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viernes, 28 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "Atravesando Iberia"


Comieron a las orillas de un río unos conejos que pudo cazar Élbir y por una vez a Adriana le salió bien el cocinar los animales que estaban medio comibles,aunque quemados pero al menos hechos por dentro. Con el bocado en la boca reanudaron la marcha,pero por lo menos no corriendo,sino andando a paso rápido,tenían que atravesar el río hasta la otra orilla y de ahí seguir andando por medio del bosque para llegar a alguna ciudad íbera y descansar esa noche si no querían dormir al raso,algo peligrosos llevando niños tan pequeños. El joven soldado antes de irse de la batalla,había acordado con Aníbal de que fuese dejando marcados en los árboles el símbolo de la diosa madre Tanit para indicar que camino estaban siguiendo.

Élbir miraba a Adriana de reojo,debía admitir que siempre había sentido un algo platónico por Adriana,era hermosa y dulce pero no podía pasar de un sentimiento de amistad o algo platónico,Adriana era la mujer de su general y Élbir idolatraba a Aníbal desde que entró en el ejército,lo admiraba sinceramente y sería muy ruin el aprovechar su ausencia para tratar de seducir a su esposa,aunque sería misión imposible ya que Élbir lo que creía que le pasaba era que estaba confundiendo su amistad con Adriana y que además no era secreto que Adriana estaba locamente enamorada de Aníbal y se notaba que Aníbal también lo estaba de ella. Sólo era eso,estaba queriendo mucho esa amistad con Adriana,nada más.
Adriana no decía casi nada,estaba asustada y preocupada tanto por su marido como por ellos,el peligro les acechaba por doquier,podían atacarles en cualquier momento.

-Mami,¿los íberos son malos?-pregunto de súbito el niño,era lógico que el niño tuviese esas dudas debido a que habían sido muy pocos los íberos que habían sido honorables.

-No. Cielo,hay de todo como en todas partes. Mira a Altea,fue muy buena- el niño asintió con la cabeza,aunque Iberia ni le entusiasmaba ya tanto como antes,estaba cansado de esa tierra y extrañaba su casa en Cartago y al resto de la familia.

Paso un largo rato y Sadik que llevaba andando todo el rato porque argumentaba de que “ya era mayor” se acabo cansando y al final Élbir lo tuvo que llevar en brazos a pesar de las protestas del pequeño,que no tardo en quedar dormido.
Adriana al ver a sus niños,ya que Aradna también se quedo dormida,envidiaba a veces la dulzura de la infancia,sin preocupaciones,cuando era niña solo jugaba con Ailis,Selene,Adelphos y Fabio todo el día hasta el agotamiento, todo risas y diversión con los mimos de Julius y sus niñeras. La vida era mucho más fácil por aquel entonces. Ahora tenía que ocuparse ella de sus propios hijos y de su casa. Ya no era una niña,no, era una mujer casada y madre. Esa etapa de su vida se quedo ya definitivamente atrás.

Horas estuvieron andando hasta el anochecer,cuando el sol casi estaba oculto llegaron al pie de una muralla cerca de la frontera del territorio de Baécula,de ahí sólo les quedaba unos días más en ir a pie hasta Cartago Nova.

-Adriana....-empezó a decir Élbir,pero Adriana le hizo callar con un gesto.

-Kshyqti,por seguridad.

-Vale. Kshyqti, debemos no decir que soy púnico,ni tus hijos tampoco y menos que tu eres romana. Debemos decir que somos de otro sitio Y no sería conveniente hasta que se gane esta guerra decir que eres esposa de Aníbal.- Adriana asintió con la cabeza,sería peligroso si los íberos sabían quien era. Aníbal hasta que no se alzase victorioso era enemigo de Iberia.

-¿No podemos decir que somos íberos?

-Se nos nota el acento púnico cuando hablamos en íbero.

-¿Helenos?

-No- no estaba claro si colaría si decían que venían desde Grecia- ¿Numidas?

-No.....¿galos?

-No sé....¡ya sé! El hebreo es una lengua que deriva del fenicio,igual que él púnico,podríamos pasar por israelitas- Adriana asintió con la cabeza,además si querían pruebas de que si eran judíos no había problema,la mayoría de los púnicos estaban circuncidados, incluidos su marido y su hijo lo estaban.
Entraron sin querer llamar la atención en la ciudad íbera para buscar una posada donde pasar la noche,también habían hablado de que dirían: dirían que eran un matrimonios israelí venidos desde Nazaret para ver a unos parientes en Cartago Nova. También no usarían sus nombres, usarían unos nombres hebreos,Élbir se haría llamar Jacob y Adriana Genesaret,a Sadik y a Aradna también le habían buscado otro nombres aunque estuviesen dormiditos, Moisés y Betsabé.
Deambularon por las calles de esa pequeña ciudad ibérica,no les costo mucho encontrar una posada para poder hospedarse esa noche y poder cenar. Cuando entraron,la poca clientela que había les clavo la mirada,quizás por que pudieron intuir que eran púnicos,pero le quitaron la vista de encima al ver sus ropas íberas. Adriana se apresuró a estrechar de manera protectora a su hija contra su pecho,Élbir mantenía a Sadik agarrado con fuerza. El dueño de la posada,un celtibero algo entradito en carnes, se acercó a ellos con cierta desconfianza.

-¿Quienes sois,extranjeros?

-Somos Jacob y Genesaret, un humilde matrimonio israelí.

-Ahh....¿judíos?- el celtibero levantó una ceja sin fiarse mucho de ellos dos,la manera de hablar íbero era tan....púnica- ¿No seréis cartagineses por casualidad?

-No,no. Le aseguro señor que somos de Nazaret- trataba Élbir de convencer al posadero,pero Adriana se le adelanto sacando del manto íbero que llevaba una pequeña bolsa con monedas de oro.

-¿Con esto se convence de que somos nazarenos y nos da para pasar la noche?- los ojos del celtibero brillaron codiciosos al abrir la bolsa y ver las monedas de oro.

-Hasta sobra,mi señora. Ahora les conduciré a su habitación.
El posadero los llevo a una pequeña habitación de una sola cama,ya que pasaban por matrimonio,por lo tanto tenían que dormir juntos,cosa que incomodo un poco a Élbir por tener que dormir junto con Adriana.

-Esto....dormir juntos.....-empezó a murmurar Élbir ruborizándose ligeramente por la idea de compartir cama con la esposa de su general y menos con los niños delante. Adriana solo sonrió con levedad mientras cogía un pequeño cesto que había en la habitación para llenarlo con algunas sábanas improvisando una cuna para meter ahí a su hija.

