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domingo, 24 de noviembre de 2013

Suavis Inimicitia


-Aníbal, hay algunas cosas que quiero comentarte cuando vayamos a Sardonia.- le empezó a decir a Adriana esa mañana. Aníbal suspiro mientras se vestía, la boda de Fabio sería dentro de unas semanas y sabía que su mujer estaría dándole la tabarra todo ese tiempo.

-Dime.

-Julius y Selene van a ir.- una risa ronca y baja salió de los labios de Aníbal acordándose de la humillación a la que le sometió cuando lo apreso en la guerra.

-¿Y que?

-Nada de batallas campales en la boda de Fabio. Es casi mi hermano y no quiero que se arruine el día más feliz de su vida.

-¿Y si a la bruja de tu hermana o al capullo de tu abuelo se les ocurre insultar?- conocía la lengua bífida y venenosa de Selene,se rumoreaba que ella estaba tejiendo sin querer la caída de Julius, la mujer influía demasiado en las decisiones políticas del cónsul,se decía que la pérfida Selene movía los hilos tras Julius, que lo manejaba como una marioneta a su antojo. Se amaban profundamente Julius y Selene,tanto que arriesgaron todo por casarse a pesar de ser abuelo y nieta (Julius fue abuelo con casi veintiocho años), pero ambos eran muy ambiciosos y eso era un veneno.

-Si ellos insultan,ignoralos. Piensa simplemente que eres mejor que ellos- tan dulce como siempre Adriana. Aníbal se quedo pensativo unos instantes mientras la miraba,¿cómo Adriana y Selene podían ser mellizas? Era cierto que ambas tenían un gran parecido físico,pero el carácter de ambas era totalmente opuesto. Adriana tan dulce,sencilla,maternal y comprensiva. Selene tan ambiciosa,manipuladora, venenosa y poco maternal. Los primos de Adriana les contaron una vez que los pobres hijos de Julius y Selene,Marco y Junio, recibían muy poco cariño por parte de su madre,mientras que Adriana se desvivía por sus pequeños. Una madre,al menos el tipo de madre que era Adriana, amaba a sus hijos desde que sabía de su existencia en el vientre. Los rumores sobre Selene decían que no se tomó demasiado en serio el embarazo,que tuvo la costumbre de asistir a los banquetes de los políticos romanos hasta casi el momento del parto y de beber vino en exceso. Aníbal entre otros muchos pensaba que eso podría la sociedad romana,los continuos excesos,comida,bebida,bacanales...tenían sus cosas buenas si,pero los contras eran muchos. Con estos pensamientos volvió a comparar a Adriana con Selene. Adriana desde el primer momento que era consciente de que un bebé arraigaba en sus extrañas era lo primero para ella, anteponía a sus hijos ante todo. A veces se preguntaba Aníbal si su madre era igual,Dido se lo había dicho muchas veces en su infancia. Que Elisa amó a todos sus hijos. Y eso le incluyó a él.
-¿Y si me peleo con Julius?

-Me asegurare de que no me vuelvas a ver ni a mi ni a los niños.- amenazó Adriana,Aníbal se enfado por eso y la arrincono contra la pared con gesto amenazador.

-No te atreverás.

-Aníbal,soy romana,tus hijos tienen sangre romana- recordó Adriana- así que quiero que ante los romanos que haya te comportases como si no nos odiases y quisieras la extinción del pueblo de Roma. Por favor.

-Desde que te casaste conmigo eres púnica,no romana.

-Mi sangre y parte de las de tus hijos es romana- finalmente Aníbal tuvo que ceder a las exigencias de Adriana. No tenía ganas de una tonta discusión con su mujer por una estúpida boda,aunque fuese la del hermano de quién le debía la vida. ¡Maldito Adelphos!¡Seguía en deuda con él! Algún día saldaría esa deuda y no debería nada a nadie. A nadie.

