo ya? ¿Cinco?¿Seis veces seguidas? Y aún así Aníbal no parecía cansado.

-¿Ya llegaste al límite?- preguntó con cierta sorna Aníbal,le hacía gracia que ella siendo mucho más joven que él tuviese menos aguante,notaba cómo las piernas de Adriana temblaban un poco.

-Sí....-susurró Adriana con un hilito de voz,Aníbal rió por lo bajo al verla así,agotada y rogándole que parase,pero no.Estaba hambriento de ella y nunca iba a saciarse del todo.

-Venga pequeña,no es ni el principio.-sin terminar esta frase hundió dos de sus dedos en el interior de su esposa,retorciéndolos con fuerza,arrancándole gemidos a Adriana,una vez noto que sus dedos resbalaban en el sexo de su mujer los saco y los lamió lascivo. Colocando las bien formadas piernas de Adriana sobre sus hombros volvió a penetrarla,tan hondo y profundo....se sentía en el paraíso así,en el lecho con Adriana,entregándose a la lujuria...

Horas estuvieron entregados a la pasión,la lujuria,la pasión era lo que se respiraba.Gemidos y jadeos entre palabras malsonantes era lo único que se oía.El contacto de sus pieles desnudas les quemaba cómo si de antorchas se tratasen,sus cuerpos bañados en sudor y otros fluidos más íntimos.
Aníbal cuando se vio ya exhausto se dejo caer en el lecho,al lado de Adriana. La respiración acelerada por el esfuerzo.

-Esto ha sido.....dioses....pareces un animal.....-susurró Adriana cerrando los ojos pero sin dormirse.Aníbal rió roncamente,era algo muy inusual en él.

-Lo sé.Y gozas cómo una puta perra en celo- Adriana le miró con reproche,no le gustaba que se refiriese a ella de semejantes formas,aunque cuando estaban en pleno acto sexual lo hacía.

-No te hagas la remilgada,princesita.Te lo dije una vez.Pareces una inocente muchacha pero los dos sabemos que tras esa fachada hay una auténtica puta.- Se incorporo sobre la cama y la miro con una mezcla de frialdad y lujuria.

-Y esto te lo digo ahora esposa.Si quiero de ti una esclava,tendré una esclava.Si quiero una puta,tendré una puta.- se puso encima de ella nuevamente,Adriana se revolvió un poco,enfadada por sus palabras.

-Déjame.- Aníbal hundió su mano en los cabellos de Adriana y le dio un tirón de pelos,arrancándole un gemido de dolor.

-¿Ahora te haces la buena?-  excitado por esa pequeña pelea,volvío a penetrarla con suma brusquedad,iniciando una nueva sesión de sexo.Más brutal,más salvaje.....Aníbal se movía con fuerza,haciendo golpear con fuerza el cabecero de la cama contra la pared,extasiado por el gozo mordió fuertemente la clavícula de su mujer hasta hacerla sangrar y lamió la sangre sin pudor alguno.
Adriana gritó de dolor y placer,le gustaba que fuese a veces un poco violento con ella,siempre la habían tratado cómo algo muy frágil,pero él no,él la trataba cómo a una mujer.


A las horas,Adriana dormía profundamente,Aníbal no podía conciliar el sueño,casi era de noche ya y suponía que Adriana dormiría ya hasta la mañana siguiente. La miró y no pudo evitar pensar que esa niña era su mujer,la madre de su único hijo.Que él la había tenido en sus brazos siendo apenas una niña.
Cuando al fin pudo dormir,las pesadillas empezaron a acosarle. No supo porque de nuevo volvió el recuerdo de los abusos que sufrió de niño a manos de ese libio.....

Continuara......

jueves, 8 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.