-Élbir,somos amigos,dormí algunas veces con Fabio y Adelphos de pequeños- una cosa era de pequeños y otra era ahora en la adultez,además Adriana confiaba en Élbir,quién trataba de no tener pensamientos lascivos con ella. Adriana besó amorosamente la frente de Sadik y luego la de Aradna,sus pequeños...ahora mismo eran quienes la empujaban a seguir adelante. Pronto volverían a estar tranquilos en Cartago. Pronto,muy pronto.....
Adriana y Élbir se tumbaron en la cama,cada uno en un lado si ni siquiera rozarse,de hecho Adriana le dio la espalda a Élbir para dormir y Élbir hizo lo mismo tratando de no tener pensamiento lascivo alguno,así que se paso la noche diciendo en voz muy baja “No pienses cosas impuras,no empieces cosas impuras....” en fin,en cuanto amaneciese volverían a retomar el camino.

(cazando la comida)
(Adriana y Élbir atravesando Iberia)

(Marcando el camino)

(Símbolo de Tanit)

(Adriana en la posada)



lunes, 24 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "Huída"


Habían pasado dos meses en Iberia y Aníbal estaba harto del sitio a la ciudad,malditos y cobardes íberos,que se atreviesen a dar la cara y a luchar. En cuanto pudiese arrasaría con toda la ciudad,levantaría tantas cruces que no dejaría un palmo de tierra sin una cruz con un íbero de esa ciudad clavado en ella. Pero los sitios eran así,lentos y pesados si los enemigos resistían,en fin,ya los destrozaría cuando esos salvajes se decidieran a luchar.

-Esto va para largo,hermano- musito Aderbal mirándo las murallas de la ciudad,llevaban casi un mes con el sitio y Aderbal también estaba harto,ambos eran guerreros y necesitan luchar.

-Pero se ve que estos cobardes prefieren morirse de hambre y sed en vez de luchar- tras tantos años luchando juntos se entendían con solo mirarse y sabían que los dos necesitaban luchar ya,usar las armas y no estar ahí a la espera.

-Extraño a Dido y a Âkil- musitó Aderbal mirando el cielo,era ya casi de noche y quizás fuesen a trasladar ahí el campamento porque el sitio a la ciudad bética parecía que se alargaría más de la cuenta,así que sería mejor acampar al pie de la ciudad.

-Lo sé. Yo debería haber dejado a Adriana y a los críos en Cartago con ella y Âkil. Bueno,a partir de mañana con el campamento aquí los veré más a menudo.

-Bueno,ha sido parte gracias a ella de que los béticos destronasen a Himilcon y pusieran a Íscer en su lugar.

-Sí- admitió Aníbal. Al día siguiente tendría a su mujer y a sus hijos cerca nuevamente,aunque fuese solo para dormir junto a familia, su hija Aradna tenía ya cinco meses y Sadik seguiría siendo un volcán de tres años. Lo malo es que tendría que probar la horrible comida de Adriana a diario,la había probado un par de veces y el cocinar bien era algo casi imposible para ella y trataba de evitar comer cualquier cosa cocinada por su esposa. De hecho una vez,Aldara le dio unos conejos despellejados para que los asase y lo curioso fue que le salieron carbonizados por fuera y crudos por dentro. Menos mal que Aldara seguía preparando de comer a todos,incluidos para Adriana y Sadik,ya que aunque Aradna ya comía unos purés que era lo único que le salía bien a Adriana,a parte del desayuno que le salía bien.

Ya al día siguiente el campamento militar fue trasladado bajo las murallas de la ciudad íbera,los soldados que tenían ahí a su familia podían pasar más tiempo con sus mujeres e hijos, Aníbal entre ellos,aunque lo trato de demostrar cuando ya tenía ahí a su familia. Sadik estaba emocionadísimo por la batalla y no paraba de preguntarle cosas a su padre impulsado por la curiosidad. Aradna tenía casi medio año y era una muñeca aunque con una inesperada seriedad impropia de un bebé. Y Adriana,su esposa seguía siendo la mujer más bella y dulce. Por fin estaban más juntos.
________________________________________________________________________________ Cuando por la noche en la tienda,Aníbal le dijo a Adriana que aún les quedaba tiempo en Iberia,Adriaba bufó un poco,quería volver a casa. No es que estuviese molesta por pasarse el día limpiando,lavando,cosiendo y cocinando comida incomible, sino que prefería más estar en su casa en Cartago que en un campamento militar en Iberia.

-No es que me moleste hacer tareas domésticas, es que....Iberia no....

-Lo sé. No te gusta- Aníbal miró con cierto desagrado disimulado la olla con la comida que había hecho Adriana para la cena,lo peor es que Sadik le había dejado solo ante el peligro diciendo que estaba muy cansado por jugar con Tirso y yéndose a dormir pronto. Lo que había hecho Adriana en teoría era arroz,pero parecía una pasta pegajosa de arroz.

-Y que tu me dijiste que podrías descansar cuando volviésemos a casa,te estas matando lentamente si no te matan estos íberos- de momento la única íbera que le caía bien era Altea,aquella esclava que se salvo de las garras de Etbaal y que ahora estaba empezando una relación con un joven soldado.

-Adriana,cuando acabe esto volveremos a Cartago,te lo juro. Y si pasase algo,si los íberos atacasen,Élbir os llevaría a ti y a los mocosos a Cartago Nova, y ahí nos reencontraríamos si pasase algo- lo tenía planeado desde hace tiempo,si pasaba algo que viese que pudiese poner en grave peligro a su familia Élbir los escoltaría a Cartago Nova. Se moriría si a su mujer o a sus hijos les pasase algo.
Aníbal no se salvo de comerse la comida que hizo Adriana,le costo más que una batalla el comer semejante insulto a la alimentación. Aunque lo comió y mintió diciendo que si que era comible,no pudo evitar reprimir un gesto de asco. En fin,a Adriana le quedaba practicar más.

Esa noche el calor de la intimidad los unió mucho más,cada palabra que se decían era susurros para que los niños no se despertasen,las muestras de amor y pasión así casi en silencio era la primera vez que lo hacían,pero solo para que los niños no despertasen. Hacía mucho que no disfrutaban de la intimidad de pareja.

Una vez amaneció,Aníbal no despertó a Adriana,aunque no desayunase iría ya al sitio donde estarían los guardias que estuvieron vigilando por la noche.

-¿Alguna novedad,soldados?