Una vez que Aníbal se fue para los entrenamientos matutinos, Adriana fue a bañar a los niños,la cuál era a veces una hercúlea tarea debido a que Sadik a pesar de tener solo tres años se veía como todo un hombre y a veces se negaba a que su madre lo bañase. Por lo cuál empezó con la pequeña Aradna de apenas un mes de vida,mucho más tranquila que su hermano mayor. Adriana le ordeno a Elira que entre tanto tratase de evitar que Sadik se le escapase,ya paso más de una vez y por poco una salió a la calle.
Tal cómo Adriana supuso, Sadik trato de escaparse del baño,huyendo de su niñera correteando por toda la casa,Elira se sorprendió de que el pequeño pudiese correr tanto con apenas tres años de vida. Pero por desgracia,tal y cómo se temía, Sadik salió a la calle porque uno de los esclavos domésticos dejo la puerta abierta,y el niño aprovecho un descuido de los esclavos para salir por la puerta y fuera de la propiedad,con Elira detrás tratando de pescarle,ese niño no se iba a librar de un castigo y peor,Elira pensaba temerosa que Adriana o Aníbal la castigarían seriamente porque se les escapo el niño ¡y encima el primogénito! La iban a matar como le pasase algo a Sadik.
El niño iba un poco desorientado por las calles de Cartago,siempre que había salido había ido de la mano de su madre y sólo conocía el camino al puerto o al campo de prácticas del ejército. Ahí estaría su padre,en su inocencia,el niño pensó en ir a verle y que él le libraría de la tortura que era el baño,¡eso es! Su padre. Sadik corría para tratar de que Elira no le capturase,aunque se le hacía difícil debido a que a esas horas de la mañana las calles estaban llenas de gente y comerciantes.
Cuando llegó al campo de entrenamientos,Sadik se quedo con la boca abierta,impresionado por el tremendo espectáculo de entrenamientos.
El acero contra el acero,cuerpo contra cuerpo, jadeos,sudor y gritos de adrenalina. Los hombres entrenaban duramente esa mañana el cuerpo a cuerpo con la espada y el escudo.

-¡Venga gandules! ¡Hay mujeres que golpearían mejor que vosotros!- Sadik escuchó la potente voz de su padre dando ordenes y luchando a modo de entrenamiento contra Aderbal,aunque no parecía un combate falso,sino real. El niño se adentro,colándose entre los combates,nadie reparaba en él debido a que cada uno de los soldados estaban absortos en sus combates. Pero una espada que cayo de las manos de un soldado casi golpeo a Sadik de no ser porque Élbir apareció de golpe,de no ser porque le dio un tirón de la pequeña túnica,Sadik podría haberse hecho mucho daño.

-¡Sadik! ¿Qué haces aquí? No es lugar para niños.- regaño levemente Élbir cogiendo en brazos al hijo de su general.

-Querían bañarme.- Élbir se hecho a reír,él de pequeño también se escapaba cuando su madre trataba de bañarlo.

-Anda,vamos a ver que hace tu padre contigo.- le dijo a su compañero,casualmente era Bolmícar que parasen un momento para darle a Aníbal su retoño que se fugo del baño.

-A lo mejor se queda y ve como entrenan los hombres.- rió Bolmícar de buena gana.-Esperemos que Aníbal termine con Aderbal y le damos al pequeñajo.- Una idea sensata ya que parecía que el combate se alargaría porque ambos hermanos de leche luchaban con fiereza. Sadik estaba asombrado por lo bien que luchaba su padre,era increíble.

2 comentarios:

  1. que gracia lo de cuando dice que le quieren bañar XDXD. se parece a su padre en lo de que le gustan los combates, será un gran guerrero ;). y a su madre se parece en la dulzura.

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    1. Hombre es un guerrero machote de tres añitos XDDD Y si,ha sacado la parte guerrera del padre y la dulzura de la madre n.n

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