Aníbal durmió hasta bien entrado el mediodía,necesitaba ese descanso,tanto física cómo psicológicamente. Sus ojos se abrieron pesadamente,cerrándose debido al cansancio acumulado.Se reincorporo en el lecho y miro a su alrededor,no había sido un sueño.Estaba en su casa,en su cama,había dormido junto a su esposa tras tanto tiempo separados.
No pudo reprimir un bostezo y ya más espabilado pudo comprobar que la habitación estaba a oscuras,la puerta cerrada,las ventanas abiertas para que corriese un poco de aire pero las cortinas echadas impidiendo la entrada de luz solar.Seguramente habría sido idea de Adriana para que descansase mejor,¡qué práctica era aveces!   
Cómo no estaba acostumbrado a vaguear se levantó de la cama y se estiró para desentumecer sus miembros,notaba los ojos ligeramente hinchados debido al sueño aún acumulado,pero no podía dormir más.Tenía otra idea en mente.

Se aseo y vistió con una ligera túnica,iba a buscar a Adriana que seguramente estaría con el crío.
No se equivoco.Su mujer y su hijo se encontraban sentados en el suelo sobre unas sábanas en uno de los balcones,Adriana estaba viendo los progresos de su hijo en gatear.

-Salve Aníbal.- dijo Adriana al ver a su esposo,la romana tomo a su hijo entre sus brazos y se acerco a él.- Sadik,papá volvió.- le dijo con una sonrisa de felicidad a su hijo,a quién no parecía importarle la vuelta de su padre.

-Ah....hola niño.- tras meses sin ver a su primogénito esas fueron las únicas palabras que le dirigió en ese momento.- Ve a dejarle con mi hermana o con alguna esclava.

-¿Qué?¿Por qué?

-No creo que quieras que este presento hoy.Te lo dije,vamos a recuperar los polvos perdidos.Y no quiero un "pero" ahora mismo a la cama.Te espero allí.

A Adriana no le quedo otro remedio que dejar a Sadik con su niñera,una esclava libia llamada Elira. Que remedio,le tocaba ahora complacer a su marido.
Cuando llego a la alcoba,Aníbal la esperaba aún vestido sentado en el borde de la cama con los brazos apoyados en las piernas y la cabeza ligeramente inclinada hacía abajo,cuando la oyó entrar la levantó y clavo en ella sus oscuros ojos.

-Cierra la puerta.

-Sí.-cuando Adriana cerró la puerta,cómo un depredador que va a cazar a su presa Aníbal se levantó de la cama para acercarse a su esposa y arrinconarla contra la pared,pegando su cuerpo contra la suave y complaciente anatomía de Adriana.

-Súbete el vestido....-ordeno él en su oído con una voz ronca y cargada de lujuria,de un tirón subió la parte de abajo del vestido,descubriendo las piernas de Adriana,continuo subiéndoselo hasta la altura del vientre,no tardo en arrancar literalmente la ropa interior de ella,pronto él se subió un poco la túnica y se deshizo de la ahora molesta ropa interior. De un brusco movimiento la alzo e hizo que las piernas de Adriana se abrazasen a su cintura,así de una brusca embestida la penetro arrancándole un gemido de dolor e incomodidad a Adriana.
Adriana cerro los ojos notando los bruscos movimientos de Aníbal a la hora de moverse,¡cuanto le había extrañado! Notaba los bruscos movimientos de él,sus manos aferradas a su cintura,su boca cerrándose sobre sus cuello,mordiendo y lamiendo.No pudo hacer más que apretar las piernas sobre su cintura,indicándole que lo quería sentir más profundo,más fuerte....
Gritaba,gemía,jadeaba de placer....estaba en el séptimo cielo cuando hubo un brusco cambio de postura. Aníbal salió de ella y la soltó de golpe cayendo al suelo,Aníbal la agarró del brazo levantándola y tras arrancarle la ropa la empujo sobre la cama,no tardo en colocarse encima de ella y deshacerse de sus ropas y volvió a penetrarla con salvajismo.

-Te....extrañe.....-susurró Adriana entre gemidos de puro placer,Aníbal del único modo que respondió fue con movimientos más bruscos.

-Grita....quiero oírte gozar cómo una perra...-decía el púnico excitándose más por los gemidos de su esposa,notarla retorciéndose de gusto,temblar....le encantaba.
Los meses de castidad hicieron mella en ambos y no tardaron en alcanzar el clímax,pero Aníbal sin darle tregua alguna Adriana,una vez hubo salido de ella le introdujo dos de sus dedos,impregnándolos de la mezcla de los fluidos femeninos de Adriana y se su esperma.

