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lunes, 29 de septiembre de 2014

Si....estoy viva

Hola,ya se que hace casi dos semanas que no se me ve el pelo por aquí,y creo que os debo una explicación.
Como sabréis no suelo hablar de mi vida personal pero hare una excepción: estoy pasando una mala racha tanto emocional como física,esto último no es nada,un simple resfriado pero me tiene con algunas décimas de fiebre, que me impide estar por aquí,últimamente no tengo fuerzas ni ganas para hacer nada. De verdad lo siento por estar desaparecida ni responder comentarios ni nada,espero estar algo mejor pronto y al menos responder si no continuo con la historia. Muchas gracias por vuestra comprensión.
Un beso.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Invictus: "Negociaciones fallidas"

El jefe íbero Edecón había sido claro en su mensaje a Aníbal: quería negociar la paz con él y acabar esta campaña por parte de los cartagineses en su zona. Aníbal estuvo de acuerdo en negociar,habían sido unos meses agotadores casi si tregua para ambos bandos y además el frío estaba mermando ambas filas,asi que la opción de la paz por medio pacífico era una especie de liberación.
Edecón dijo en el mensaje quevse reuniese el general con el pueblo que había sido arrasado hacía poco por sus hombres encabezados por Élbir.
Aníbal llevó consigo a Aderbal,Élbir,Bolmícar,Adon,Âkil,Sadik y Tirso,los dos más jovenes era en calidad de que aprendiesen,además de por si algo salía mal.
Durante el trayecto a caballo apenas hablaron entre ellos y casi el único sonido que se escuchaba era el de los cascos de los caballos sobre la nieve y la escarcha,en su mayoría las únicas conversaciones eran Aderbal,Bolmícar y Adon,pero los demás apenas cruzaban palabra,hasta que Sadik adelantó el caballo para situarse al lado de su padre,llevaban ya demasiado tiempo sin hablarse.

-Padre.- dijo Sadik no con bravura en su voz que la había caracterizado últimamente,si no de manera normal.

-Vaya...ya veo que por fin vuelves a ser tu.

-Padre,te debo una explicación de lo que ocurrió con esos dos compañeros.

-No es ahora ni el momento ni el lugar-espetó con dureza haciendo que Sadik bajase la cabeza,Aníbal inpiró profundamente y esbozó una muy leve sonrisa.

-Cuando volvamos al campamento quiero oir tu versión,hijo.- los ojos verdes de Sadik brillaron y sonrió,una sonrisa que hizo que Aníbal recordase a Adriana una vez mas. Adriana....cuanto la añoraba y mirar muchas veces a Sadik le hacía añorarla más porque su hijo tenía su misma sonrisa,la misma forma almendrada de los ojos y varios matices de su carácter ,aunque de sus hijos quien más se parecía físicamente a su mujer era Aradna.

Tardaron un poco más  en llegar al mismo poblado que Élbir había saqueado,allí era donde Edecón les esperaba para negociar la paz,aunque por si acaso iban armados,nunca se podía bajar la guardia con el enemigo.
El caudillo íbero les esperaba con algunos de los guerreros sentados sobre unas piedras en forma de círculo en una especíe de pequeña plaza en mitad del poblado,por primera vez Aníbal y Edecón se vieron cara a cara,el íbero tenía el pelo castaño oscuro emarañado y unas largas barbas,pero los ojos oscuros brillaron rabiosos al ver al general cartaginés,él era el culpable de todo.

-Los dioses te sonrían general- dijo el íbero en púnico pero con un fuerte acento ibérico.

-Igualmente,Edecón- Edecón hizó un gesto con la mano para indicar que Aníbal se sentase a su lado,pero cuando vio a Sadik y Tirso les hizo un gesto de que se detuviesen.

-Esto es para los guerreros,Bodo (dios íbero de la guerra) no verá con buenos ojos que en negociaciones de paz hubiese dos terneros- los dos aludidos apretaron los puños y miraron a su general,Aníbal les hizo un gesto con la cabeza a su hijo y a su amigo para que se fuesen pero que no estuviesen muy lejos,orden silenciosa que ambos cumplieron.

-¿Tu hijo,general?- preguntó socarrón Edecón al ver el parecido físico entre el joven soldado y el general.

-En la guerra no hay hijos no padres- Edecón tenía una de las manos metidas por dentro de la capa que envolvía su cuerpo,bien podía ser para protegerse del frío,pero los dedos del caudillo ibérico acariciaron el mango del puñal que llevaba en su cinturón.
Las negociaciones fueron normales,Edecón ofreció a los púnicos alimento y bebida para llevarse de vuelta a Cartago mientras dejasen en paz su pueblo,ya bastante ofensa había sido aquel saqueo y el robo de la mayoría de sus mujeres para pasar a ser esclavas,sobretodo al íbero le dolía que se hubiesen llevado a su hija,aquella hermosa esclava que había capturado la atención de Élbir. Pero Edecón creía que dada la hermosura de su hija fuese el propio Aníbal quien tuviese a su hija.

-Y en cuanto a las mujeres....tenéis a vuestras púnicas,dejad a las íberas para nosotros.

-Mi mujer es íbera.-musito Bolmícar,Aldara era íbera pero no cesetana,si no urcitana.

-Vuestras mujeres son realmente hermosas,pero para mi gusto ya hay una.

-¿Alguna de mi poblado?

-No,la que llevo nueve meses dentro a mi hijo- prefirio no aclarar que Adriana era romana y por tanto su hijo medio romano debido al odio que había hacia los romanos.

-Sí aceptamos lo que ofreces,pero esta parte de Iberia esta ahora también bajo el control de Cartago,por tanto tú,Edecón,por haberos cosquistado y haber perdido la guerra,quedas bajo el control de Cartago y serás llevado en calidad de enemigo derrotado a Cartago.