-No mi general- Aníbal gruño,maldición....sería más fácil prenderle fuego a la ciudad y que saliesen todos prendiéndose fuego.
-Malditos íberos vagos y asquerosos que no se atreven a dar la cara,sino que se encierran en las murallas- musitó Aníbal,estaba harto del maldito asedio. Aderbal lo sabía cuando se acercó a su hermano de leche,sabía que estaba de muy mal humor,por tanto no se acerco mucho a su amigo.
Pero,inesperadamente las murallas de la fortaleza se abrió y pillando a los púnicos con las defensas bajas,los íberos atacaron. ¡Maldita sea! Habían sido muy listos los bárbaros. Aníbal se apresuró a desenvainar la espada y antes de lanzarse al combate como un león salvaje,miró a Élbir y no hubo falta explicaciones porque el joven soldado sabía lo que tenía que hacer,ir corriendo a por Adriana,Sadik y Aradna y huir a Cartago Nova. Élbir hecho a correr a más no poder mientras su general y el resto de los soldados empezaban a luchar de manera encarnizada y sangrienta.
Adriana cuando vio que empezaba la batalla,se apresuró en coger a sus hijos. A la pequeña Aradna la metió en la banda de tela que se solía anudar al hombro para llevar a su hija y tener las manos libres,y a Sadik lo cogió en brazos.

-Mami,¿qué pasa?- preguntó el niño notablemente asustado.

-Los íberos atacan,pero tranquilo cielo, no pasara nada.

-¿Y padre?

-Él esta luchando,ganará- “Oh poderosa Juno,reina de los dioses,por favor,protegenos y protege a Aníbal”-pensó la mujer viendo como Élbir venía a por ella a más no correr.

-¡Tenemos que huir!- exclamó Élbir tomando a Adriana de la muñeca y cogiendo a Sadik en brazos para echar a correr los dos y huir de Baécula hasta Cartago Nova,dónde estarían seguros.

-¡¿Y Aníbal?!-preguntó Adriana mientras echaba una rápida mirada hacía atrás para ver algo de la batalla,más por preocupación que por otra cosa.

-¡Estará bien!- Élbir sujeto con fuerza la mano Adriana para que no se separasen y aferraba con fuerza a Sadik ,que estaba petrificado por el horror fugaz que había visto,con su otro brazo.

Lejos de lo que creía Adriana,Aníbal era quién iba arrasando a los íberos,recibió heridas,pero por cada corte que él recibía,un íbero caía muerto a sus pies. Por fin tras días de inactividad luchaba,era como una fiera sedienta de sangre que por fin se saciaba. Corto cabezas,cuellos,desmembró,mutilo....Los íberos eran fuertes,pero los cartagineses tenían el factor de que estaban descansados mientras que los íberos se habían lanzado a la lucha porque ya casi no tenían alimentos en la ciudad,era una opción suicida. O luchar y morir con honor o morir de hambre. Aníbal era imbatible,pero temía por su familia. Su esposa y sus hijos ya habrían huido de ahí con Élbir, ojalá los dioses los protegiesen para que llegasen bien a Cartago Nova.

Élbir y Adriana,junto con los niños, corrían a más no poder para protegerse,por suerte ningún enemigo les había visto irse del campamento pero quedaba lo más duro,llegar desde Baécula hasta Cartago Nova a pie y con dos niños pequeños,sería bastante duro pero era lo que tenían que hacer para salvarse. Aunque Adriana seguía muerta de preocupación por si su esposo estaría bien,ojalá que los dioses le ayudasen a él y a ellos.

-¿A cuánto esta Cartago Nova?- preguntó Adriana jadeando mientras corrían por el bosque,esquivando ramas de árboles y tropezándose un par de veces debido a la irregularidad del terreno.

-A caballo a dos días,a pies....pongamos casi una semana- Adriana asintió con la cabeza,una semana....seria agotador....
Tras casi veinte minutos de carrera continua sin parar un solo segundo pararon unos minutos para recuperar el aliento y tranquilizar a los niños que lloraban por el miedo. No le fue difícil a Adriana tranquilizarse y mediante palabras cariñosas y una pequeña mentira de que eso era una aventura segura y que no les pasaría nada,aunque eso estaba por ver.

-Sadik,cariño. Recuerda la historia de Hércules,el hijo de Júpiter, piensa que esto es como...uno de los doce trabajos que realizó. Es una aventura.- Sadik creyó a su madre,inocencia infantil y fe ciega en su madre,se creía de verdad que eso sería una aventura,no una carrera para salvar la vida hasta Cartago Nova atravesando parte del sur de Iberia. Ojalá los dioses les ayudasen y salvasen la vida. 

(Aníba y la horrible comida de Adriana xD)

(Pasión)

(Huida)
(en la lucha)



 

jueves, 20 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "Compasión"

(Recuerdo mi cuenta de twitter para quién quiera estar en contacto conmigo y responder preguntas sobre el blog o ver dibujos hechos por mi,@Sandryska18)


Pasaron dos días de la crucifixión de Etbaal,pero no moría,el condenado del príncipe íbero se resistía a la muerte,luchaba contra el hambre,la sed y la asfixia de sentir sus pulmones siendo aplastados por el peso de su propio cuerpo. Etbaal era el objeto de burla de los hijos de los soldados y a veces de las mujeres,quienes le tiraban a veces desperdicios de comida sólo para mofarse de la desgracia de aquel infame soldado íbero.
Adriana evitaba pasar por delante de la cruz de Etbaal,se sentía humillada y a la vez algo culpable,nunca nadie había muerto por su culpa. Además,muchas veces la compasión la llenaba,aunque Aníbal le decía que no lo hiciese.

-No merece tu compasión,Adriana,olvidate de él. Es un asqueroso violador y un cobarde- le solía decir su marido.- pero una de esos mediodías en las que estaba sola,trayendo en un cesto la ropa que acababa de lavar en el río e inevitablemente tuvo que pasar por delante de Etbaal,quién débilmente estaba pidiendo un poco de agua a alguna de las mujeres,sabía que iba a morir,no sólo por la asfixia,si no porque las heridas que los clavos le habían provocado estaban infectadas y sus manos estaban gangrenadas y comenzaban a apestar por la podredumbre,esperaba que a un condenado a muerte le pudiesen dar un poco de agua.

-Piedad por mí....por favor....sólo pido unas gotas de agua....dadme de beber....por favor....-musitaba el íbero a la vez que tosía sangre,era obvio que a ese desgraciado le quedaban horas de vida.
Adriana no se distrajo mucho y volvió a su tienda,a la cuál acababa de llegar Élbir,trayendo consigo dos conejos que había apresado por el camino,estaban solos a excepción de Aradna,ya que Sadik estaba jugando con Tirso.

