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viernes, 14 de junio de 2013

Suavis inimicitia


Adriana permaneció todo el día encerrada en su habitación presa del pánico que sentía,permaneció sentada en la cama,abrazada a sus piernas con el rostro apoyado sobre sus rodillas,meditando,tratando de calmarse pero le parecía imposible.

El día transcurrió así,nadie oso molestarla ni siquiera Claudia fue a verla por la sencilla razón del pensamiento de que la tranquilidad y la soledad le harían bien.
Ya era de noche cuando el silencio en la habitación de la princesa fue roto por el sonido de unos nudillos al golpear la puerta.

-¿Vas a salir de la habitación?- era la voz de Aníbal,un escalofrío recorrió la columna vertebral de la joven princesa,el miedo hizo que la voz de Adriana muriese en su garganta y no respondiese.

-Tienes que comer- insistió el cartaginés a su prometida.Adriana respiro hondo para responderle con tranquilidad,esperando que el miedo no le notase en su voz.

-N-no tengo hambre....- pudo decir en voz alta,provocando cierto enfado en Aníbal,¿cómo osaba esa mocosa extranjera contradecirle? Golpeo más fuerte la puerta,notablemente irritado ante la negativa de la joven.

-¡Vas a salir!

-No....- él golpeo por última vez la puerta con violencia,si esa niña quería morirse de hambre que lo hiciese,pero que no osase contradecirle.

-¿Problemas con la romana?- preguntó una voz a sus espaldas con cierto tono divertido,era Dido,su hermana.

-No me irrites más hermana.

-Yo iba a ir a ver a mi hijo y decidí pasar a ver como te iba lidiando con la muchacha.

-Vete hermana,Âkil te estará esperando- la mujer obedeció,conocía el mal carácter de su hermano y prefirió hacerle caso,Dido se compadeció brevemente de los dos,de Aníbal y Adriana. De Aníbal porque ya lo vio sufrir con Delinenar y de Adriana porque conocía el mal carácter de su hermano.

Aníbal había pasado del mal humor al enfado,así que olvidando la educación,abrió la puerta de la alcoba de su prometida y su ira no se aplaco,ni siquiera le hizo gracia verla temblar cómo un conejo ante una fiera.

-Adriana esto que te quede claro,eres mi prometida,seras mi esposa.No voy a tolerar que haga lo que te de la gana- se acerco al lecho y mientras él avanzaba hacía la joven,ella retrocedia. Aníbal se subió en la cama y finalmente Adriana quedo atrapada entre el hombre y la pared.Inútilmente trato de defenderse e incluso le dio unos débiles golpes.
Aníbal río baja y roncamente,de verdad creía que podía con él.....que ingenua.

-No voy a tolerar insubordinaciones de una mujer.-la agarró con fuerza de los brazos y bruscamente la tumbo en el lecho,debajo de él,dejando claro que él era el hombre,que él dominaba.

-S-suéltame...-pidió Adriana notablemente asustada.

-¿Te rebelas? Me gusta en la mujer sumisión absoluta....métetelo en la cabeza,vas a ser mi mujer,yacerás conmigo cuando yo lo desee,parirás a mis hijos.Así que mas te vale complacerme en todo lo que te diga- sin más,agarró las manos de Adriana con una mano y con la otra tomo su rostro y sin más,beso posesiva y bruscamente los labios de Adriana,sellando sus intenciones.

La romana se quedo petrificada,¡la estaba besando! Ese era su primer beso,robado por el cartaginés,quiso llorar. Trato de negarse,pero Aníbal la besaba más salvajemente,insistiendo en que abriese la boca,finalmente la muchacha cedió y tímidamente abrió la boca,cosa que el hombre aprovecho para introducir su lengua en la virginal boca de Adriana y comenzó a explorar la húmeda cavidad con su lengua,moviéndola dominante y posesivo,a ella no le quedo otro remedio que responder con la torpeza propia del primer beso.

El hombre aprovecho el estado de shock de Adriana para acomodarse entre las piernas de la adolescente.Instintivamente el general movió sus caderas,rozando su despierta virilidad contra la virginal entrepierna de la chica.
Por el mero capricho de respirar se separo de la joven,rompiendo el beso.

-El idiota de Julius me dijo la verdad. Eres virgen,hasta este fue tu primer beso- río con maldad ante la expresión de miedo e inocencia de Adriana -el cuál ahora me pertenece pequeña Adriana. Vas a bajar a cenar conmigo.

-Si.....-respondió mansamente ella,asustada por el beso y por el contacto que tuvo con él,había sentido la erección de Aníbal contra su intimidad....si eso le hizo el primer día,¿qué no le esperaba aún?


continuara....  

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