Edecón sujeto con firmeza el puñal mientras su cara se ponía roja de ira y lo desenfundo para abalanzarse sobre Aníbal con furia animal tratando de apuñalarle pero solo logró herirle en un ojo,el púnico bramó de puro dolor al notar el filo del puñal rasgar la sensible parte del rostro h sintió como el líquido rojizo caía por su rostro,pero gracias a la fuerza que tuvo Aníbal a la hora de interceptar su ataque,saliendo solo herido de su ojo derecho.
Al escuchar el grito de su padre Sadik volvió para encontrarse  a su padre herido y a los demás hombres que habían segado las vidas de los guerreros de Edecón, Sadik desenfundó la falcata ya que al ver la sangre en las manos del jefe íbero no le fue difícil deducir que fue él quien hirió a su padre,un sacrilegio ya que en momentos de negociaciones de paz nunca se manchaba la espada.

-Vitae periculo honestatis tuae proditor. ( Tu falta de honor te va a costar la vida,traidor)- dijo Sadik en latín,revelando su lado romano,algo que sería lo último que oiría el íbero antes de caer muerto a los pies de Sadik ya que el joven cerceno de golpe su cuello con la espada.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Invictus: "Reconciliación"

Tras la incursión en aquel poblado íbero en el que los soldados cartagineses sustrajeron de la aldea comida,bebida y esclavos,alguna parte de la formación se quedo en la aldea para coger más cosas y por si volvían algunos guerreros para tratar de defender los despojos de la aldea.
Los soldados que volvían al campamento iban algunos hablando animadamente del éxito de la incursión a pesar de que estaban tirirando de puro frío y resbalándose un poco sobre la nieve. Tirso y Sífax iban hablando muy animadamente mientras que Sadik iba bastante serio,meditando sobre la pelea con Élbir y su padre. Llegando ya al campamento el adolescente que estaba junto al carro se puso al lado de Élbir lentamente ,tiritando de frío, mientras lo miraba con una mirada bastante triste , pero al fin y al cabo bastante comprensible,pues se notaba su arrepentimiento.

- En cuanto a lo que te dije..no quería que..

-No te disculpes , parte de culpa es mía , debía haberte castigado yo y no haberle dicho nada a tu padre..-Dijo mirándolo de reojo,sonriendo para sus adentros porque conocía a Sadik de toda la vida y que era reflexivo y responsable para asumir la responsabilidad de sus actos.

- No sé lo que me pasó , te lo juro Élbir..- en verdad si lo sabía,pero eso debería hablarlo más adelante,Sadik le abrazo repentinamente,tanto porque de verdad sentía cariño por Élbir como tambien por el frío.

- Comandante  , soy tu comandante ..- Dijo Élbir con una sonrisa rodeando la cintura del joven,¿pero cómo habia sido posible que hubiese crecido tanto? Si hasta hacía nada podía cogerlo en brazos y ahora Sadik era casi tan alto como él además de que se notaba el ejercicio en el cuerpo del muchacho.

Llegaron al campamento helados y hambrientos , pero con la suerte de que en las tiendas ya les esperaba comida caliente y algo para que se calentasen,además de alguno que se había traído a la mujer podían retozar para entrar en calor .
Élbir bajó de su montura junto a Aníbal , y se la dejó a Sadik para que se la llevase , ante la mirada seria de su padre,Sadik antes de irse le dirigió la mirada durante una milésima de segundo,pero Aníbal no se la devolvió .

- Ha sido todo un éxito,puede que en dos días nos quitemos a más de la mitad de cesetanos-. Dijo Élbir , haciendo que el carro con los esclavos se detuviese,los esclavos tiritaban de frío y miedo porque además alginos soldados les había quitado el poco abrigo.

- Eso no me importa,lo que quiero es saber si lo hizo bien,nada más.- Dijo Aníbal , mirando a su hijo de brazos cruzados que se iba a dejar al caballo para que lo lavasen con el vino rancio.

- No lo hizo nada mal , pero sigue con el miedo de retener a civiles o a soldados , no está acostumbrado a matar.- Dijo Élbir , abriendo la puerta de la celda , dejando  salir a algunos cuantos , supervisados por más soldados , mientras los pocos que fueron caminando  se iban adentrando en tiendas donde estaría atados y encerrados. Élbir no mentía en lo de que Sadik aún temía el segar una vida ajena,el que la sangre ajena la salpicase en el rostro aún le repelía.

- Que aprenda , o matas , o te matan.- Dijo con seriedad , metiéndose en la tienda,quería que Sadik espabilase,que se cuidase solo porque no quería arriesgarse a que ningún salvaje matase a su hijo,no podía decirlo abiertamente porque no quería parecer blando.

- ¡ Espera ! - Élbir entró en la tienda del general tras Aníbal.- Tú hijo no es como tú fuiste , él todavía no sabe lo que es una guerra de verdad .

- Con su edad  casi me abren el pecho , Élbir , y  a pesar de eso destrocé las filas enemigas.-Dijo Aníbal  , sentándose sobre una de las banquetas , agarrando su falcata y una piedra para afilarla .

- Lo sé , pero..- Antes de decir nada más , Aderbal entró en la tienda y les miro trayendo tras de si a la íbera que había atraído la atención de Élbir,una jove  que trataba de zafarse del agarre del capitán cartaginés.

- ¿Qué hacemos con la joven? -preguntó Aderbal aumentando la presión en el agarre del brazo de la joven.

- Llevadla a una tienda aislada , me mudaré y así vigilaré a Sadik y a ella..- dijo Élbir dirigiéndose a la salida de la tienda cuando Aníbal le dirigió la palabra.

- ¡ Oh , una esclava ! - Dijo con una voz claramente obsecena y mirándolo de reojo ,sus cambios de humor tan rápidos atemorizaban no solo a  Élbir si no a cualquiera que lo conociese un poco.

- Vigila a mi hijo o el que se llevará los próximos latigazos serás tú,amante de las nieves...- pero nada mas salir Élbir de la tienda entró a toda prisa uno de los soldados rasos.

