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viernes, 31 de octubre de 2014

Invictus: "La traición"

Sadik no fue ese día a ver a Séfora,el cansancio del viaje y de la guerra lo tenían con muy pocas ganas de salir de casa,quería darse un largo baño y quitarse la suciedad de meses sin poder asearse en condiciones en el campamento,las cicatrices de la espalda fruto de los latigazos los tenía casi cicatrizados del todo,asi que eso no era problema,así que pasó un buen rato en la bañera llena de agua tibia,llevándose con el agua y aceites aromáticos el cansancio y la suciedad,no quería volver a ver a su novia oliendo fatal y estar con su familia apestando,ya se había bañado primero su padre y a esas horas estaría retozando con su madre. Además Sadik quería estar con su familia era lo primordial para él,una pareja era una pareja y su familia era lo más importante,había pasado meses sin la dulzura de los mimos de su madre y las interminables preguntas de sus hermanos pequeños. Aradna aunque estaba algo celosa se alegraba de la vuelta de Sadik y su padre,Amílcar también estaba emocionado con la vuelta a casa de su padre y su hermano.
Adriana era de las que más se alegraba de tener a toda su familia de nuevo reunida,había estado muerta de preocupación,si cuando Aníbal se iba a la guerra lo pasaba mal ahora que su hijo también iba lo pasaba aún peor,y peor sería en unos años con Amílcar.
Al día siguiente Sadik se apresuró a levantarse y vestirse para ir a ver a Séfora,ya estaba descansando y limpio y ya no aguantaba más sin ver a Séfora,cuando salió de su habitación se cruzo con su madre y le dio un beso en la mejilla.
-Hasta luego mamá,voy a ver a Séfora..
-Pásalo bien y.....ten cuidado,soy joven para ser abuela- comentó maliciosamente Adriana,sacándole los colores a su primogénito.
-¡Mamá!- exclamó Sadik indignado antes de irse,eso si cuando salió vió al germano aún atado,algo habría hecho para ganarse en rencor de su madre.
Corrió por las tan añoradas calles de Cartago,inspirando el aire salado del mar que traía la brisa,había estado en otras ciudades y no había ninguna más bella y bendecida por los dioses como Cartago. Iba a todo correr hacía el puesto de telas del padre de Séfora donde muchas veces atendía la chica para ayudar a sus progenitores,aunque Séfora le habia dicho muchas veces que envidiaba su vida más despreocupada con esclavos y que envidiaba que su madre y su hermana fuesen atentidas por esclavas y ella tuviese que hacer todo sola. Sadik no le daba mucha importancia a esos comentarios porque de verdad la quería y muchas veces cuando Séfora le contó algún problema económico de su familia,eran siete en su hogar,él se había ofrecido a ayudarla,a él el dinero le sobraba,pero Séfora lo despreciaba y se enfadaba diciéndole que no era una mendiga.
Asi que Sadik temía en darle el collar íbero que le había conseguido en la Cesetania,pero quería traerle un recuerdo de Iberia y demostrarle que había pensado en ella. Así que cuando llegó al puesto de la familia de Séfora su corazón latía con fuerza,la había echado mucho de menos y ahora la abrazaría y besaría con cariño,quería ver su sonrisa.
Pero el joven príncipe vio algo que desearía no haber visto,algo que le dolió como si le hubiesen atravesado el pecho con una lanza: Séfora estaba tras el puesto,creyendo que nadie la veía,besando a otro chico,entregando los besos que le había dado a Sadik por otro. El joven sintió cómo algo se le rompía por dentro,sus piernas temblaron ligeramente mezcla de ira y tristeza,él había  pasado meses pasando frío y penalidades,pensando en ella cada minuto que no estaba peleando para proteger su vida,ella se encontraba vendiendo su amor al mejor postor como si de una puta se tratase. Sadik había llegado a discutir con Aníbal por ella,porque Aníbal intuía que Séfora no era trigo limpio,demasiado interesada en el patrimonio familiar y en la corona de Adriana.
El collar íbero resbaló de la mano de Sadik y cayó al suelo,sin decir una palabra,completamente dolorido se dio media vuelta en dirección a su hogar,no lloraba pues esa chica no merecía ni una sola de las lágrimas que se estaban acumulando en sus ojos,¿por qué le hacía tanto daño? ¿En qué le falló? 