-Lámelos....pruebame....-murmuro con lascivia Aníbal,Adriana sumisamente obedeció a tan lasciva petición,una vez los hubo lamido hasta dejarlos limpios,Aníbal volvió a ponerse encima de ella y volvió a empezar....

Continuara......

miércoles, 7 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.



Paso cerca de mes y medio y la predicción que Adelphos le hizo a Adriana de que Aníbal volvería no se cumplió. No hubo enfado en Adriana,entendía que una campaña militar era una cosa bastante imprevisible y podía alargarse más de la cuenta o acortarse de manera inesperada.



Adriana no se quitaba de la cabeza la visita de Adelphos,él siempre había sido tan alegre y tan tierno....ahora el trato con ella era cómo si estuviese enfadado con ella por casarse con Aníbal y haber tenido un hijo con él. No tenía derecho a enfadarse con ella por eso,nunca habían sido pareja ni nada,sólo amigos y primos. Ya esta.



Una noche Adriana no podía dormir tranquila,no era por su hijo,su lindo y buen hijo que apenas lloraba por las noches y esa noche en concreto sólo se despertó dos veces,simplemente no paraba de dar vueltas en la cama,se había acostumbrado a tener a Aníbal durmiendo a su lado,a sentir su calor y acurrucarse a su lado. Y ahora tenía un vació.
Estaría ya la madrugada muy avanzada cuando entre sueños Adriana escuchó ruidos fuera de la casa. Debería ser algún esclavo que merodeaba por ahí tratando de conciliar el sueño,pero hacía demasiado ruido,no era sólo una persona,había alguien más.
Morfeo la estaría engañando en sueños,sería eso.
Adriana trato de refugiarse entre las sábanas y la blandura del colchón pero el sueño se negaba a llegar a la princesa,se reincorporo en el lecho,molesta por los continuos ruidos que había fuera. Se levantó de la cama para asomarse al balcón y decirle al que estuviese haciendo alboroto que parase. Para su sorpresa cuando lo hizo no vio a nadie.

-”¿Estaré volviéndome loca?”-pensó llendose de nuevo a la cama y tumbándose, cerró los ojos para tratar de relajarse y conciliar el sueño.
Pero el ruido de unos pasos aproximándose a la habitación,sería algún esclavo,Dido o Âkil que se habría desvelado,por lo cuál se arropo con la sábana tratando desesperadamente de dormir. Pero la puerta de la habitación se abrió y alguien entro dentro,alarmando a Adriana que se incorporo de golpe. Se quedo petrificada al ver quien fue quien entro.

-¡Aníbal!- Aníbal estaba allí,notablemente cansado,con numerosas heridas en el cuerpo y seguramente vendajes que ocultaba bajo la ropa. Los ojos negros de Aníbal estaban enrojecidos y ligeramente hinchados debido a la falta de descanso. Se acerco pesadamente a la cama y se sentó al borde de la cama,al fin su blanca y cómoda cama.

-Adriana....-susurró él,llevando su mano al rostro de Adriana,acariciando la suave mejillas de su esposa,la atrajo hacía él y hundió su rostro en los negros cabellos de Adriana e inspiró profundamente su olor,Adriana olía tan bien....a jabón y flores....había añorado ese olor y la suavidad de la piel de Adriana. Había añorado sus retozos largos y frecuentes en la cama....pero estaba agotado,ansiaba dormir.

-Te extrañe Aníbal.- musitó Adriana abrazándole contra ella,por fin estaba con ella,juntos de nuevo. Aníbal no contestó manteniendo su fachada de hombre duro y sin corazón,pero en lo más profundo de su ser la había añorado. Su pureza,su cariño....

-Estoy agotado.- dijo separándose de ella y tumbándose en la cama,Adriana no tardo en recostarse a su lado y apoyar la cabeza en su pecho.

-Lo comprendo.Mañana cuando estés más descansado podrías contarme cómo fue todo.