-¡Mi general! Ha llegado un mensajero íbero- Aníbal se puso en pie sin soltar la falcata con fuerza.

-Que venga.- pronto vino a la tienda escoltado por Bolmícar un soldado íbero atraviado con unas pieles de lince para protegerse del frío. Aníbal necesitaba a Bolmícar porque Bolmícar hablaba muy fluídamente varios dialectos íberos mientras que Aníbal sólo hablaba el íbero de la parte sur de Iberia.
El mensajero pronto empezó a hablar en nombre del caudillo cesetano Edecón,según palabras traducidas de Bolmícar,Edecón quería negociar la paz con Aníbal.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Invictus: "Incursión"

La noche para Sadik pasó lenta,muy lenta e insoportable...a pesar de que el curandero se había esmerado en curarle las heridas de los latigazos el dolor era insoportable,su torso había sido cuidadosamente vendado desde el hombro hasta la cintura,además de que tuvo que permanecer atado donde había sido azotado,pero por suerte Tirso y Sífax sr quedaron a su lado toda la noche para apoyarlo moralmente y para traerle un poco de agua si era necesario.

-Sadik,¿por qué lo hiciste? - preguntó Tirso mientras le daba agua a Sadik por medio de una palangana de madera.

-Además has sido una bestia con ellos,los has dejado casi inútiles.- intervino Sífax también curioso de lo que pudo haber pasado.

-Llamaron puta a mi madre.- Tirso y Sífax se quedaron helados,¿llamaron puta a Adriana? Tirso que la conocía desde niño sabía que Adriana era una mujer muy dulce y sincera,Sífax no la conocía en persona pero escucho cosas muy buenas de ella,la verdad es que ambos habrían reaccionado igual si alguien hubiese insultado a sus madres. Tirso y Sadik estaban acostumbrados a que los tachasen de mestizos porque ambos eran de padres púnicos pero sus madres eran extranjeras,la madre de Tirso,Aldara,era íbera y procedía de Cástulo.

Llegó el día y el curandero volvió para aplicar un ungüento parduzco en la espalda de Sadik que escocía en las heridas.

-Por suerte no te quedaran cicatrices muy grandes.- dijo el curandero antes de que en la tienda entrase Aníbal seguido de Élbir,Aníbal permanecía serio pero se alegró de ver a Sadik despierto aún con una profunda mirada de rencor,hizo un movimiento con la cabeza para qur los dos amigos de su hijo se fuesen de ahí,tenían que prepararse para las nuevas instrucciones,el general llevaba en su mano derecha un plato con comida para su hijo ya que llevaba desde el día anterior al amanecer sin provar bocado.

-Vístete,tenemos trabajo- dijo Aníbal dejando el plato de comida y ordenando a Élbir que desatase a Sadik. Una vez las manos de Sadik fueron liberadas el adolescente no tardo en empezar a frotarse la muñecas doloridas antes de abalanzarse sobre la comida.

-Y en cuanto a lo de ayer....-empezó a decir Aníbal.

-Ahora voy....-interrumpió Sadik empezando a devorar la comida con ansia.
Una vez comió fue a vestirse tras asearse un poco,aún se sentía raro el llevar su uniforme militar,tanto tiempo soñandolo y ahora lo estaba cumpliendo,pero la sombra de la duda se cruzó en su mente,si no era capaz de controlar sus emociones ¿sería un buen rey? Pero por una parte no se arrepentía de haberles dado esa paliza por insultar a su madre,solo se arrepentía de haberle gritado tantas barbaridades a Élbir.
Sadik termino de arreglarse y fue a donde estaban el grupo que iba a ir a hacer una incursión a un poblado cercano. Por suerte iba Bolmícar,el padre de Tirso,quién dominaba varios dialectos íberos entre ellos el cesetano. Se acerco a donde estaba su caballo y cuando fue a subirse en él Élbir le puso sobre el pecho su falcata,negando lentamente .

- Tú vas con los demás soldados Sadik . Irás junto a Adon  , coge el escudo y la lanza .- Lo miró con seriedad y dejó que Bolmícar,interprete y otro comandante del ejército además del padre de Tirso,se subiese al caballo ,- ¡ Adelante  !

La marcha sobre la nieve comenzó y todos salieron en orden,protegiendo los cuatro carros que llevaba y en los cuales habían unas jaulad para así meter esclavos que o se los iban a quedar los soldados o ir a Cartago y ser vendidos en el mercado de esclavos, y el cuarto carro había simplemente un gran hueco con un arca , donde meterían todos los objetos de valor de aquella aldea,oro,bronce y la plata ibérica tan codiciada.
Las horas pasaron y el frío invernal era latente,muchos añoraban el calor del higar en Cartago,el desierto....y cuando visualizaron las mirallas que anuncuaban qur habían llegado a la aldea muchos empezaron a acariciar la empuñadura de las espadas. Élbir se llevó todo el tiempo mirando a Sadik de reojo,realmente apreciaba a ese chico y quería disculparse con él,pero tenía que aprender,Sadik iba con sus dos amigos además de Adon,los tres más jóvenes charlaban animadamente hasta que intervenían Adon que el tono de voz de Sadik se volvía glaciar como los hielos.

- ¡Alto!- ordeno Élbir nada más llegar a la puerta ,haciendo una señal con su dedo a las fuerzas para que así comenzasen a entrar dentro de la aldea,pero antes dio otra orden.- ¡ Niños , mujeres y ancianos ! ¡ Si alguien intenta haceros daño o resistirse , matadlo !- Élbir bajó del caballo junto con Bolmícar, el cual había seleccionado especialmente por él por ser uno de los pocos que habían estado con Aníbal en todos los combates además de sus conocimientos íberos,Bolmícar también estaba preocupado por Tirso,su hijo era demasiado sentimental a veces. Los soldados nada más entrar comenzaron a tirar abajo algunas puertas de madera  y puestos que habían,además de las pobres gentes que se encontraban fuera de sus casas fueron aoresados de inmediato,sacando así de sus casas a todas las personas que había,niños y mujeres en su mayoría, ancianos y pocos hombres jóvenes debido a que muchos estarían cazando o irían a la lucha y simplemente estaban muertos de la batalla anterior.