-Élbir,ahora vengo,no tardaré- dijo Adriana dejando el cesto sobre el camastro de madera a la vez que cogía un cuenco y se dirigió de nuevo al río para coger agua ante las protestas de Élbir. La joven romana lleno el cuenco de agua y sin más fue a donde estaba Etbaal con claros síntomas de inanición.

-Tú....-murmuró Etbaal,por culpa de esa mujer estaba así,por culpa de una maldita romana estaba a las puertas de la muerte,una maldita romana había sido su condena.
Adriana no dijo nada,se pudo de puntillas y estiro los brazos para tratar de que el cuenco lleno de agua llegase hasta la boca del condenado,Etbaal no se lo creía,¿ella se había apiadado de él? Adriana no llegaba debido a su baja estatura,por lo tanto Etbbal tuvo que echar su cuerpo hacia adelante para poder beber la fresca agua con bastante ansia.

-Incluso al más infame de los hombres no se le puede negar su último deseo. Reza a Astarté o a Plutón por su alma,aunque es evidente que irás a los campos de castigo del Hades- dijo con solemnidad Adriana,una vez que el íbero bebió se apartó de él y se fue. Etbaal no tardo en morir ahí,solo,patético. Las mujeres que estaban ahí no se pudieron creer que se apiadase de ese despojo humano ni más ni menos que la esposa del general,a quién Etbaal trató de violar,la esposa del general era de naturaleza compasiva y tenía razón en que hasta el más despreciable de los hombres se merecía un último deseo.

Élbir lo había visto todo y no se lo podía creer,Adriana debía de ser la primera en odiar y desear la muerte de Etbaal,pero en cambio le había dado agua. Aníbal si se enteraba podía enfadarse o no con su mujer.

-Adriana,no se merecía tu compasión- empezó a decir Élbir,pero Adriana lo ignoro y reanudo la tarea que estaba haciendo Élbir,la de con una daga empezar a despiezar a uno de los conejos,Élbir entró también e hizo lo mismo que ella.

-¿Aníbal se enfadará si se entera?- preguntó Adriana,Élbir se encogió de hombros,seguramente un poco pero quizás no debido a que Adriana no había echo nada malo en verdad-

-No lo sé.

-Nunca podré agradecerte el que me hagas compañía,me siento aquí muy sola...eres realmente un gran amigo y soldado- Élbir no pudo evitar ruborizarse,la verdad es que apreciaba mucho su amistad con Adriana,pero no podía permitir que fuese más allá,pero peor se lo puso la mujer de su general cuando ella dejó lo que estaba haciendo para acercarse a Élbir y darle un abrazo ,el joven tragó saliva y con los brazos temblorosos rodeó la cintura de Adriana,no podía creerse que con el cuerpo tan esbelto que tenía la princesa había estado embarazada y menos haber dado a luz a dos niños. No era ciego y podía ver,y en ese momento apreciar,la sensual figura de Adriana y podía entender que Aníbal estuviese tan loco de pasión con su mujer,y Élbir se estaba controlando bastante para no tener una erección.

-Venga Adri...a seguir con la comida....

-Élbir,me recuerdas mucho a Adelphos,tanto tú como él y Fabio. Ellos son como mis hermanos y tú también.- con esas palabras,Adriana le había echado un cubo de agua fría por encima a Élbir,algo que le vino bastante bien para alejar de su mente los pensamientos lascivos y el querer pasar de algo más que amistad con Adriana,prefería que se viesen como hermanos.

Esa noche,cuando Aníbal volvió del asedio de la ciudad,en vez de dirigirse primero a su tienda,fue a ver si Etbaal había muerto. En efecto. El arrogante y cobarde príncipe íbero era ahora un pestilente cadáver. Aníbal ordenó a unos soldados que descolgasen a Etbaal y lo llevasen en un carro hasta la fortaleza de Himilcon y que lo enterrasen. Él era padre y sabía que si su hijo cuando creciese moría quería enterrarlo y que entendería el dolor que consumiría a Himilcon,ya que ahora sólo le quedaba de descendencia su repudiada hija Delinenar. Su estirpe terminaba ahora con él.

Volvió a su tienda,dónde estaba su familia dormida,su dulce Adriana le había dejado algo de comer preparado,aunque sabía que sabría a rayos,Adriana hasta el plato más sencillo lo arruinaba a sabia a rayos. De modo que a duras penas tuvo que comerse eso porque no tenía nada en el estómago desde esa mañana y estaba muerto de hambre. Tras haberse comido semejante insulto a la comida,se quito el casco,la coraza de bronce,las grebas y la capa para tumbarse al lado de su mujer,la rodeo con su brazo de manera protectora,pero la lujuria se empezó a apoderar de él de golpe debido a que llevaba demasiado tiempo sin gozar de su hermosa mujer,así que preso de la lujuria sus manos fueron hasta los pechos de Adriana,rebosantes de la cálida y dulce leche materna que era el alimento de su hija pequeña,y cuando estaba haciendo el amor con Adriana no podía evitar lamer sus pechos y degustarla.

-Hmmm.....-protesto Adriana entre sueños ante las caricias superficiales en sus sensibles pechos debido a la lactancia. La mano derecha de Aníbal bajo hasta las piernas de su mujer y empezó a subir la falda de su vestido,descubriendo las piernas de Adriana,tan firmes y a la vez tan femeninas. Adriana le volvía loco,habría querido seguir de no ser porque estaban ahí sus hijos,si no fuera por ellos habría despertado a su mujer para hacer el amor.

-Ya lo haremos otro día,Adriana. Duerme,y me han dicho lo tierna indulgente que fuiste con Etbaal,eres maravillosa- besó los labios de su mujer aunque estaba dormida parecía que lo noto por la leve sonrisa que se dibujo en los labios de Adriana,eso quería decir que o lo noto o que estaba soñando algo agradable,él ya había olvidado lo que era soñar cosas agradables,sus sueños estaban plagados de pesadillas y sólo le gustaba el despertar para ver a su dulce Adriana,ella y los niños eran los únicos que le empujaban a seguir adelante,a pesar de la sangre,la guerra y todo,le querían sinceramente.