-No.Mañana cuando descanse te tendré todo el día en la cama recuperando los polvos perdidos.- Adriana no tardo en ruborizarse,sabía que Aníbal hablaba en serio,de modo que le esperaba un día movido mañana.....

Continuara.....

lunes, 5 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia.



-  ¡ HOY GANAREMOS O MORIREMOS EN EL INTENTO ! - Aníbal alzó su brazo rápidamente y gritó esas palabras con fuerza y tras eso apuntó con su espada al ejército Íbero  ne señal de que sus soldados podían atacar y no tardaron en responder.




-  ¡ ADLENATE ! - Gritó Aderbal desde el ensillado de su bestia.



El ejército Cartaginés corrió hacia el ejército Íbero junto  a Aderbal  , todos al unísono , ni uno quedó detrás , después de la valentía que había mostardo Aníbal , su ejército no iba a quedarse atrás y harían lo mismo que él , dar un paso al frente y dar la cara para acabar con esos bárbaros.

Mientras los Cartagineses corrían con rapidez contra  los Íberos , estos posaron las lanzas sobre los escudos y cuando el ejército Cartagines estuvo a punto impactar  contra ellos  Aníbal golpeó una  de lasl anzas y escudos de un soldado , abriendo así una pequeña brecha , a lo que Aderbal le respondió con una lluvia de flechas , alcanzando la primera línea de su ejército y tras cuatras partes del ejército Íbero , acababa de empezar la batalla.



 ¡ No podréis con nosotros ! - Aníbal ya había hecho caer a bastantes hombres de ese ejército , pero lo que no se esperaba era que se encontrase una copia igual de bruta y despiadada que él en el otro bando , un joven Íbero que ya estaba cubierto de sangre Cartaginesa e incluso herido de gravedad.





Aníbal eliminó con rapidez y agilidad a dos Íberos que se interpusieron y tras eso intentó cargar contra él con su espada , pero este le puso la zancadilla y lanzó su espada para atravesarle , casi consiguiéndolo , por suerte Aníbal era más rápido, no tardo en ponerse en pie y cuando lo estuvo  consiguió patear su costado y lanzarlo al suelo  , lo tenía hecho , o eso creía ya que el Íbero se dio la vuelta sobre si mismo  y dejó a Aníbal bajo él  , cuando este intentó moverse el Íbero aprovecho y posó las manos sobre su cuello ,asfixiándolo  , parecía que iba a morir , hasta que de repente apareció Aderbal , saltando con su caballo sobre los soldados , y una vez al lado de Aníbal y el Íbero agarró u bastón de madera y le golpeó la cabeza al Íbero , quitándolo de encima de Aníbal , a lo que él aprovechó para darse la vuelta , agarrar la espada y justo cuando se levantó el Íbero el joven lazó su espada , le asestó varios cortes y por último el definitivo , con el cual consiguió hacer que el Íbero perdiese la cabeza , literalmente.





Continuará.....

domingo, 4 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


La batalla de los púnicos contra los íberos fue brutal,hubo numerosas bajas en ambos bandos,pero finalmente la victoria de impuso sobre los púnicos a pesar de que esta batalla se les hizo bastante difícil.
Por ejemplo,Aderbal resulto herido por un disparo de flecha en el brazo derecho,atravesándole el tendón,pero el curandero le aseguró que no perdería el brazo pero tardaría años en volver a manejar las armas con la misma destreza que antaño. Aníbal se preocupo por su capitán,a fin de cuentas era su hermano de leche. Al menos Aderbal sería compensado y podría seguir sirviendo al ejército en términos de su enlace con el senado de Cartago.

-¡Mi general!- uno de los soldados entró en la tienda de Aníbal de manera apresurada,pillando a Aníbal cambiándose las vendas de una herida poco profunda que recibió en el costado,sería una cicatriz pequeña pero tenía más.

-¿Qué ocurre?