- ¡ Sadik , ven ! - Llamó Élbir a  Sadik antes de que comenzase su trabajo .- ¡ Quiero que  sepas que estoy  muy arrepentido de lo que sucedió ayer !

- ¡ Ahórrate tus falsas palabras para otro ! - Dijo mirándole con furia en los ojos  , entrando en la aldea rápidamente. Los soldados estaban haciendo estragos y se escuchaba la terrible sinfonía de llantos,plagarias a los dioses y gritos de ancianos,mujeres y niños. Bolmícar se apresuró a traducir las ordenes de Aníbal.

- ¡ Pueblo íbero de Baix ! ¡ Ahora estáis bajo el control de Cartago  y del ejército cartaginés !¡ Sustraeremos todo lo necesario del poblado,alimento y reservas de agua!- los íberos agacharon la cabeza sumisamente mientras multitud de sollozos llenaban el ambiente,pero una hermosa íbera con mirada fiera que escondía una daga a sus espaldas trato de asestar una puñalada a uno de los soldados,pero fue en vano ya que fue reducida y enseguida empezó a balbucear algo en un púnico muy asustada,pero la diosa Astarté no se la iba a llevar porque Élbir fijo su mirada en ella.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Invictus: "El castigo"


Aníbal estaba durmiendo cuando repentinamente entró Élbir ha despertarle apresuradamente por la gravedad de lo que hizo Sadik. Élbir agarró a Aníbal del brazo y a base de zarandeos consiguió arrancar del sueño a Aníbal,quién le miró de manera homicida.

-Más vale que sea importante.

-Sadik esta atado en la tienda de los prisioneros- Aníbal al escuchar eso no tardo en ponerse en pie,¡¿qué demonios había hecho semejante idiota que tenía por hijo?! Salió apresuradamente de la tienda con Élbir tras de si,mil y un pensamiento se cruzaba en su cabeza,¿por qué Sadik habría metido ya tan pronto la pata?
Cuando entró en la tienda se encontro con Adon,un soldado muy amigo de Élbir ,vigilando a Sadik que se encontraba semidesnudo y atado por los brazos entre dos postes,estaba cabizbajo.

- ¡ Maldito crío ! ¿ Qué crees que haces ? - Dijo poniéndose frente a Sadik ,lo agarró  por el pelo y tiró del mismo , doblando su cabeza para que le mirase a los ojos,los ojos verdes de Sadik hechaban chispas.- Dime..¿ Qué has hecho ? - preguntó con voz gélida,esperando a su respuesta,pero Sadik la dio,se limito a mirar a Élbir que había sido el que había avisado a su padre.

- ¡ Que lo diga tu perro , mi general ! - Dijo con notoria ira en su voz,sintiendo la mano de Aníbal hundida en sus cabellos y obligándole a estar con la cabeza hechada pada atrás, Aníbal se giro para mirar a Élbir con seriedad,esperando una respuesta.

- ¡ Ha atacado a dos de sus compañeros  ! - Dijo mirándolo con seriedad y por parte miedo .- Uno de ellos ha perdido la consciencia  y otro casi la pierna , pero se recuperarán.
Aníbal miró incrédulo a su hijo,¿de verdad había hecho eso? Sadik normalmente era pacífico,pero lo que había hecho era demasiado grave. Tenía que recibir el mismo castigo que los demás si atacaban a sus compañeros y los dejaban tan mal. Aníbal se acercó a una mesa y rebusco tras ella para sacar un látigo de cuero provisto por varias colas el cuál se lo dio a Adon.

-Veinta latigazos.

-¿Pretende que azotemos a su hijo?- dijo Adon cogiendo el látigo,Aníbal salió de ahí con una sensación malísima en su interior,sabía que cada uno de los latigazos que iban a desgarrar la piel de Sadik lo ibana a desgarrar a él por dentro.

-Aníbal....- la voz de Aderbal sono tras él y Aníbal le miró sin emoción alguna en su rostro.

-Este hijo mio es imbécil.

-Quizás le dijeron algo muy grave.

-No lo se pero va a aprender a golpes.

Élbir se colocó frente al muchacho mientras Adon se situaba a las espaldas del adolescente para iniciar el castigo,Élbir miró a Sadik con pena y negando lentamente,había visto a ese chico de bebé,le había visto dar sus primeros pasos,lo había visto iniciar su estudios y su entrenamiento,para él era como un hermano menor. Hizó una señal con su cabeza a Adon para que comenzase  los latigazos hacia la espalda de aquel muchacho , el látigo cortó el aire y con un grotesco sonido desgarró con un feo corto la espalda de Sadik,el primero latigazo hizo saltar la sangre , manchando a Adon .

- Todo es tu culpa , Élbir ...¡ TE ODIO ! -Dijo gritando entre alaridos de dolor, mientras Élbir lo miraba con seriedad , sin cambiar su rostro pero aquellas palabras le había hecho más daño que una herida de espada porque realmente apreciaba a Sadik,era un muchacho inteligente,¿por qué había actuado así?

- No..es tu culpa , disfruta de los latigazos..-Se dirigió a la puerta y tocó el hombro de su amigo ,mirándolo con seriedad susurró para que Sadik,el que se retorcía de dolo,nonles oyese.- Se benévolo.

Aderbal estuvo apoyando a Aníbal,quién se mantenía serio,pero cada vez que sonaba el látigo cortando el aire,el golpe y los gritos y maldiciones de Sadik apretaba los puños,eso le estaba partiendo el alma,era él quien había ordenado el castigo de su hijo,pero cada golpe que recibía Sadik era cómo si Aníbal se llevase el mismo golpe.