(Adriana y Élbir con la comida)
(Adriana y Élbir,sólo amigos)




martes, 18 de febrero de 2014

Entrada especial: plagio y fans tarados

Hoy no voy a continuar con la historia de Aníbal y Adriana,me gustaria hacer un paréntesis para hablaros de una cosa: plagio y los fans locos.
Bien,en primer lugar si,me han plagiado la historia de mi blog,por suerte no la subio a internet la plagiadora. Lo gracioso es que la plagiadora es de mi misma clase (soy estudiante de bachillerato)  y para la clase de literatura teniamos qur escribir un relato breve para exponerlo en clase. Yo para no parecer monotemática no quise exponer mi blog y escribi una historia ambientada en la Francia en la época de la Revolución sobre un chico de la nobleza que huía con su hermana de París hasta España (algun dia cuando la pula un poco la publicare).
Pues bien,una niñata de mi misma clase "escribio" un relato ambientado en Cartago,vale eso puedo entenderlo, pero lo fuerte ES QUE ERAN LAS PRIMERAS ENTRADAS DE MI BLOG. Imprimió la boda de Aníbal y Adriana y los eventos posteriores a sus nupcias. Ni cambio los nombres de MIS personajes. Lógicamente heche fuego y le enseñe a mi profesor mi blog y vio que la historia era mia. Pues bien,a parte del suspenso,esta chica encima me reclamo diciendo que era una tonteria que me enfadase por eso,pero a los dos minutos se puso a pedirme perdón y diciendo que adoraba mi historia y que queria un chico como Aníbal.
A ver,a mi no me molestan que usen a mis personajes siempre que me pidan permiso y sigan los cánones de conducta del personaje. No como esta chica que me ha plagiado mas de una vez,escribio una vez una mini historia en la que Adriana se emparejaba con Adelphos para ELLLA emparejarse con Aníbal,pues a parte de plagio era malo porque les cambiaba los carácteres a todos. Ejemplos, Adriana no era una chica dulce y cariñosa era literalmente TONTA,no hay que confundir INGENUIDAD con TONTA. Aníbal todos sabemos como es,duro,le cuesta expresar sus emociones y es torturado por su pasado. Bien,mágicamente en este mal plagio Aníbal no sufría por sus pecados ni la conciencia le ardia de culpa. Pero lo peor es la relación entre ellos,la historia del blog es sobre ellos y su amor,si borras el amor entre ellos no hay historia. Pues esta chica anulo el amor que hay entre ellos para meter un personaje que era ella y era,palabras textuales "una bella chica,algo loca,gatuna y el verdadero amor de Aníbal"......WTF?! Recordemos que Aníbal lleva enamorado de Adriana desde que ella tenía seis años,no va a renunciar a su esposa,la madre de sus hijos por.....por eso,ya que la única obsesión de la plagiadora es que su personaje se acueste con Aníbal.
No solo los cambia a ellos. A los hermanos Iulia los EMPAREJA AUNQUE ADELPHOS Y FABIO SEAN HERMANOS. Borro la existencia de Ailis por completo entre más cosas.
Estoy escribiendo esta entrada y hechando humo por la cabeza,llevo con esta histotia desde Abril del año pasado,quisiera publicarla como libro algún día y los personajes creo que se ganaron el cariño del público y quiero que veias lo que pueden hacer con el trabajo de uno.....
Mañana continuare la historia.
Un beso,Sandryska.

domingo, 16 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "La vida sigue,o no.."


Adriana fue testigo de la ejecución del príncipe íbero Etbaal,aparte de los soldados que lo presenciaron,sus mujeres también lo hicieron pero en un segundo plano. Adriana no pudo evitar sentirse mal en parte por la suerte de Etbaal,sabía que Aníbal iba a torturarle y matarle pero ella no estaba acostumbrada a ver la muerte,sólo lo había visto cuando iban al Coliseo y veían los juegos de gladiadores,y nunca fue capaz de verlo directamente. Pero pensó fríamente en que esa patética parodia de hombre había tratado de violarla. Se merecía que muriese,sentenció para ella misma en cuanto vio como traían al íbero.
Aníbal no tardó en ordenar la crucifixión del íbero,Etbaal no gozaba de la simpatía de ningún cartaginés, si se había atrevido a tratar de propasarse con la mujer de su general,¿qué no podría hacer con sus mujeres? Así que pronto Etbaal estaba crucificado en el centro del campamento,moriría así,solo,patético y destrozado,pero sería cuestión de horas o incluso días.

Los soldados no tardaron en irse al sitio de una ciudad íbera enemiga cerca del palacio de Himilcon,quién extrañamente no había pronunciado palabra sobre la ejecución de su hijo. Pero Adriana no tuvo mucho tiempo para pensar en lo de Etbaal porque Aldara la tuvo toda la mañana limpiando y le indicó como podía preparar algo de comer,Aníbal no iría seguramente dado que tenía que estar ahí como el general que era,pero Élbir seguramente sí por ser un soldado de rango menor,al menos Adriana no estaría sola con los niños.
Cuando los pocos hombres que pudieron ir al campamento para poder comer y después volver llegaron,Élbir trato de ir con Bolmícar para comer la comida de Aldara,pero Bolmícar dijo esta vez que no porque quería estar un rato solas con su familia. Élbir lo comprendió y cómo cuando llegaron a Iberia Aníbal le dijo a Élbir que cuidase de Adriana,de modo que fue a la tienda de su general donde estarían Adriana y los retoños de su general. Cuando Élbir llegó,Adriana estaba dentro de la tienda,pero había delante de una fogata enfrente de la tienda había una olla con su primer intento de comida que no fuese un desayuno. Élbir cuando llegó a la tienda,entró dentro en busca de Adriana,que estaba acostando a Aradna en una improvisada cuna,así que la romana se asustó cuando él entró de golpe así que Adriana como acto reflejo saco su falcata,Élbir se quedo petrificado y más al ver cómo ella se echaba a reír al verle.

-Haberme avisado de que eras tú,me asustaste.

-Perdona,Adriana.

-Espero que vengas con hambre- rió Adriana a la vez que guardaba la falcata en el cinto que ceñía a su cintura

-Como si de un lobo me tratase- Adriana ante tal respuesta se hecho a reír,ese tipo de respuesta con una metáfora le recordó a su primo Fabio.

-Sigues hablando con Fabio por carta,¿no?- Élbir asintió y Sadik,ya queriendo comer y como su madre le dijo que hasta que Élbir no fuese no comía se acercó al soldado con inesperada seriedad e inflando infantilmente los mofletes.

-Tardaste y tengo hambre- dijo el niño a modo de protesta,ambos adultos se echaron a reír por la protesta de Sadik.

-Ya comemos cielo.

-¿Qué hiciste,Adriana?