-Romanos. Hay un cónsul de Roma que quiere veros.- Aníbal frunció el ceño,¿qué querían los romanos? No habían cruzado el Iberus,no habían entrado en territorio romano.Seguramente ese cónsul estaría allí para marcar territorio,recordarle lo que ocurriría si un sólo soldado cartaginés ponía un pie en el otro lado de la orilla del río.

-Que pase.- el soldado salió de la tienda y en breve entró en su tienda tres soldados romanos.Uno de ellos conocido de Aníbal: Julius Augustus.

-Tú....

-Salve Aníbal.- el púnico se sorprendía un poco de la aparición de Julius,no aparentaba los cuarenta y seis años que tenía,el pelo castaño oscuro clareaba un poco en las sienes y casi ninguna arruga.Vestía la armadura romana,normal siendo también militar,los dos soldados que venían con él eran apenas unos muchachos.Uno de ellos le recordaba a Aníbal ligeramente a Adelphos.

-¿Qué queréis?

-Recordarte que estáis en los límites que se acordó en el Senado. Que no podéis atacar algunas de las aldeas que hay en las orillas del Iberus porque son aliadas de la República de Roma y se consideraría un acto de guerra contra Roma.

-No hace falta que me lo recuerdes.No soy estúpido.-ambos se miraron con evidente antipatía,a Aníbal le repugnaba Julius por el blasfemo matrimonio que contrajo con su propia nieta y al ver engendrado a sus bisnietos y a sus hijos a la vez. Julius odiaba a Aníbal por haber matado a su hijo Marcus,padre de Adriana y Selene y por haberles mentido con lo de la boda que tuvo con Adriana y no haberles avisado.Hizo que su Selene llorase y nadie hacía llorar a su esposa.

-Lo sé.No en vano te emparentaste con Adriana por el trono de Siracusa.

-"¡No fue por eso!"-quiso gritar Aníbal,pero no lo dijo.- Y tú para mantener tu sangre preñaste a tu propia nieta.

-Mi esposa. No hablemos de ti y el hijo que engendraste con Adriana.

-Mi hijo.- se notaba claramente la tensión entre ambos hombres y con timidez,el muchacho que se parecía vagamente a Adelphos decidió intervenir.

-Julius,Aníbal,no peleéis,estamos en familia.

-¿Estamos?- preguntó ligeramente intrigado Aníbal,Julius le dedico una breve mirada al muchacho.

-Fabio Iulia. Hijo de Octavio y de Dafne de Sardonia,hermano de Adelphos.- ¿hermano de Adelphos? Desconocía que Adelphos tuviese hermanos,total le daba igual,no los consideraba familia.

-Aníbal,sólo vinimos por ordenes del Senado. Y por que.....¿cómo esta Adriana?- el orgullo de Julius se desvaneció brevemente,Adriana era su nieta a fin de cuentas,la quería,la había criado.

-Kshyqti esta bien.Con Sadik.- ¿Sadik?¿Ese era el nombre de su bisnieto? ¿Kshyqti? Era cierto.Adriana tuvo que empezar a usar un nombre púnico al casarse con Aníbal.

-¡Aníbal!- Aderbal entró en la tienda,con su brazo cuidadosamente vendado y con la mancha entre las vendas color parduzca seguramente por algún ungüento.

-Aderbal,estoy reunido.

-Ya nos íbamos. Recuerda Aníbal....pasad el Iberus y habrá guerra.Atacad las aldeas que te dije y será provocación de guerra.

Los romanos se fueron y el otro soldado empezó a hablar en voz baja con Fabio hablando mal de los cartagineses.

-Ese gugga (en la comedia de Plauto,Poemulus,uno de los personajes romanos se refiere a un comerciante cartaginés con el nombre de "gugga" cuyo insulto se traduce cómo "rata insignificante") es un orgulloso de mierda.

-No le insultes,Quintus,ha demostrado ser un sanguinario rival y es familia política mía.- inquirió Fabio con su habitual diplomacia.

-Fabio. Aníbal es un sanguinario,un hijo de puta.- musito Julius notablemente enejado,no podía perdonar el asesinato de Marcus,sin piedad y ante sus ojos.Nunca pudo olvidarlo.Esa imagen siempre le perseguiría en sus peores pesadillas.