-¿Cuántos van?- preguntó Aderbal.

-Diez.

-Mi general,en cuanto recobren la consciencia interrogare a los dos compañeros que Sadik agredió-. dijo Élbir,viendo como estaban en la puerta de la tienda Tirso y Sífax,aquellos dos amigos de Sadik que se encogían como conejos con cada alarido de Sadik.

-Que asi sea,quiero saber si Sadik fue provocado o mera arrogancia.

-Hermano,Sadik es arrogante,pero no tanto,es cómo tu.

-Yo nunca deje casi inútiles a dos compañeros.

-Hiciste cosas peores a su edad.- sonrió Aderbal levemente,Aníbal no contestó

Cuando el látigo dejo de sonar,se dirigió a la tienda para ver a Sadik,entró en la tienda y se encontro a Sadik atado,con la cabeza gacha y largas hileras de sangre cayendo por su espalda hasta el suelo.

-Adon,¿ha perdido la consciencia?

-No mi general,es fuerte como un toro.- Aníbal se acercó a Sadik y puso su mano en la mejilla de su hijo,quien aún débil rechazo el contacto.

-Élbir,Adon,llevádle a la tienda del curandero,mañana quiero que este en el combate también.
Sadik fue desatado y por poco cayó desplomado al suelo de no ser porque,terco cómo una mula,decidió ir a donde el curandero con su propio pie.

-Sadik,no seas niño- dijo Élbir suavemente pero aún enfadado con él.

-Déjame....en....paz....chivato....- Sadik salió de la tienda lentamente y muy dolorido,Tirso y Sífax acudieron en su ayuda y ellos dos lo tomaron cada uno por un brazo y le ayudaron a irse se ahí para que le curasen.
Aníbal vio toda la escena apretando los puños,era tan testarudo como él,tan fuerte y salvaje....volvió a su tienda dejando atrás a Aderbal y Élbir,quería estar solo,pensar....cada uno de los latigazos que Sadik recibio le había partido el alma,esa mirada que le había hechado de odio e ira,ese rechazo ante su contacto....aún recordaba cuando Sadik era un niño,aquel día en que Sadik recién nacido fue presentado ante el dios Baal...

jueves, 11 de septiembre de 2014

Invictus: "La pelea"

Tras el mismo golpe  el Íbero alzó su hacha , con la intención de partir a Sadik por la mitad , pero mucho antes de poder hacer eso  Aníbal ya se había quitado de encima a Aderbal .
Rodó entre las piernas del Íbero y se colocó frente a él , entre Sadik y el guerrero y con fuerza clavó la espada en su vientre , empujándolo contra la nieve , poniéndose sobre él y agarrando su sable , sacándolo de su vientre y comenzándolo a clavar por todo  su cuerpo  , hasta clavarla en su garganta.
Sadik se quedo estupefácto al ver como su padre se había puesto entre él y aquel íbero,no sabía que pensar porque en su mente veía que su padre no confiaba lo suficiente en él para defenderse solo.
  -¿Estás bien?- preguntó Aníbal a su hijo,cubierto de la sangre de aquel guerrero íbero.
 
  -No necesitaba ayuda,mi general- puso mucho énfasis en "mi general" y dándole un leve empujón a Aníbal para seguir su camino en la lucha. Los soldados que había visto eso no pudieron evitar pensar que en parte Sadik había sido un león luchando pero por otra que su general tenía que protegerlo.
La brutal lucha terminó ese día con la victoria de los cartagineses sobre los íberos,esa noche los soldados celebraran la victoria con vino y mujeres íberas.
Sadik se retiró pronto a la tienda para descansar y porque no aguantaba las risitas de sus compañeros de que su padre había tenido que salvarle,solo Tirso y Âkil no le dijeron nada. Sadik tras desnudarse de cintura para arriba se tumbo sobre el camastro de madera y cerró los ojos tratando de olvidar todo.
  -Sadik- la voz de su padre desperto a Sadik,quien no se movio del camastro.
  -Déjame.
  -Sadik estoy aqui como tu padre.
  -Mi general,ahora sólo quiero descansar y no celebrar la victoria- Aníbal miró a su hijo y apretó el puño con evidente enfado,le había salvado la vida,¿y qué? Lo hubiese hecho por cualquiera de sus hombres,pero por Sadik tenía más motivos.
   -Cuando entres en razón quiero hablar contigo. Y que sepas que habría dado la vida por cualquiera de tus compañeros,soldado- dijo con voz glaciar antes de irse de la tienda de su hijo casi al mismo tiempo que entraba dentro aquel joven numida llamado Sífax que le caía simpáticos los dos más jóvenes del ejército,Sadik y Tirso,los tres compartían tienda con otros dos compañeros.
   -¿Alguna herida,Sadik?- preguntó Sífax.
   -Alguna....¿vienes a mofarte de mi?
   -No,aquí hay muchos padre y muchos hijos,Âkil es tu primo y el capitán es su padre.
    -Pero no le salvo la vida....
    -Eso es señal de que tu padre te aprecia y se preocupa por ti- Sadik se levantó del camastro para acercarse al numida,una sonrisa amigable se dibujo en los labios del soldado de la piel de ébano al ver que Sadik parecía amistoso,ya que le extendió la mano y se la estrecho en señal de amistad.
     -Me alegra contar con tu amistad,Sífax.
     -Lo mismo digo,Sadik.
Horas más tarde,Sadik no podía conciliar el sueño,así que salió de la tienda para caminar por el campamento que ahora parecía desierto debido a las altas horas de la madrugada,el suelo estaba cubierto de nieve,algo que a Sadik le llamaba la atención ya que acostumbrado al calor de África y que rara vez vio la nieve cuando había estado en Iberia cuando era más pequeño,así que le llamaba poderosamente la atención.
     -Vaya,mirad lo que trajo el gato....-dijo una voz a espaldas del adolescente,Sadik las reconocio: eran dos de los matones que molestaron a Séfora,dos fanfarrones que se dedicaban a hacerle la pelota de una manera vomitiva a Aníbal.
     -¿Qué queréis?- preguntó ásperamente Sadik girándose hacia ellos.
     -Has sobrevivido a tu primera batalla....lástima.
     -Cómo no....siendo el hijo del general....
     -He luchado como vosotros- dijo Sadik tratando de parecer calmado.
      -Sí.....pero este solo lucha en batalla.
      -Exácto,si no papaíto no podría protegerte- sonrió malignamente uno de los matones,Sadik sintió como su sangre hervía ante aquellas palabras,de modo que Sadik agarró a uno por las ropas y lo empotro contra un poste con furia.
      -Escucha,capullo de mierda,he luchado incluso más que vosotros porque a vosotros ni se os ha visto el pelo en la batalla,y cuando ha acabo la batalla vuestras armaduras no estaban con ni una gota de sangre- Sadik lo soltó violentamente,aquel matón se froto la garganta enrojecida y fulminó a su compañero por no haber movido un músculo. Sadik se dio la vuelta para volverse a su tienda cuando al hombre al que había agarrado le dio en su talón de Aquiles.
     -Maldito niñato hijo de una puta romana.- cuando escucho Sadik esas palabras,se giró lentamente,a una lentitud siniestra como un león apunto de abalanzarse sobre su presa. De hecho así fue porque Sadik se abalanzó sobre el que había llamado puta a su madre,tirándole al suelo y permaneciendo encima de él,Sadik empezó a golpearle con furia,partiéndole varios dientes a base de puñetazos,cerrándole un ojo a golpes. Cuando el más pasivo se acercó para golpear a Sadik,el adolescente le noqueo de un puñetazo,reventándole la nariz y arañandole los ojos,cegándole,para seguir con el festival de golpes a los dos. Puñetazos,patadas,golpes en la cabeza,la columna.....Sadik estaba siendo un salvaje,llenándose de sangre ajena. Los gritos de los pobres desgraciados despertaron a algunos de los soldados,que salieron curiosos al ver que pasaba,entre ellos estaba Élbir que al ver a Sadik dándole una paliza de muerte a esos dos.

