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jueves, 15 de mayo de 2014

Suavis Inimicitia: "El último lazo con el pasado"


Lentamente el sol fue emergiendo,bañando con su luz las tierras mediterráneas,entre ellas las tierras del norte de África. Adriana estaba con la cabeza metida entre las sábanas para protegerse de la luz solar,pero de pronto empezó a notar entre sueños como la sábana se iba retirando despacio descubriendo sus piernas,ya que a la vez notaba como la túnica también se iba levantando con suma suavidad.

-Hmmm...- protesto la princesa al notar aún dormida como la iban desnudando.

-Abre las piernas un poco....- noto que le susurraba su marido con voz lujuriosa en el oído Adriana noto como las ásperas manos de Aníbal se colocaban entre sus muslos y trataba de abrir sus piernas para acceder mejor.
Ella despertó súbitamente y con suma brusquedad se separó de Aníbal,cerrando sus piernas ante la desilusión de su marido.

-No. Anoche no quisiste,yo no quiero ahora hacerlo contigo.

-Estas húmeda....¿qué habrás soñado esta noche esposa mía?- preguntó completamente lascivo el cartaginés.

-Algo que no te importe. No quiero hacer el amor contigo.- Aníbal se sentó en la cama con sus necesidades amatorias bien notorias,el sueño le había despertado la libido y el despertarse y encontrarse a su lado a su dulce y bella esposa con la sábana pegada a su hermosa y sensual anatomía y había despertado de nuevo su deseo carnal.

-Adriana eso fue anoche,ahora si quiero.

-Pues te masturbas. Me duele la cabeza- Adriana volvió a acostarse en la cama,pero noto como Aníbal le subía súbitamente la túnica de golpe hasta la cintura -¡para,no quiero!- Adriana se revolvió y se levantó de la cama para separarse de Aníbal,quién la miro entre incrédulo y lascivo.

-¿No quieres....?

-No. Tu no quisiste anoche,yo no quiero ahora. Masturbate.- Adriana salió de la habitación para huir de ese mar de hormonas que era su marido en ese momento para irse a dormir las últimas horas de sueño con Sadik.

El resto del día fue más o menos igual,Aníbal trato de gozar de la intimidad con su mujer cuando la pillaba sola,por lo tanto Adriana trato de estar lo posible con sus hijos o con su sobrino,ya que mientras estuviese acompañada su marido no trataría de montarla como un animal en celo. Pero pensó fríamente en que podía aprovechar el que Aníbal estuviese tan sumamente caliente para sacarle lo que paso anoche.

-Adriana....por el amor de Tanit súbete un poco el vestido....

-Amor mío....yo también estoy muy muy.....-la princesa se acercó de manera insinuante a su marido,calentándole más de lo que estaba.- muy caliente....

-¿Sí? Pues....ya sabes....vamos a la cama y...

-Sí....pero antes....cariño mío...mi amor....mi general.....¿quién es Sofonisba?- la expresión de absoluta excitación que Aníbal tenía en su negra mirada paso a un halo de frialdad.

-Una puta. Adriana me has bajado la erección, ¿por qué quieres saberlo?

-Porque vi como te pusiste y....

-Es la hermana de mi madre. Una zorra asquerosa que nos ignoro a Dido y a mi cuando le suplicamos de niños que nos acogiese en su casa. Nos ignoro por años y ahora en la vejez si quiere tratos con nosotros. Adriana,esposa mía, si viene alguna vez esa puta o alguien que venga de su parte no vayas a verla,esto te lo pido,porque si no lo haces me enfadaré de verdad y no quiero enfadarme contigo. Soy indulgente contigo,no pongas en juego mi paciencia y mi confianza.

-Pero....

-Nada de “pero” solo obedéceme por una vez en tu vida.- una vez más el odio y el rencor de Aníbal salían a flote,Adriana podía entender que la vida de su marido no fue nunca fácil,pero ¿sufrió siempre dolor y rechazo por su familia a excepción de sus hermanos? Arístides a pesar de todo quería a su hermano menor.

-Aníbal pero,¿por qué no os ayudo a Dido y a ti?- el púnico negó con la cabeza,desconocía el porque la hermana de su madre no quiso ayudarles.

-No quiero hablar de ello.
El que Aníbal sacase a la luz a veces sus odios y sus rencores más absolutos hacía que el trato que le daba a su mujer fuese bastante suave,él solía hacerle el amor de forma vigorosa y fuerte,cosa que ella también disfrutaba,pero esa vez fue una de esas pocas veces que Aníbal era más suave con Adriana. Quizás porque esa parte de su alma que estaba encerrada en lo más profundo de su ser que lloraba y que no se conformaba con la soledad rogaba por el amor que solo Adriana le daba salía a la luz y Adriana correspondía a sus silenciosas súplicas de afecto. En el fondo los dos lo habían pasado mal en el pasado,en el fondo habían estado los dos igual de solos y desamparados en el sentido emocional,Adriana tanto por la perdida de sus padres como porque para Julius aunque tratase de ser neutro con sus nietas,desde siempre su preferida fue Selene. Sus primos eran muy niños para haber comprendido el trauma por el que Adriana paso de niña. Sólo se había sentido consolada por el recuerdo de Aníbal de cuando la salvo.

-¿Sabes? Cuando era niña quería casarme contigo- susurró Adriana ocultando su rostro en el pecho de Aníbal a la vez que sus manos acariciaban temerosa la enorme cicatriz en diagonal que dividía la espalda de su marido.

-No me conocías.

-Sí te conocía. Cuando me salvaste en Siracusa me enamore de ti. ¿Quién me iba a decir que lo iba a hacer?- una sutil sonrisa se dibujo en los labios de Adriana,ya habían terminado de hacer el amor,pero permanecían en el lecho,simplemente abrazos,sintiendo el tacto de sus pieles desnudas.

-Mujeres.....- susurro Aníbal,aunque pensaba lo mismo que ella,se quedo prendado de Adriana cuando ella era un niña. -Mírame,quiero ver tus ojos- la princesa obedeció y una vez más sus ojos se cruzaron. La primera vez que Aníbal vio esos ojos fue en Marcus,su suegro,le parecieron muy bellos pero los de Adriana tenían algo mágico que Marcus careció,pero cuando vio los ojos de Adriana él quería asesinarla,ella lo asusto cuando le sonrió cuando se reencontraron cuando Adriana creció,él miró sus ojos y cayó en su fondo hasta su corazón.

4 comentarios:

  1. Me esta encantando, esto se pone cada vez mas interesante. Esa Sofonisba va a traer problemas me parece.

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    1. Va a traerlos,si no Aníbal no hubiese reaccionado así de mal.

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  2. Con ese nombre, Sofonisba, que hasta me cuesta recordarlo y pronunciarlo, tiene que ser un bicho algo malo.
    Me he sonreído cuando le dice "mastúrbate",¡qué fina ella! Total para claudicar...
    ¡Esta pareja es tremenda!
    Besos de Pecado.

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    1. Algunos de los nombres cartagineses eran impronunciables,yo.misma lo admito,por ejemplo la traducción de Adriana a púnico sería algo así como Kshyqti,por eso no lo usa mucho xD. La mujer va a ser ya el último lazo que Aníbal tiene que cortar para ser definitivamente libre del pasado,sin contar lo de los padres de Adri. Eso si,ella fona hasta la sepultura xDD (aunque los romanos inventaron el verbo follar e.e)
      Un beso

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