En cuanto volvió a casa se encerró a su habitación,argumentando de manera huraña que estaba cansado aún y quería tumbarse un rayo en la cama,quería cerrar los ojos y no despertar por el corazón roto.

viernes, 24 de octubre de 2014

Invictus: "Vuelta a casa"

Por fin llegó el momento de volver a casa,tres meses lejos de la patria en Iberia,tres meses padeciendo hambre,sed y pasando frío debido a las nieves,muchos habían muerto a causa del frío porque estaban acostumbrados al clima cálido del norte de África.
Sadik pensaba que al poco de volver a Cartago tendrían que volver a Siracusa,en un mes o dos irían a Sicilia,el joven príncipe notaba como la pereza le llenaba,viajar a Siracusa no era lo que más le agradaba del mundo debido a que en Siracusa se  sentía más prisionero que príncipe porque no cesaba de tener a alguien encima de él,en Cartago era libre de si quería salir a cazar podía,cabalgar o ir de pesca con Tirso o Âkil,en cambio en Siracusa tenía que estar casi siempre en el palacio.
Pero ahora volvían a Cartago,volvería a ver a su añorada madre y a sus hermanos,que aunque se pelease mucho con ellos los quería con locura,estaba más unido a Amílcar porque su hermana prefería ir a su aire,además Aradna sabía cuidarse solita y Amílcar era tan frágil e inocente....el instinto de protección hacía él era fuerte.

Mientras en Cartago,Adriana aguardaba el regreso de su esposo y su hijo,estaba mortalmente preocupada por los dos,si antes la ausencia de Aníbal se le hacía dura,ahora llevándose consigo a Sadik era peor,pero trataba dr sonreir por sus dos hijos pequeños.

-Mami.- la risueña voz del pequeño Amílcar devolvió a Adriana a la realidad y alejó los negros pensamientos al ver a su hijo pequeño,¿qué clase de dios luminoso había tocado la cabeza de Amílcar cuando nació? Aquella ternura y dulzura eran capaces de ablandar el corazón de quien fuese. Amílcar era el más pacífico de los tres,de hecho prefería la lectura como su primo mayor a la espada,aunque esta última le gustaba pero no en la misma intensidad que sus hermanos.

-Dime cielo.- inmediatamente el niño abrazó a su madre a modo de saludo,acababa de terminar la clase con Antígono y quería estar un rato con su madre.

-Mami,¿cuándo van a volver padre y Sadik?

-No lo se Amílcar,espero que pronto,¿y tú hermana?

-Aradna está leyendo unos pergaminos en su cuarto.

-Vale. Desde que paso lo del otro día temo que haga un tontería- el incidente que paso hacía unos días tenía que ver con Harek,el esclavo germano de Aradna que se había revelado contra la joven princesa,de hecho Aradna lo que le ordeno fue que le llevase unos pergaminos y el germano se negó en rotundo,y cuando Aradna le amenazó con castigarle Harek reaccionó dandole una bofetada a Aradna. Acción que en cuanto se enteró Adriana hizo que Harek fuese azotado hasta casi quedar incosciente y atado a un cepo en uno de los patios,donde más sol daba,sin comida ni agua durante tres días. Aradna se la tenía jurada al germano y era muy rencorosa así que Adriana temía que su hija en plena noche le hubiese cortado su virilidad como había amenazado la muchacha.

-¿Lo del germano?

-Sí...tu padre se va a poner hecho una fiera en cuanto vuelva.

-Mami pero...¿por qué tenemos que tener esclavos? Son personas como nosotros,¿por qué ellos tienen que servirnos y no tener libertad?- Adriana se quedo pensativa ante las palabras de su hijo,tenía razón,pero no podía cambiar costumbres mileranias,porque si en Siracusa prohibía la esclavitud más de un enemigo político se le hecharía encima.

-Pues.....

-Mi señora- la voz de Elira interrumpió la conversación entre madre e hijo.

-¿Si?

-Mi señora,el amo y su hijo....han vuelto.- el rostro de Adriana se ilumino y tanto ella como Amílcar intercambiaron una mirada.

-Vamos Amílcar,Elira avisa a mi hija.