  -¡¡Sadik para!!- gritó Élbir cogiendo al muchacho por los hombros y separándole de aquellos dos infelices,le costo bastante separar a Sadik de esos dos pobres que lo más seguro es que se hubiesen quedado inútiles. Sadik fue atado por los brazos entre dos maderos para recibir su castigo,los músculos del quinceañero soldado se marcaban en esa postura que los soldados que tenían ambigüedad sexual o las pocas mujeres que estaban,putas en su mayoría,sintieron deseos carnales hacía a aquel joven. Élbir fue a la tienda de Aníbal para contarle al general el fallo de su hijo.

 (Aníbal tras hablar con Sadik)

 (Sífax y Sadik)


(Sífax y Sadik)

martes, 9 de septiembre de 2014

Invictus:'' ¿ Nervios ? ¿ Quién dijo eso ?

Solo dos meses dentro de las fuerzas de combate Cartaginesas ,  y ya tenía su primera batalla campal , una batalla que los llevaría nada más y nada menos que a Cesetania , Iberia  , el ligar ideal para seguir aumentando aquel imperio que cada día era más y más grande .



Cientos de navíos se encontraban   atracados a las costas nevadas de la zona , y en ese mismo terreno , casi miles de tiendas de campaña para el regimiento del ejército , donde en éste caso se encontraba el general del ejército , Aníbal , y sus compañeros y fieles guerreros , Aderbal y Élbir , ya vestidos para la batalla , pues uno de sus exploradores ya se había adelantado a cubrir el terreno y habría comprobado como el ejército avanzaba .



- ¿ No deberías ir a ver a los muchachos  , Aníbal ? - Dijo Aderbal , mientras sobre lo que era un pergamino con el mapa de la zona colocaba figuras de madera , totalmente estratégico .



- Hoy es la primera vez que tu hijo va a la batalla..- Dijo Élbir , mientras afilaba su sable con una piedra de granito .



- Yo te acompañaré , así podré darles algunos consejos . - Dijo por último  Âkil , mirándolo con una sonrisa .



Aníbal no dijo nada , simplemente negó  y salió de la tienda , dirigiéndose directamente a la tienda de su hijo , que se encontraba a pocos pasos de la suya , cerca de la costa .
Una vez llegó se quedó quieto en la entrada y respiro calmado , entrando lentamente , fijándose en como Sadik y Tirso  se encontraban sentados sobre la  misma zona de descanso .



- No creo que salgamos de esta Sadik , no yo..- Dijo temblando  , pues  él no se sentía seguro .


- Tirso , tramquilízate , son hombres , como nosotros..- Sadik no parecía preocupado  , pero en el fondo temía por lo que le pudiese pasar  a él  . Temía a no volver a ver a su madre ,  a su padre , a sus hermanos y sobre todo , a su primer amor Sephora , muchos miedos en él , demasiados.


- Aquí viene tu padre..- Dijo  mirándolo con respeto , a la vez que con nervios .



- Buenos días ..Tirso, eh..eh..¿ Nos puedes dejar a solas ? - Dijo mirándole con seriedad .



Tirso se puso en pie y asintió ,  dejando que Aníbal se sentase al lado de su hijo , mirándolo de reojo , sin decir nada , frotándose ambas manos y con la mirada  perdida al completo , al parecer , procesaba sus pensamientos .


- ¿ Nervioso por el combate ? - Dijo mirándolo ahora  , esperando a la respuesta de su hijo , que no comentó absolutamente nada.- Lo sé , temes a la muerte , a perdernos a todos  , pero ya deberías saber que has nacido para esto , al igual que esos dos amigos tuyos o que Tirso , sois jóvenes  , pero hombres , y deberéis acostumbraros a la pelea..y a la muerte .Y en cuanto a lo de esa chica , Sephora , te estará esperando como tu madre me esperó a mi  . No vamos a dejar que nada os ocurra , ten eso por seguro ..- Lentamente posó su mano sobre el hombro del chico , el cual subió su mirada , mostrando endereza .



