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jueves, 10 de julio de 2014

Suavis Inimicitia: "Ejecución y el final"


La victoria sobre Esparta hizo que en Siracusa los sacerdotes de los dioses Marte y Belona hiciesen sacrificios en honores de ambos dioses de la guerra y por supuesto a Júpiter,padre de los dioses. No sólo a las divinidades grecorromanas, si no también a los dioses púnicos ya que Adriana permitió que los cultos a los dioses de Cartago volviesen a ser legales dado que su predecesor los declaró ilegales. El agradecimiento a los dioses no quedo sólo con los sacrificios,se organizó en el anfiteatro unos juegos de gladiadores,con sorpresa ya que iban a ser crucificadas Silvia y Delinenar en la arena antes de los juegos.

Ambas mujeres nunca habían sentido tanto miedo ya que la muerte por la cruz era una auténtica tortura,pero tras días y días sufriendo fuerte tortura y constantes violaciones por los soldados,con la que más saña tuvieron fue con Silvia ya que su crimen era mayor porque era intento de asesinato,así que cuando Lucius les comunicó que iban conducidas al anfiteatro para dormir en las celdas porque ibaa a ser ejecutadas sintieron una especie de liberación y terror.
La noche anterior al fatídico día de su ejecución apenas durmieron,de lejos se oía el rugido de las fieras hambrientas,eran leones traídos desde Cartago que servirían de diversión para el pueblo. Delinenar pudo abrazar a Silvia para tranquilizarla,porque la romana nunca había oído el sonido de esas fieras mientras que Delinenar si.
Finalmente la tenue luz del amanecer se coló por un ventanuco alto que daba a la mazmorra ,no las sacaron inmediatamente si no horas más tarde dado que tenía que estar el anfiteatro lleno y lo más importante,los reyes tenían que estar. Lucius fue el encargado junto con otros soldados de ir a por ellas para llevarlas a la arena.

En la tribuna de honor,dónde estaban los reyes y su familia Adriana estaba con los labios apretados y sus ojos color miel brillaban con un brillo nunca antes visto,Aníbal había visto ese brillo y efectivamente ahora en vez de los ojos de un ciervo parecían los de una pantera. Aníbal también estaba furioso y con ganas de que empezase todo para ver la muerte de esas dos traidoras. Estaban con ellos Aderbal y Dido,además del joven filósofo Aníbal,quién les había comunicado una decisión que había tomado recientemente; se iba a ir tras los juegos ¿a dónde? Ni el mismo lo sabía,quería viajar y escribir sobre sus viajes,pero volvería,aseguro que volvería a casa cuando menos lo esperaban.

-Adriana,¿estás segura?- preguntó Aderbal a Adriana,ella le miró y asintió con la cabeza.

-Disfrutad del espectáculo- Aníbal calvó sus negros ojos en la arena,dónde se abrían las puertas dónde salió Lucius acompañado de sus hombres,trayendo consigo a ambas mujeres quienes iban cargando con su cruz.
El peso del rugoso madero sobre sus hombros las obligaban a andar torpemente,dando traspiés con el cuerpo encorvado y recibiendo latigazos,el público rugió al ver a ambas mujeres vestidas con harapos,empapadas en sudor con marcas de innumerables latigazos,además de que Silvia iba con macas de quemadura en forma de “A” por todo el cuerpo,como la “A” tallada en su mejilla por la propia Adriana.
Llegaron a donde estaba todo preparado,en una mesa estaban los clavos y los mazos para clavarlas en la cruz y en la arena estaba los agujeros dónde irían las cruces. Lucius tomó un pergamino y se apresuró en leer en voz alta las sentencias.

-Silvia Ulpius y Delinenar de Baécula.habéis traicionado a Siracusa y Roma con vuestro comportamiento criminal por intentar acabar con la vida de la reina,la Divina Adriana,por eso ambas perdéis la ciudadanía romana,sois condenadas a morir en la cruz. ¡Cúmplase la sentencia!

El público recibió las palabras de Lucius con con un impresionante griterío mientras ambas mujeres se ponían a llorar. Delinenar se giró en dirección a dónde se encontraba la tribuna y cayó de rodillas.

-¡Por favor,perdonadme,esa puta asesina de Silvia me obligó,por favor perdonadme!- lloraba Delinenar mientras dos soldados le quitaban el patíbulum,Silvia la miró con la boca abierta,¡traidora hasta el final!