-Si señora.- Adriana y Amílcar fueron corriendo hasta la entrada de la casa,atrium lo llamaba la romana,para recibir a Aníbal y Sadik. Ambos estaban con gesto agotado,desaliñados pero sanos y salvos. Adriana se enteró por medio de la correspondencia con Sadik de lo del ojo de Aníbal,que tendría que estar con el ojo cubierto a causa de una herida,pero sería temporal. Adriana no se contuvo para abrazarlos a los dos,no le importaba lo más mínimo que estuviesen desaseados,lo importante es que habían vuelto y estaban vivos.

-Madre....-susurró Sadik volviendo a notar en la nariz el suave olor del perfume de su madre,prontonla solto para coger a brazos a su hermano menor,si que había crecido en esos meses.

-¿Qué enano? ¿Cómo te has portado estos meses?

-Bien,Sadik. Hueles a perro....

-Lo sé...ahora voy a bañarme- rió Sadik.

El resto de la bienvenida fue asi,y cuando apareció Aradna acabo Sadik con sus dos hermanos menores en brazos y haciendole todo tipo de preguntas sobre la guerra,Sadik se las respondía a todas feliz de estar de nuevo en casa,pero al día siguiente iría a ver a Séfora,la había hechado de menos.

Pero Sadik no sospechaba que mientras él la había extrañado,Séfora le había engañado con otro.

lunes, 13 de octubre de 2014

Invictus: "Reconciliación"

Aníbal fue atentido nada más llegar al campamento,la herida en su ojo era preocupante,pero el curandero aseguró que no perdería el ojo ya que gracias a los dioses la herida era superficial y no había dañado el sensible globo ocular.
Sadik en todo momento estuvo a su lado,agarrándole la mano cuando Aníbal gritaba de doloe durante la cura que le daba el médico en el ojo  herido,por suerte la sangre ya no emanaba tanto.
Pero aquella herida y el frío provoco que Aníbal cayese enfermo con fiebre,los soldados inrerpretaron esto como un mal presagio de los dioses.
Sadik permaneció en todo momento al lado de su padre,resfrescándole con agua para que la fiebre le bajase,muchas veces estaba con él Aderbal para velar a Aníbal y así Sadik pudiese cerrar los ojos,pero Aderbal por desgracia no podía estar mucho porque ahora con la baja de Aníbal era él quien mandaba. Habían ganado la campaña,la Cesetania estaba sometida a Cartago,pero las condiciones climatológicas no eran las propicias para viajar,ya que desde hacía días los vientos no cesaban provocando un gran oleaje que haría muy complicado el viaje desde Iberia a Cartago.

Una de esas frías noches,Sadik estaba ofreciéndo un sacrificio incruento provisto de vino a una tosca figura del dioa  Melkart y otra que representaba al dios romano de la medicina Esculapio,su padre había conseguido dormir aún preso de la fiebre.

-Poderosos dioses,por favor,haced que mi padre recupere la salud,no puedo llevar su cadáver ante la vista de mi madre,no merece morir aún poderosa Astarté y poderoso Plutón.

-Me recuerdas a tu madre...- Sadik se giró al escuchar la voz de su padre,sonaba algo mejor aunque algo enronquecida.

-Padre debes descansar.

-Llevo días durmiendo,Sadik.

-Pero sigues mal.- Aníbal se palpó con la mano la venda que cubría el ojo herido,tenía que estar húmeda gracias a una mezcla de agua con hierbas para aliviar el dolor.

-Seco,¿puedes....?

-Claro padre.- Sadik se acercó al camastro donde al lado había un cuenco con la mezcla de agua con hierbas,quito la venda del rostro de su padre para examinar la herida y volver a humedecer las vendas.

-Esta mejor,el curandero dijo....

-Que no perdere el ojo gracias a los dioses. Es curioso que ahora seas tú quien cura mis heridas cuando hasta hace nada era al revés.- Sadik rió por lo bajo,mientras escurría la venda para volver a colocarsela a Aníbal.

-Espero volver pronto a casa.

-¿Por tu Séfora?- Sadik se ruborizó notablemente por la mera mención de aquella chica.

-No solo por ella....estan mamá,mis hermanos....

-Ahora entenderás todo lo de menos que os he hechado cada vez que tenía que dejaros en Cartago o en Siracusa.- hubo un breve silencio entre los dos,silencio que Sadik rompió.