- Acabemos con esto..- Antes de poder agradecerle las palabras a su padre , Âkil ya estaba dentro de la tienda , dando voces cual loco para avisar de la llegada de los Íberos.




- Preparaos para el combate..¡¡ Llegan los Íberos !! - Tras decir esas palabras Aníbal se puso en pie y lo miró por última , sonriendo y agarrando la espada de Sadik , tirándosela junto al escudo , para que lo agarrase




Pasaron pocos minutos hasta la formación de combate en aquella estepa helada , en la que los íberos avanzaban poco a poco , hasta quedarse a un kilómetro del ejército Cartaginés .
Tuvieron la suerte de las mentes tácticas de Aníbal , Aderbal y Élbir  , pues a los soldados más jóvenes los colocaron en la segunda fila , tras Élbir y Âkil , que en conjunto eran letales  en combate  , a su lado una pareja de guerreros similar , Aderbal y Aníbal , que habían sido desde siempre guerreros , y por último  , tras ellos  , Sádik  , Tirso  y sus compañeros , los cuales estaban presumiendo ya de la victoria , como Âkil .



La batalla empezó y ambos ejércitos avanzaron lentamente , pero el único que iba en posición defensiva era el Cartaginés , pues en pocos segundos los Íberos ya tomaron carrerilla para ir corriendo hacia los altos escudos e impactar contra los mismos  , golpeando muchos con sus esapadas y mandobles , intentando abrir hueco por la zona de Aníbal y Aderbal.



- ¡¡ Élbir , Âkil , a mi señal abrís una grieta y entramos al combate !! - Los muchachos asintieron y sacaron sus sables , esperando a que Aníbal asintiese .


- ¡¡ A por todas !! - Gritó Sadik , nervioso pero atrevido  , mirando a Tirso con una sonrisa , asintiendo , mientras Tirso negaba .


- ¡¡ No va a acabar bien !! - Dijo negando .



- ¡¡ Ahora !! - Gritó Aníbal con fuerza .



Élbir empujó con su escudo con fuerza , haciendo que varios soldados se abriesen  y les dejase espacio , acto seguido clavó su sable en el estómago del primero y le cortó la cabeza al segundo , haciendo que el hueco que dejasen lo aprovechase Aníbal y Aderbal para hacer que todo el ejército se abalanzase .


Una batalla ardiente comenzó , y en pocos segundos la nieve se manchó de sangre .
Aderbal comenzó con una masacre de diez soldado , pues en su misma furia , blandió su espada contra varios soldados , a los tres primeros les cortó un brazo y les clavó su espada en el pecho . A los dos siguientes los empujó con el escudo ,  y una vez en el suelo  les clavó la espada en el vientre , pegando su pie derecho al pecho de los cadáveres para sacar la espada . Soltó su escudo  y con las dos manos atravesó al siguiente y le cortó la pierna al de al lado  , dejándose ayudar por Aníbal , que ferozmente empujó a uno de ellos , que le hizo un corte en la pierna con una daga , lo que hizo que Aníbal pisase su cabeza  y acto seguido esquivase el hachazo de uno gran Íbero , que de un puñetazo lo tiró al suelo .
Aquella bestia consiguió tumbar a Aderbal también , dejándolo sobre Aníbal . Élbir y Âkil , los cuales habían conseguido quitarse a unos cuantos de encima , se dirigieron al grandullón rápidamente  . Âkil le clavó su espada  en la pierna de aquel gigantesco hombre , el cual lo golpeó  y lo lanzó lejos de su posición . Élbir esquivó a uno de los Íberos que intentaron golpearle con su espalda , cortándole la mano y ágilmente degollándolo , acto seguido se subió a la espalda  y lo agarró del cuello , intentándolo  asfixiar , pero dos de los soldados que habían cerca lo agarraron de las piernas y lo lanzaron al suelo , pero con suerte Sadik estaba allí , pues lo estaba dando todo  . Primero le puso la zancadilla a un Íbero despistado , clavando su espada en su vientre , el siguiente que vino a él  se llevó un fuerte corte en el pecho y tras eso en su pierna , dejándolo así arrodillado y tras eso sin cabeza  , Rápidamente se acercó a Élbir  y clavó su hoja en uno de los Iberos que se que encontraban sobre él , haciendo que nada más clavar la misma el guerrero se quedase gritando en el suelo , desangrándose  , rápidamente se giró y bloqueó la espada del otro Íbero , lanzando la misma con fuerza  lejos y clavándola en su hombro y tras eso en su cabeza  - Élbir lo miró sonriente y se puso en pie  . Rápidamente Sadik asintió y se giró sobre el mismo , blandiendo su espada contra el gandísimo guerrero con su hacha , el cual pateó de nuevo a Élbir y tras eso a Sadik .
Tras el mismo golpe  el Íbero alzó su hacha , con la intención de partir a Sadik por la mitad , pero mucho antes de poder hacer eso  Aníbal ya se había quitado de encima a Aderbal .
Rodó entre las piernas del Íbero y se colocó frente a él , entre Sadik y el guerrero y con fuerza clavó la espada en su vientre , empujándolo contra la nieve , poniéndose sobre él y agarrando su sable , sacándolo de su vientre y comenzándolo a clavar por todo  su cuerpo  , hasta clavarla en su garganta..