-Aldara me dijo que hiciese lentejas- Élbir se relamió de solo pensarlo,comida recién hecha,se moría de hambre. Salieron de la tienda para comer enfrente de la fogata,pero cuando vio las lentejas en su plato la emoción se le fue disipando,ahí no había legumbres,estaban al fondo del plato,cuando dio una cucharada las vio muy muy negras y el resto de ingredientes estaban duros o quemados....eso tenía muy mala pinta....

-Probad y decidme que os parece- le azuzó Adriana ilusionada,Élbir miró a Sadik y el niño correspondió la mirada,el niño también tenía pocas ganas de comer al ver semejante plato de comida. Sadik se armo de valentía y fue el primero en comerse una cucharada de la comida,pero tardo en tragar y por su expresión no le gusto.
Élbir también probo la cucharada de las lentejas y trato de saborear la comida,pero eso no tenía nada de sabor a excepción de un ligero toque a quemado.

-¿Qué tal?- preguntó Adriana ilusionada con la crítica de la primera comida que preparó.

-Esta.....muy....bueno....-musitó Élbir sin mucha convección,cosa que no paso inadvertida para Adriana.

-No te gusta.

-Sí....esta muy...bueno....-rápidamente se apresuro a comer otra cucharada de las insípidas y quemadas lentejas,pero Sadik inocentemente le devolvió el plato llenísimo a su madre.

-Mami,no quiero más.

-Pero si no comiste...¿estas malito?

-No....voy a jugar- el niño se fue de ahí corriendo temeroso de que su madre le obligase a comer más del plato.

-No esta bueno,¿verdad?-preguntó Adriana al ver como Sadik salía corriendo de ahí. Élbir negó varias veces con la cabeza,no quería desanimarla,así que a duras penas se comió todo un plato de las lentejas,pero se apresuro a ello para salir después corriendo a buscar a Bolmícar para volver al sitio de la ciudad íbera.

Ambos volvieron al sitio donde no había muchos cambios,esos testarudos íberos se estaban haciendo los duros de roer pero pronto caerían ya fuese bajo la espada o por el hambre. Hablando de hambre,Élbir seguía hambriento porque la insípida comida que le dio Adriana.

-¿Qué tal la comida que te hizo la mujer de nuestro general?

-Horrible,Bolmícar, estaba quemado,duro y no sabía a nada – con esto dieron por terminada la conversación sobre los dotes culinarios de Adriana.

 (ejecución de Etbaal)
 (ejecución de Etbaal)

(Adriana y Élbir)
(Adriana y Élbir)


miércoles, 12 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia. '' El final de su inútil vida''

 Élbir había hecho parte del trabajo del que Aníbal no pudo ocuparse en el combate , le había dado un buen repaso de los pies a la cabeza ,a base de patadas , puñetazos y golpes con una espada hecha de madera , dándole siempre por el filo  y por una de las caras , dejándole marcas que era totalmente anormales en una persona  , ese chico tenía unas cualidades  que eran muy parecidas a las de Aníbal  , era un segundo Aníbal por así decirlo , solo que él era único en batalla  , una bestia echa de acero  y músculo que arrasaba allí donde iba con su espada , más conocida por la segadora por los hombres de su ejército .

Aníbal se encontraba esa mañana reunido con varios generales de su ejército , o por lo menos  con los pocos que quedaban tras la batalla . Estaban decidiendo sobre lo que le pasaría a esa rata traicionera de Etbaal  , el cual había desertado  en la batalla ,  dejando a su ejército  casi desnudo ante el enemigo.

- Aníbal , creo que exageras  , sé que abandonó en combate ,es algo deplorable  , pero no es para desmembrarlo , ni para que muera , con un poco de tortura  le basta para aprender..-Dijo el general , mirándole a los ojos.

- ¿ Será una broma  , no? - Dijo Aníbal , mirándole a los ojos con  fuego en sus ojos.- ¡ Ha desertado , ha abandonado a sus hermanos y ha intentado forzar a la mujer de un general  ! ¿¡ Y  DICES QUE NO ES PARA TANTO!?- Dijo de nuevo , golpeando la mesa con su puño.

- ¡ No me hables así , no es culpa mía ! - Dijo alzando ahora él su voz , encarándose con Aníbal , el cual le cruzó la cara de una manera rápida , empujándolo contra  el suelo , viendo como varios soldados lo paraban.- Haz lo que quieras ..pero es un acto miserable por tu parte..

- ¡ Está claro que lo haré ! - Se  apartó de los soldados con brusquedad y salió de la tienda de reuiniones para dirigirse a una tienda más alejada , de la cual salía Élbir con la armadura puesta.- ¡ Aparta ! -Dijo empujándolo con brusquedad.

Nada más entrar vio como  Etbaal se encontraba pegado al poste que sostenía la tienda , con marcas por el cuerpo  y sangre por todo su rostro  , con algunas lágrimas por sus ojos , y varios gritos de súplicas al ver como Aníbal agarraba su cabello y tiraba , sacando su segadora y tras eso cortando las cuerdas que lo ataban , arrastrando ahora por los pelos al joven Etbaal , llevándolo hasta el centro del campamento  , gritando ahora para que saliesen los soldados .

- ¡ Por favor , suéltame ! ¡¡ SUÉLTAME !!-Dijo ahora entre gritos y sollozos , agarrando las muñecas de Aníbal , sin dejar de llorar.- ¡ No lo haré más , pero por dios no me mates !

- ¡¡ CALLA !! - Golpeó su rostro con su mano y tras eso  avisó a dos soldados  para que trajesen un crucifijo , mientras los demás lo miraban , señalando muchos de ellos y otros atemorizados por la ira de Aníbal.

Sus soldados echaron a correr hacia  Etbaal y tras eso   lo agarraron , poniéndolo sobre aquel crucifijo y tras eso atando sus manos y sus pies  , con dificultad pues solo pataleaba y lloraba cual niño pequeño , era horrible  verlo en ese estado , pero Aníbal no se echaría atrás  en ningún momento.

- Y para que no escapes..-Agarró uno de los martillos de la herrería , tras eso dos clavos que habían pasado por el fuego  y de nuevo se puso sobre él , posando uno de sus clavos sobre su mano derecha , golpeando el mismo  para atravesar su mano derecha y tras eso su mano izquierda , quitándose de encima para que los soldados lo elevasen  y lo dejasen colgado.- ¡ Yo no te mataré , lo hará tu cobardía y tu conciencia ! ¡¡ Y QUE ESTO SIRVA DE AVISO PARA EL PRÓXIMO TRAIDOR !!

jueves, 6 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "Consuelo y la vida real"


Cuando llegó a su tienda,Adriana estaba despierta,esperándole,los pequeños ya estaban dormidos,Sadik se había pasado el día jugando con Tirso y Aradna es que aún era muy pequeña y no aguantaba muchas horas despierta y mas con tanto viaje.
A Aníbal casi se le cayó el alma a los pies al ver a Adriana,el corte en la comisura del labio estaba curado,pero aún se notaba y las marcas de los golpes que Etbaal le dio a su esposa. Sin más, Aníbal abrazó a Adriana con fuerza,estrechándola contra su pecho,había sido un idiota al dejarla sola,se maldecía a si mismo por no haber podido protegerla.

