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sábado, 17 de mayo de 2014

Suavis Inimicitia: "Tentando la suerte"


Días más tarde,Aníbal reanudo sus actividades militares dejando en su hogar a su mujer,sus hijos y su sobrino,quién finalmente parecía que se iba a quedar a vivir ahí,todos estaban a gusto con él en casa.
Adriana estaba simplemente jugando con Sadik y Aradna en el patio mientras el pequeño de la casa dormía y su sobrino Aníbal estaba con ellos,pero inmerso en sus papiros traídos desde Alejandría. Adriana estaba aprovechando esos momentos con Sadik y Aradna porque cuando cumpliesen siete años empezarían a ir a la escuela y Sadik con la pre-instrucción militar,de modo que el tiempo de estar tanto tiempo juntos se les agotaba.
Sadik sabía lo que se esperaba de él en un futuro,nunca habían cesado de decirle la estirpe guerrera que llevaba a sus espaldas y que debía de hacer honor a ella y más si un día podía recuperar la corona de Siracusa y el tirano que había en el trono de su madre caía algún día junto con su estirpe. Un día si los dioses querían sería rey. Era un príncipe y se prometió a si mismo que un día sería rey de Siracusa. Por lo tanto su educación tanto guerrera como académica debía de ser la propia de un príncipe. Aradna era princesa aunque de volver a tener Adriana la corona sería la segunda en optar al trono y el tercero sería Amílcar.

Pues era una tarde tranquila y sin motivo alguno de pelea de momento,hasta que Elira llegó corriendo hasta donde estaba su ama, Adriana al ver lo alterada que estaba la esclava una sombra de preocupación cruzo el rostro de la domina.

-Elira,¿qué ocurre?

-Vinieron a buscar al amo,mi señora. Una esclava que dice que viene de parte de una tal Sofonisba- Adriana se mordió el labio inferior,una parte de ella,la racional y coherente decía que hiciese caso a lo que Aníbal le había pedido casi suplicado. Pero otra parte....la estúpida y temeraria quería saber que empujo a Sofonisba a darle la espalda a sus sobrinos.

-Aníbal- llamó Adriana a su sobrino,quién levantó la cabeza de los pergaminos al oír como le había llamado su jovencísima tía.

-Dime.

-Cuida de tus primos,voy a ir a ver a Sofonisba....

-¡Mi tío se enfadará mucho contigo!

-Por favor,no le digas nada,necesito que me encubras.

-Pero....

-Por favor.

-No tardes por favor,no tardes.- con un gesto Adriana se despidió de sus hijos y fue corriendo a la puerta de casa para encontrarse con aquella esclava venida de parte de Sofonisba,la tía de su marido. La esclava que la estaba esperando era apenas una niña de doce años,no parecía cartaginesa,quizás fuese egipcia. La joven adolescente al parecer no hablaba mucho púnico y con torpes palabras le dijo a Adriana que su ama Sofonisba quería reunirse con sus sobrinos ahora que estaba en su lecho de muerte y quería hablar con ellos.

-Iré contigo y yo misma hablare con tu ama- decidió de pronto Adriana,estaba decidido,quería saber el porque una mujer era capaz de darle la espalda a unos niños cuando estos le suplicaban su ayuda,así que cogió una túnica y se hecho la capucha por encima para cubrir su rostro.
La egipcia condujo a la romana por las calles de Cartago hasta una casa situada algo lejos de la suya,la casa de Sofonisba era lujosa,no tanto como la de Adriana pero tenía lo suyo y no tenía las hermosas vistas al puerto cartaginés,si no al ágora,el epicentro de la capital del imperio cartaginés,donde hervía el comercio que no era el marítimo,aunque el puerto era el corazón verdadero de Cartago.
La esclava llevó a Adriana al interior de la vivienda y sin palabra alguna y mediante gestos le indicó a que fuese a la alcoba principal de la vivienda. Dentro de la estancia,tendida en la cama había una mujer anciana,las sombras de la muerte estaban presentes en el rostro marchito de la mujer,aunque había pocos vestigios de la antigua belleza de Sofonisba.

-¿Meritamón.....?- dijo la mujer cuya cansada mirada se centro en la puerta,pero no era su esclava egipcia,si no una joven a la que ella no conocía. -¿quién eres tú?- preguntó secamente la anciana,Adriana hecho la capucha hacia atrás para descubrir su rostro.

-¿Sofonisba?

-Sí.¿Tú quién eres?

-Adriana Augustus,esposa de Aníbal Melkart.

-¿La esposa de mi sobrino? Eres más bella de lo que esperaba para una romana- Adriana apretó los puños,odiaba que no parasen de juzgarla por ser romana.

-Sí,soy su mujer. ¿Tú eres su tía?

-Sí. Hermana mayor de su madre,Elisa. ¿Qué haces tú aquí?

-Mi marido no puede....

-No mientas. No quiere venir. No le culpo,Ariadna.

-Adriana.

-Como sea- la mujer con un esfuerzo titánico se incorporó en el lecho sin dejar de apartar la mirada de aquella joven romana,ciertamente era hermosa y que hubiese venido desafiando a su marido era interesante.

-Supongo que sabrás lo que pasó,¿no?

-No,Aníbal no me dijo nada de lo que paso entre vosotros.- Sofonisba suspiro profundamente,le ardía la conciencia por haberse negado a ayudar a sus sobrinos,a los hijos de su odiada hermana menor. Si,había odiado a Elisa porque Hannon iba a ser el prometido de Sofonisba,pero Hannon se decantó por Elisa por ser mas joven y por la maldita fertilidad. Por culpa de un accidente sufrido en la juventud,Sofonisba se vio privada de poder dar a luz,por eso no se caso con nadie porque ningún hombre quería a una mujer estéril a su lado. Hannon había sido el amor de Sofonisba,pero él se enamoró de Elisa,Elisa siempre Elisa....siempre la mimada de sus padres Elisa,la más hermosa,Elisa,la más feliz Elisa. Una parte suya se alegró de su muerte y pudo vengarse al darle la espalda a sus sobrinos,pero la vejez da sabiduría y pudo ver que había sido injusta con su hermana y sus sobrinos cuando Dido con sólo dieciséis años apunto de ser casada con Asdrúbal y Aníbal con sólo once años estaba harto de malos tratos fueron a suplicarle ayuda,se vengo al darles la espalda . Ahora quería redimirse con sus sobrinos y suplicarles su perdón.

4 comentarios:

  1. Me alegra que sofonisba haya cambiado, cometio el error de hacer sufrir a sus sobrinos por algo de lo que no tenian culpa, les dio la espalda, pero ahora quiere redimirse y eso significa que no es mala persona :):).

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    1. La vejez nos da la sabiduria de poder tratar de remendar sus errores,pero quizás sea tarde....o no.

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  2. Espero que no sea tarde y la perdonen,fue injusta poque realmente su hermana no hizo más que casar, vale que era para ella pero eso no es motivo para odiar, él prefirio a su hermana y deberia haberlo aceptado, no actuó bien al alegrarse de su muerte ni al dar la espalda a sus sobrinos. Odiar a otra y a sus hijos porque el chico que te gusta la ama es absurdo. Pero parece que empieza a recapacitar. Espero que no sea tarde y espero que lamente la muerte de su hermana y no siga alegrandose.

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    1. Me alegra que haya visto que no fue justa ni con sus sobrinos ni con su hermana, espero que siga asi y que sepan perdonarla.

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