-Ojo rojo de Melkart romanos asquerosos....hijos de puta....cerdos repugnantes...-musitaba Aníbal moviéndose de un lado a otro por su tienda bajo la mirada de Aderbal.

-Aníbal,esa lengua.- le regaño medio riendo,ganándose una mirada homicida de su amigo,que se suavizó ligeramente al ver su brazo vendado.

-¿Cómo esta tu brazo?

-Pudo haber sido peor,hermano.Piensa en positivo.Mañana acabaremos por fin y en breve tendrás a tu preciosa Adriana a tu lado.

-Si.....


Continuara......

sábado, 3 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


- Estamos llegando a los límites que nos dio Roma , sabes que tenemos un pacto y de esta zona no podemos cruzar , además , míralos , son miles y miles de Íberos y esta vez ya saben que estamos aquí , no podemos pedir refuerzos cada dos por tres , nuestras mujeres se llevarán el día copulando y los niños tendrán que crecer a una velocidad increíble si queremos más soldados..- Aderbal estaba de los nervios , se noyaba a tres leguas y parecía que Aníbal pasaba de él , sobre todo cuando hizo ese último chiste.





- Ya sé que esta vez no le pillaremos por sorpresa , es lo que quiero , esta vez vamos a dar la cara de verdad y aplastar a esos Íberos , así que cállate y vete a la fila para dar la orden de ataque cuando yo te diga..- Aníbal se giró furioso en su tienda y apartó a Aderbal de un empujón , algo mal visto entre amigos , así era Aníbal.





Tras reuniri a todo el ejército y llevarlos al prado donde tendrían ese brutal combate  , se colocó en la fila , caminó frente a la primera línea de su gran ejército , todos armados con lanzas , escudos y espadas. Miró al grupo y alzó la voz.





- Si no vais a dar la cara por vuestro Imperio , es mejor que os vaayáis como cobardes , pero si os vais a quedar para dar la cara , morid como bravos y valientes guerreros..




A los íberos no se le veían preocupados , eran más , más grandes y más fuertes , con mejores armas y más aliados , pero eso no significaba nada , no iban a tener piedad con esos salvajes , sería una larga y dura guerra , pero  por lo menos no se echarían atrás , no ese día.
Uno de los soldados más grandes de los Íberos dio un paso al frente y comenzó a caminar donde el ejército contrario se encontraba , gritando algo en su lengua , no parecía demasiado agradable.



Aníbal no tardó nada en hacer lo mismo , nadie se le ponía bravo en una guerra y menos un salvaje . Comenzó a caminar con su espada desenvainada  y nada más llegar a colocarse  frente a él sin llegar a estar muy cerca esquivó el golpe del íbero , el cual lanzó con rapidez y a traición , esquivó unos cuantos puñetazos y espadazos del mismo , como si nada  y tras eso esperó a que le lanzase otro , cuando lo hizo pasó bajo su brazo , agarró su espada  con fuerza , se agachó y lanzó  su espadazo m cortándole una pierna al Íbero , una vez este estaba en e suelo dolorido y desangrándose agarró su espada y la hundió en su pecho  , dándole una rápida ejecución.




Continuará....

viernes, 2 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


Cada día que pasaba Adriana recordaba más que Aníbal no estaba,que su hijo crecía cada día sin su padre.El bebé tenía ya cuatro meses y hacía intentos de gatear por las mullidas sábanas de la cama de sus padres o en el suelo siempre bajo la atenta mirada de su madre.

-Muy bien mi amor.- rió Adriana al ver a Sadik gatear con cierta torpeza,pero bastante mejor que al principio,el niño no tardo en pasar de estar en el suelo a los cálidos brazos maternos. Sadik empezó a juguetear con el collar de oro que Adriana portaba al cuello,collar que mando su padre junto con unos juguetes para el niño desde Iberia.