Continuará..

viernes, 5 de septiembre de 2014

Invictus: "Capricho"

Mientras Sadik empezaba la carrera militar,sus hermanos Aradna y Amílcar se aburrían mortalmente,seguían dando clases con Antígono,quién aunque Sadik ya no diese clases o daba pocas por sus nuevas obligaciones seguía siendo uno de los principales aliados y consejeros del príncipe,pero los dos más jóvenes también querían luchar,sobretodo Aradna que estaba harta de que tratasen de feminizarla tanto su madre como sus tías y que fuese tabú el que supiese manejar la espada y montar a caballo,no era justo dado a que era una gran espadachina a pesar de su juventud y que era una diestra amazona,el tener que guardarse se habilidades para la privacidad le quemaba por dentro,en Siracusa era peor porque ahí tenía más de un ojo puesto en la rebelde princesa.
Aradna era más parecida a su madre físicamente pero su carácter era totalmente el de su padre,sólo se mostraba dulce y femenina cuando cierto rey sardónico estaba cerca,coqueteo que Adelphos ignoraba porque Aradna tenía doce años.
Un día Aradna fue con su madre y su tía Dido al ágora,el lugar donde hervía el comercio dentro de la ciudad,el ágora y el puerto eran el corazón de Cartago ,pero no iban las tres solas iban con ellas la esclava Elira y un esclavo bastante musculado llamado Adonibaal. Amílcar se había quedado en casa con su prima Adama alegando el calor pero era mentira,quería quedarse en casa porque no soportaba que lo llevasen de compras.
Aradna tampoco lo soportaba pero ese día no se le ocurrió una excusa apropiada.
El ágora estaba lleno de gente había puestos de telas,joyas,papiros,esclavos entre otros productos que venían de distintas partes de África,de Iberia e incluso de la lejana Britania. Aradna hubiese preferido ir por su cuenta pero lo peor es que no podía explorar ni un poco porque siempre tenía encima la mirada de alguien.
-Mamá....¿queda mucho?- preguntó cansinamente Aradna a Adriana.
-Vamos tu tía y yo a mirar unas telas venidas de oriente....
-Vais a tardar una eternidad....
-Adriana,deja que Ara mientras vea otros puestos -Dido le guiño un ojo de manera cómplice a Aradna pues por la cara de la niña se podía adivinar su tremendo aburrimiento.
-No sé....
-Por favor mamá,mami por favor- empezó a suplicar Aradna poniéndo ojos de cachorrito,Adriana suspiró profundamente ante la insistencia de su hija.
-Esta bien....pero que vaya Elira contigo.
-Puedo ir sola.
-O con Elira o aquí conmigo.- Aradna tuvo que ceder e ir con la esclava libia mirando los puestos del ágora,quería encontrar uno de armas y ver espadas nuevas,pero algo llamo la atención de la princesa.
-¡Esclavos,recién llegados a Cartago! ¡Vamos señores y señoras no pierdan la oportunidad de adquirir a buen precio a este animal venido desde Germania!- vociferaba un comerciante de esclavos,bueno ese  era de los mejores comerciantes de eaclavos,de hecho ese hombre fue quien vendió hacía años a Elira y a Atia a su familia,años antes de que Aradna naciese e incluso antes de las nupcias de Aníbal y Adriana.
-Elira,vamos- apremió Aradna a la esclava a ir pues le había llamado la atención eso de "animal de Germania",ambas se hicieron paso entre la multitud hasta llegar a la primera fila de ese comercio de esclavos,donde el vendedor lo exponía ante el público cómo si de un animal se tratase,estaba semi desnudo,vestido solo con un taparrabos y sus manos estaban encadenadas con grilletes, era un germano alto y guapo de largos cabellos rubios y unos ojos de un azul oscuro, tenía un pecho ancho y fuerte,parecía un mala bestia no sólo por su musculatura si no por la fiera mirada que le echaba a la gente que le observaba curiosa de poder comprarlo.
-¿No se quieren llevar a esta bestia germana? Recien traído de más allá de los Alpes. Listo para trabajar en los trabajos más duros.
-Elira....yo quiero a ese esclavo.
-¿Qué?
-Ve a por mi madre-. Aradna había clavado su mirada en el germano,le había llamado la atención el físico y la fiereza de la mirada enturbiada del germano y tenía que tener a ese esclavo,era un capricho y quería tener a su propio esclavo ya. No era deseo sexual debido a la juventud de Aradna,era simple capricho.
-¡Mercader!- gritó Aradna acercándose al vendedor de esclavos y al germano.
-¡Vaya! ¿Te manda tu madre a compar esclavos,niña?
-Es para mi,¿cuánto por el germano?
-¿Te interesa el germano,niña?- el comerciante al ver las ropas de calidad de la niña,Aradna iba con una pequeña tiara dorada y ropas mezclada entre negro y dorado, y reconocer aquel gesto fiero de uno de sus clientes más ricos hizo una pequeña reverencia a Aradna y tiró del germano hacía el interior de edificio seguidos por la jovencita.
-¿Tiene nombre el germano?
-Harek.
-¿No habla púnico?
-Sí,pero no habla mucho.
-Harek...-murmuró Aradna mirando fijamente al germano,quien le devolvía la mirada desafiante,¿le iba a comprar una niña? Agradeció a los dioses que pir lo menos le iba a comprar una mocosa que parecía inofensiva.
-¿Cuánto?
-Por ser tu,cincuenta monedas de oro.
Al poco Adriana y Dido volvieron junto con Elira y aquel esclavo que veleba por su seguridad,Adriana se quedo helada al ver a Aradna examinando a aquel enorme germano. Harek levantó la vista y le agrado al ver a la hermosa mujer que parecía ser la madre de la niña.
-Señora Khysqti,siempre es un placer recibirla.- dijo el mercader con una sonrisa avára,conocía que Adriana podía pagar perfectamente el precio del germano.
-Aradna,¿qué es esto?
-Mamá quiero a este esclavo.
-Ara....
-Por favor.....- Adriana suspiró,¿por qué no?
-Así Sadik también tendría alguien con quien practicar la espada.
-No,para minel germano,será mi juguete,mamá por favor...-cincuenta monedas....Adriana le indicó a Elira que pagase el precio del germano,quién sonrió para sus adentros al ver la hermosisima mujer que sería la madre de su dueña.
(Aradna)

(Harek)