-Padre...la razón por la que apalee a esos dos fue por.....-la voz de Sadik se quebró apretando sus puños.

-Dimela.

-Llamaron puta a mi madre.- a pesar de la fiebre y el dolor Aníbal se incorporó con intenciones de salir de la tienda para ir a arrancarles la cabeza a esos dos.

-Los voy a matar Sadik,ahora entiendo porque actuaste asi.- Sadik le puso las manos en el pecho y le obligó a tumbarse de nuevo.

-Cuando estes mejor los matas a lo que quieras.

-Que quede claro que se van a acordar de si quiera nombrar a tu madre.

-Padre....¿lo he estado haciendo muy mal....?- las manos de Sadik temblaron,temía no estar cumpliendo las espectativas,de estar fallando,de ser una deshonra. Aníbal sonrió levemente.

-Lo estas haciendo muy bien,has acabado tu solo con el jefe cesetano,si ganamos en gracias a ti. Aunque tienes que dejar de temer el tomar rehenes o matar,aquí o matas o te matan y si llevar mi cadáver hubiese destrozado a tu madre,que yo llevase el tuyo la mataría.

Estuvieron un rato hablando de temas vanales,e incluso Aníbal rememoró algunas anécdotas de la infancia de Sadik que el joven ya no recordaba,como aquella vez cuando tenía tres o cuatro años en que Sadik se hizo un corte a Bolmícar en la nariz con una pequeña daga.

-Sadik....he hecho una cosa mal contigo y con tus hermanos.- el joven soldado le miró sin comprender las palabras de su padre.

-Tus raíces romanas,no deberías rechazarlas o hablar la lengua de tu madre cuando te enfadas o para maldecir. El latín son los primeros sonidos que escuchaste desde la cuna,porque aunque me hiciese el ciego sabía que tu madre os hablaba a ti y a tus hermanos en su idioma. Eres cartagines porque naciste en Cartago,luchas por Cartago,rezas a los dioses de Cartago. Pero tienes sangre romana,nunca lo olvides,tienes la sangre de Dido y Eneas corriendo por tus venas.

-Lo sé.

-Nunca olvides que Roma también corre por tus venas.

Sadik se acabo quedando dormido en el mismo camastro que su padre,tal y como cuando era un niño,a veces se sentía vulnerable,aún en el fondo era un niño,un niño  que fue obligado a crecer,a derramar sangre para salvar su vida.

miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Quién es el salvaje?

Hola,si,aún no voy a continuar con la historia,pronto lo haré,tranquilos. Bien,esta entrada es especial y para los que son españoles voy a dar por saco yo también con el tema: el Ébola.
Por culpa del sistema sanitario que tenemos en España una enfermera que cuidó de los misioneros provenientea de África e infectados con el ébola,vale que se les tenga en cuarentena,pero....¿Y Excalibur? Excalibur era la mascota de la enfermera,un inocente perrito que cuya única culpa fue permanecer al lado de sus amos a pesar de estar enfermos,y le ha costado la vida. Estoy que hecho humo escribiendo esta entrada especial porque me encantan los animales,tengo dos perros que fueron adoptados,uno es Benji, un chihuahua que fue abandonado recién nacido en México y que pagamos un dineral para traerlo a España desde Ciudad de México porque no iba a sobrevivir en el refugio. Ahora tiene un año y es el cachorro más feliz del mundo.
Dylan,mi otro perro es un podenco cuya madre fue AHORCADA en mitad del campo y lo dejaron aún con el cordon umbilical colgando en mitad del campo. Tengo más aninales adoptados,un conejo,una cobaya y cinco ratas (Si 5 ratas de verdad) y son los seres más puros y agradecidos.
No es justo que el pobre Excalibur no fuese si quiera digno de ser sometido a la prueba del ébola,si no directamente asesinado,¿un pobre animal inocente merece la muerte por permanecer al lado de su amo? El amor de Excalibur le costo la vida por culpa de la ineptitud,¿cuántos seres inocentes tienen que morir por la mano de las personas?
Excalibur,haya donde estes,sé que esperaras a tus amos al otro lado del arco iris y que cuyo ser inocente y lleno de ternura los esperara feliz.