-Papá vendrá pronto.-dijo Adriana besando las mejillas morenas de su hijo con infinita ternura. No estaba convencida de sus propias palabras,habían pasado dos meses y la campaña militar seguía en curso,¿no era lo que en el fondo Aníbal había deseado? ¿Guerrear contra los íberos? Los mensajes que recibía Adriana de su esposo eran bastante típicos de él,hablando sólo de la batalla y nada más,de cómo se iba desarrollando la guerra y nada más.

-Mi señora,han venido a verla.- dijo desde el umbral de la habitación una de las esclavas,Adriana se extraño un poco y aún con Sadik en brazos fue a ver quien había ido a verla.
Adelphos.

-Adelphos.- una sutil sonrisa se dibujo en los labios de Adriana,Adelphos también esbozo una sonrisa de cortesía,pero palideció al ver al niño en brazos de su prima.

-Salve,prima....-murmuro sin apartar la vista de Sadik,que miraba la escena de evidente tensión entre ambos primos con la inocencia que sólo un niño muy pequeño podía tener.

-¿Qué haces aquí?- Adriana se alegraba sinceramente de ver a Adelphos,siempre lo había considerado cómo un hermano mayor,no lo podía ver con otros ojos que no fuesen los fraternales.

-Política. Creía que tu esposo estaría aquí,pero parece ser verdad que lo destinaron a Iberia....bien,necesito que cuando vuelva le comuniques algo de mi parte.

-¿Qué es Adelphos?- se preocupo al ver la expresión de completa seriedad en el rostro del príncipe de Sardonia,ese no era el Adelphos que conocía,no estaba la alegría contagiosa que siempre tenía él.No...¿sería su rechazo lo que cambió a Adelphos?

-EL Iberus. El Senado de Roma y de Cartago llegó a un acuerdo,no puede cruzar el ejército púnico el Iberus porque eso sería entrar en territorio romano,ni atacar ciudades aliadas de Roma.Eso se consideraría un acto de guerra.

-Adelphos....

-Tú cómo púnica y esposa de uno de los generales que se encuentran en conflicto con las tribus íberas del sur de Iberia tienes que estar al corriente por si a tu esposo se le ocurre cruzar el Iberus.

-¡Soy romana.Soy siciliana,princesa de Siracusa!

-Por eso vine a avisarte.Siracusa ahora esta ligada a Cartago por ti.Hazselo  saber a tu esposo,princesa.- la voz de Adelphos sonaba fría y cortante cómo una daga,¿por un desengaño amoroso él era así de tajante con ella?

-Adelphos,por favor.Somos primos y amigos desde siempre....

-Eso es precisamente lo que me duele Adriana.....o Kshyqti,cómo prefieras.Ese hijo que llevas en brazos....debería....Adriana por favor,te quiero...

-No empieces....-Sadik se removió un poco en brazos de Adriana y ella no tardo en mecerlo con suma suavidad.

-Es muy guapo....solió a ti....¿puedo....?- Adelphos estiró los brazos hacía adelante,en señal de que si podía coger al bebé en brazos.

-Sólo un poco,no le gusta estar con otra gente que no seamos yo o su padre.- con cuidado dejo que Adelphos tomase entre sus brazos a su hijo,el cuál miró con evidente antipatía al primo de su madre.

-¿Todos los varones de la familia de tu marido me odian?- dijo el romano haciendo un puchero cómo un niño pequeño,Adriana rió tomando de nuevo a su hijo entre sus brazos.

-Parece ser que si,¿quieres quedarte?

-No puedo,ya sabes ....política.....- ambos primos se despidieron ,pero antes de irse Adelphos le dio dos noticias alegres a Adriana.

-¡Ah! Selene vendrá a verte pronto con los niños y con Julius y.....mis espías me dijeron que la campaña de tu marido esta finalizando,en menos de dos meses volverá.

Continuára....

jueves, 1 de agosto de 2013

Suavis Inimicitia


- ¿Aníbal , estás seguro de que saldrá bien?-Preguntó Aderbal , ajustando su capucha de mendigo bajo su traje de Íbero.


- Tú calla y sígueme el juego..-Contestó Aníbal a su amigo , haciendo lo mismo que él.