-Adriana,es la última vez que te traigo aquí, a partir de ahora tu y los mocosos os quedareis en Cartago.

-No fue culpa tuya- su Adriana,su dulce Adriana....iba a vengarla,no iba a quedar así que hubiesen maltratado a su esposa y menos para que iban a hacerlo.

-¿Llego a....?

-No. Aderbal apareció a tiempo.

-Voy a matar a Etbaal. Te juro por Baal que le matare.

-Estoy de acuerdo -Aníbal se sorprendió,esperaba que Adriana quisiera que Etbaal fuese juzgado,no asesinado.

-¿Estas de acuerdo?

-Sí. Y quiero estar presente y ver que lo destroces- el púnico abrió mucho los ojos,sorprendido,no se esperaba que Adriana pudiese tener inclinaciones sádicas,esa faceta oscura de Adriana le gusto al púnico. Su dulce Adriana podía tener una parte oscura que era bastante atractiva,pero ese no era el momento ni el lugar para los retozos amorosos.

-Esta bien,estarás presente cuando lo ejecute,princesa- Adriana le abrazo con fuerza,escondiendo la cabeza en el hombro de su esposo,necesitaba su olor y su calor,y no pudo evitar que un río de cálidas lágrimas saliesen de sus ojos y cayesen hasta el hombro de su marido,necesitaba llorar,desahogarse y Aníbal iba a dejarla llorar todo lo que quisiera. De hecho en cuanto amaneciese iba a torturar a Etbaal,ya que estaban asediando una pequeña ciudad pero con riquezas y dónde se escondían algunos de los rebeldes béticos. Así que podía ausentarse unas horas del asedio.
Así pasaron la noche,Adriana abrazada a Aníbal,llorando hasta quedarse dormida,en cambio Aníbal no durmió mucho,estaba rabioso e imaginando toda y cada una de las torturas a las que sometería a Etbaal,lo iba a matar muy muy lentamente,recreándose hasta el más mínimo detalle.

Cuando la mañana llegó,Aníbal despertó y buscó a Adriana con la mirada,no estaba ahí,¡qué raro! Los mocosos estaban ahí,dormidos profundamente, Sadik al parecer se había movido mucho y se había destapado,por eso estaba encogido sobre si mismo por la friolera matinal. Así que cuando Aníbal se levantó le hecho la manta por encima nuevamente al niño,el cuál al sentir el calor de la manta,se arrepanchigo a gusto en el camastro. En la improvisada cuna estaba también dormidita Aradna debido a lo temprano que era. Aníbal miró a su alrededor y no vio rastro alguno de alguna pieza de su armadura ni de la túnica que llevaba ayer,¡qué raro! Salió de la tienda ,¿dónde estaría esa mujer? Miedo le daba la respuesta.....

-¡Pero frota más fuerte hija de mi vida!- era la innegable voz de Aldara,esa mujer era perfecta para Bolmícar debido a su un tanto brusquedad,¿estaría gritándole eso a la muchacha íbera Altea?

-Lo hago como puedo,Aldara....-¿Adriana? ¿Aldara estaba torturando a Adriana? Se acercó a dónde se escuchaban las voces de su mujer y Aldara,la escena que vio casi hace que rompiese a reír a carcajadas. Aldara estaba enseñando a limpiar la ropa a Adriana,¡a una princesa a la que le habían dado todo hecho desde siempre! Eso sería divertido de ver.
Adriana había sido despertada por Aldara a primera hora,para no otra cosa que limpiar las manchas de sangre y suciedad de la armadura y la túnica de lino que Aníbal llevó a la batalla. Pero Aldara demostró ser dura con Adriana ya que la hizo ir al río a llenar dos palanganas de agua para limpiar todo,una vez llegó Adriana,Aldara la hizo arrodillarse para empezar a frotar primero la túnica de lino con jabón. Pero al parecer,no lo hacía con la suficiente fuerza con la que Aldara le decía como hacer las cosas.

-¡Venga! ¡Qué no se te van a caer los anillos por frotar la ropa con fuerza!- reía la mujer.

-Nunca lo he hecho Aldara....- musitó Adriana como leve protesta,que no fue admitida por Altea.

-Aquí no tienes criadas,así que si quieres que la ropa tanto tuya como la de tu marido e hijos este limpia lo tienes que hacer tú. Y la comida también- Aníbal al escuchar esta conversación se acercó a las mujeres,no tenía prisa de momento por la coraza y la capa carmesí que le indicaba el rango de general. Iba a dedicar la mañana a torturar a Etbaal y poco antes de mediodía iría al sitio de la ciudad junto con sus hombres. Ahí sólo estaban algunos de los soldados y en el campamento estaban entre otros,él y Aderbal.

-Por lo que veo Aldara, estas empeñada en que Adriana te ayude con las tareas- Adriana sonrió al ver a su marido y cuando fue a levantarse para darle un abrazo,Aldara la agarró del brazo y le dio un tirón para que siguiese de rodillas frotando la ropa para después empezar con la capa y después las partes de la coraza de bronce.

-Tú ahí hasta que termines- dijo Aldara con seriedad -Mi general,espero que no te moleste,pero haré que tu esposa sea una mujer de su casa- Aníbal se encogió de hombros,si Adriana aprendía quizás hasta estaría mejor en el campamento.

-Adriana,voy a torturar a Etbaal,cuando termines búscame si quieres estar presente cuando ejecute a ese cerdo.

-Sí,¿los niños siguen dormidos?

-Sí,si lloran o se despiertan,la íbera esa....

-Altea.