-¡Traidora!- gritó Silvia cuando le desataron también el patíbulum y estaba dispuesta a lanzarse sobre la íbera de no ser agarrada por dos soldados

-¡Tú eres la culpable,yo era feliz con Octavio,puta,tú tienes la culpa de esto!-gritó Delinenar histérica,pero sus gritos no ablandaron a Aníbal y menos a Adriana,cuyas manos se encontraban entrelazadas con cariño,de hecho hubo un momento en que Adriana olvidándose del protocolo le dio un tierno beso a Aníbal en los labios,totalmente correspondido por él.

-Es la hora- dijo Lucius,dos soldados cogieron primero a Delinenar por los brazos para llevarla rastras dónde estaba su cruz,la tumbaron violentamente contra el madero y se sujetaron los brazos mientras la que fue una vez una orgullosa princesa íbera se retorcía gritando piedad. Pronto sus muñecas y tobillos fueron clavados con clavos al madero entre los gritos desgarradores de Delinenar,una vez clavada en la cruz,la alzaron para que quedase la cruz alzada en el agujero que había en la arena. Irónicamente Delinenar iba a morir de la misma manera que su hermano Etbaal y por la misma mujer; Adriana.
Pronto le llegó el turno a Silvia,quien al contrario que Delinenar no grito hasta que los clavos perforaron sus muñecas y sus tobillos,dejándola clavada en el madero y tampoco tardo en izarse la cruz. Sólo era cuestión de horas de que muriesen.

Los restos de los juegos siguieron igual,ignorando a las dos crucificadas que se retorcían de puro dolor. Hombres contra hombres en un juego de vida o muerte,entre hombres o contra fieras hambrientas que se dieron un buen festín con los caídos. Adriana en más de una ocasión apartó la mirada al ver cómo se mataban entre sí los gladiadores,pero era lo que el pueblo quería. Los supervivientes serían gratamente recompensados con mujeres y vino.

Los juegos duraron hasta la tarde,los que ganaron iban a ser compensados en las casa de gladiadores,Silvia y Delinenar habían muerto ya hacía horas,ahora que las descolgasen y que las hechasen a una fosa común o a los leones,a Adriana le daba igual lo que hiciesen.

Ahora llegaba la despedida,el joven Aníbal se iba con el siguiente barco que salía en dirección a Grecia,volvía a Atenas para visitar a sus abuelos para después partir a los dioses sabía donde.

-¿Estás seguro que quieres irte?- le preguntó Aníbal a su sobrino.

-No voy a estar toda la vida aquí,pero volveré titos,con nuevas historias y nuevas canciones,además de que estoy seguro de que seréis buenos reyes,los dos.- dijo el joven abrazando a su tío,que por una vez correspondió un abrazo. Luego fue el turno de Adriana el ser abrazada y así con toda la familia.

El joven filósofo miró por última vez a su familia antes de irse en dirección al puerto. Una historia acababa pero otra comenzaba,volvería pronto y seguramente no reconocería a sus primos que habrían crecido,pero volvería para relatar el reinado de Adriana y Aníbal.

Este es el final de una etapa en la vida de todos,ahora empezaba otra etapa,los dioses sonreían a esta familia,un nuevo reinado empezaba en Siracusa. Este es un final,pero la historia no ha terminado,no era un hasta luego,si no un hasta pronto.

4 comentarios:

  1. Hola Sandryska,
    Vaya, me ha sorprendido... Espero que no termine la historia, me he acostumbrado a visitar a Adriana y no quiero despedirme de ella todavía, jeje...
    Y espero que ese "hasta pronto" sea más pronto que tarde.
    Un beso!

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    1. Hola Iona,me alegra de que te guste la historia....no es un adios,es un hasta pronto,en breve habrá cierta sorpresa aquí n.n
      Un beso

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  2. Lo primero, me alegro de que ya hayan sido ejecutadas, sin duda lo merecían por lo que han hecho, así sabrán todos que quién intenta atacarla a ella o a su familia sufre las consecuencias. yo ahora voy a publicar nueva entrada. lamento que se vaya el sobrino de Aníbal, por cierto, era simpático. Y en cuanto a tu marcha, se notará aunque sea temporal.
    Besos.

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    1. Así cualquier enemigo verá que Adriana no es vulnerable,que no le tiembla el pulso a la hora de ordenar la ejecución de un enemigo. El filósofo es simpátiquisimo jeje. Yo no me voy,la historia se acaba,¿o no y sólo es el inicio de una nueva?

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