Ambos se acercaron a la puerta de aquella inmensa fortaleza de madera y piedra , alzando la voz para avisar al centinela Íbero que se encontraba sobre los muros . Miraron ambos hacia aquel hombre y tras unos segundos pensando Aníbal conjugó una frase entera en la lengua natal del lugar , para que así su mentira y si inflitración estuviesen aseguradas. Le dijo lo siguiente : '' Somos dos civiles , venimos a dar buenas nuevas sobre el enemigo.''



El centinela no tardó en avisar a los compañeros de las puertas , esas enormes puertas de madera. Presto , los soldados  tiraron de ambas palancas , activando así un mecanismo que elevó las puertas lentamente para que así , Aníbal y Aderbal se inflitrasen como si nada.
Una vez dentro , ambos se miraron , cada uno acercándose a uno de los soldados  y tras eso Aníbal asintió  ,  ambos sacaron de sus túnicas de piel una daga , las cuales no tardaron en clavar en el cuello de ambos soldados ,  era hora de entrar en batalla . Aníbal  atascó la palanca de la puerta  y se dirigió  hacia uno de los laterales de la fortaleza , viendo que había una hoguera , rápidamente agarró un palo y lo prendió con esa hoguera , dirigiéndose hacia la puerta.
Uno de los soldados lo avistó y al ver lo que hacía llamó la atención de los demás centinelas , avisando de lo que aquel ''mendigo'' hacía  , a lo que estos no tardaron nada en cargar sus hondas de piedras y lanzarlas contra él , una cosinguió alcanzarse el brazo , pero aún así no se detuvo , le dio aquel palo ardiendo a Aderbal y este salió con rapidez hacia afuerta  moviendo el palo , en ese momento de las oscuridades del bosque emanaron soldados , muchos equipados con espadas y otros pocos con arcos , eliminando así la defensa de las murallas.-




- ¡ Arrasda este sitio ! - gritó Aderbal emocionado por la batalla.



- ¡ Te dije que funcionaría !- gritó ahora Aníbal a su amigo.



Ambos dejaron que su numeroso grupo de hombres penetrase la fortaleza con brutalidad. Parecían una manada de lobos buscando comida después de haberse llevado semanas sin alimentarse.
Aderbal buscó con la mirada a Aníbal  ,el cual se perdió entre todo el montón de soldados , en mitad de la guerra. Cuando lo avistó estaba haciendo lo de siempre , arrimarse al fragor de la batalla.


- ¡ No cambiarás nunca. !- rodó los ojos ,yendo hacia él para darle asitencia en combate.


Aníbal parecía que se lo estaba pasando como nunca , como si fuese su anterior guerra en Íberia , lo estaba dando todo en combate y por todo era absolutamente todo , él solo  consiguió enfrentarse a varios Íberos bastante más altos y anchos , como era normal , todos muertos.


La batalla duró toda la noche , en ella perecieron bastantes soldados de su ejército , pero a la misma vez bastantes soldados de los Íberos , descuartizados  o con varias flechas en su cuerpo.
Cuando amaneció todo el pueblo y toda la fortaleza estaban quemados y arrasados , había cadáveres de civiles Íberos  , niños , mujeres y ancianos , a parte de los soldados .
Aníbal se encontraba sentado sentado sobre un carro de madera del lugar , observando el destrozo del lugar.


-¡ Aderbal ! Ven un momento..-dijo Aníbal , poniéndose en pie , para así hablar con su amigo.



- Dime Aníbal..-dijo sonriente , dirigiéndose a él.



- Por favor , envíale esto a Adriana ..- de un pequeño pañuelo que había dentro del carro sacó un collar de oro , el cual estaba en perfectas condiciones y unos caballos de madera de juguete , algo pequeños y junto a ellos unos soldados de maderas , al igual que los caballos , pequeños , ya que eran los juguetes de los niños.
- Para Adriana y el mocoso..


- De acuerdo , enseguida de lo doy al mensajero.-Dijo Aderbal , dejando a Aníbal allí.



- Pronto estaré en casa..- Dijó Aníbal en voz baja antes de irse con sus tropas hacia el siguiente territorio.





Continuará..