-Como sea,te buscara- Aníbal tras decir esas palabras se fue para dejar que Adriana y Aldara siguiesen lavando la ropa. Al menos tendría la ropa y la coraza limpia....o eso creía ya que no confiaba mucho en las habilidades de lavar de y cocinar de Adriana,normal que lo hiciese mal al principio,tras diecinueve años sin hacer una sola tarea doméstica y sólo coordinarlas desde que se casaron. Que Baal lo tuviese en su gloria si Adriana iba a causarle el caos.

domingo, 2 de febrero de 2014

Suavis Inimicitia "Nuevas amistades"


Aderbal se llevó del a fortificación a Adriana,a los niños,a Altea por insistencia de Adriana y al desgraciado de Etbaal,ese íbero iba a sufrir las consecuencias de haber tratado así a la esposa del general. Y peor haber dejado marcas en la piel de Adriana,aquel feo corte en la comisura del labio inferior,la marca de las bofetadas y el cuello enrojecido. Sadik cuando preguntó que eran esas marcas,Adriana le mintió diciéndole que se había caído. Aderbal y Altea corroboraron la mentira de Adriana para proteger al pequeño.
Cuando llegaron el campamento estaba prácticamente desierto,sólo estaban las mujeres y los hijos de los soldados que se los habían traído,entre ellas estaba Aldara,la esposa del bonachón de Bolmícar y el hijo de ambos Tirso.

-Los hombres aún estarán en la batalla. La tienda más grande es la de Aníbal, ve ahí y descansa- le dijo Aderbal a Adriana,ayudándola a bajar del caballo y quitándose la banda dónde iba Aradna dormida,Adriana no tardo en ponérsela y Sadik una vez en el suelo no tardo en abrazarse a su madre.

-Esta bien- Aderbal esbozó una sutil sonrisa y le dio un beso en la frente a Adriana en actitud fraternal.

-Me ocupare de la basura de Etbaal. Mientras,Aldara, la mujer de Bolmícar y una gran cocinera te hará compañía si quieres- Adriana asintió con la cabeza antes de ir junto con sus hijos a la tienda de su esposo a descansar. Aderbal miró a Altea,no sabía exactamente que hacer con esa esclava íbera,así que la mando a que fuera con Adriana a esperar a Aldara.

Altea estaba curándole las heridas a Adriana mientras Sadik jugaba en el suelo con unas figuritas de madera que se trajo desde casa mientras la pequeña Aradna trataba ya de gatear,esa niña tenía prisa por crecer ya,con cuatro meses quería ya desplazarse solita. De improviso entró en la tienda una mujer acompañada por un niño. La mujer era mayor que Adriana y Altea,con gesto enérgico y que irradiaba simpatía.

-Tú debes de ser Adriana,la esposa de Aníbal,¿cierto?

-Sí. Tú debes de ser....

-Aldara,esposa de Bolmícar.

-Encantada- la mujer se acercó a la joven y tras ella iba un niño de unos cinco años,sería Tirso,el hijo de Bolmícar.

-¡Por fin conozco a la esposa del general Melkart!- exclamó Aldara esbozando una amplia y cálida sonrisa -Bolmícar me habló mucho de ti, llegue a sentirme celosa cuando me dijo lo hermosa que eras!- Aldara estaba bromeando y se sentó al lado de Adriana y Altea. Mientras Tirso se iba a jugar con Sadik en el suelo y de inmediato empezó una gran batalla con las figuras de madera,los niños estaban inmersos en sus inocentes juegos,sabiendo en parte que en un futuro lucharían de verdad.

-¿Ese es tu hijo?- preguntó Adriana con suma curiosidad,Aldara asintió con la cabeza muy orgullosa.

-Y ese debe ser el hijo mayor del general- dijo Aldara mirando a Sadik,Adriana asintió con la cabeza sumamente orgullosa de sus hijos.
Las mujeres,incluida Altea, estuvieron hablando largamente hasta casi mediodía. Aldara le dijo a Adriana que ahora que estaba en el campamento tendría que hacer tareas domésticas y cocinar,no se extraño,pero si se hecho a reír cuando Adriana le dijo que no sabía nada de limpiar ni de hacer de comer.

-Ya te enseñare yo. Que a estos brutos les hace mucha falta la comida, sin nosotras solo sobrevivirían de cazar conejos- la mujer se hecho a reír casi al mismo tiempo en que Aradna se echaba a llorar pidiendo la comida. Adriana cogió a su hija en brazos para darle de mamar.

-¡Que preciosidad de niña!- exclamó Aldara al ver a la niña.

-Es la única niña,de momento. Y Altea,¿tú querrías venir a servir en Cartago?- Altea asintió con la cabeza ¡por fin iba a salir de Baécula!
Estuvieron las tres hablando un poco más cuando los niños mayores también empezaron a sentir hambre y tanto Tirso como Sadik se lo dijeron a sus respectivas madres. Aldara les dijo que ella prepararía de comer para todas,pero que a partir de ese día,enseñaría a Adriana desde lavar las túnicas y las corazas hasta cocinar con los víveres que había en el campamento.

-Yo no se si sabré....nunca he tenido que hacer nada...

-Pero aquí no tienes esclavos- Altea iba a intervenir cuando de un gesto la mayor la hizo callar -Aquí cada una lava lo suyo,lo del marido y los de los hijos y hace de comer para la familia entera. Y los que no se traen a la mujer aquí o se lo hacen solos o si son altos cargos lo hace la mujer de otro. Yo me he hartado de lavar la ropa de mi esposo,del tuyo y Aderbal.

-¿Y Élbir? Es amigo de Bolmícar....

-¡Bah! Él se lava solo la ropa y la armadura. Y hasta cocina,aunque a veces también le hago de comer.

Hasta la noche estuvieron las mujeres juntas,pero por la noche cuando vinieron los soldados de la batalla,algunos volvieron,otros no. Lo malo de la guerra,heridos,muertos y vivos,pero en su mayoría volvieron. Aderbal también había ido a la batalla tras haber dejado a Adriana en el campamento y atar a un herido Etbaal en un poste a la espera de que Aníbal lo destrozase.
Aníbal no sabía de momento que Etbaal había tratado de propasarse con Adriana, prefería decírselo una vez tranquilos en el campamento.

-Esto...Aníbal...tengo que decirte una cosa....- empezó a decir Aderbal cuando llegaron al campamento,Aníbal iba derecho a su tienda al encuentro de su familia.

-Dime lo que sea,pero rápido.

-Tengo a Etbaal aquí preso- Aníbal se paró en seco,¿Etbaal estaba ahí,preso? ¿No habría osado....?

-¡¿Ese maldito hijo de puta ha tratado de tocar a Adriana?!- Aderbal asintió con la cabeza,despertando la ira de Aníbal,¡nadie tocaba a su esposa sin sufrir las consecuencias!

-Llegue a tiempo para evitarlo.

-Gracias,hermano. ¡Pero a ese hijo de puta de Etbaal lo voy a hacer sufrir tanto que va a desear no haber nacido!- era lógica la ira de Aníbal,habían tratado de violar a Adriana y eso no iba a quedar sin castigo.