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jueves, 12 de diciembre de 2013

Suavis Inimicitia "Inocencia"


Mientras los adultos estaban en la boda,Sadik se sintió mortalmente aburrido, solo con su hermana menor y con la esclava que les cuidaba. Prefería haberse quedado en Cartago con Âkil,su primo se había quedado porque tenía que ir a clase.
Sadik salió de la habitación en la que había estado con sus padres por si encontraba algo que hacer,estaba desesperado por jugar.

-¡Marco no seas bruto!- era la voz de un niño proveniente de una de las habitaciones,Sadik sonrió para si,por fin podría jugar con alguien. Se acerco a dónde provenía la voz del niño y abrió la puerta,dentro había dos niños de su edad que se parecían mucho entre sí. Tenían los dos el pelo castaño oscuro corto y los ojos castaño claro. Cuando los niños vieron que abrían la puerta,sonrieron simpáticos al niño.

-Hola- saludó uno de ellos que parecía más lanzado que el otro.

-Hola- correspondió Sadik al saludo. El niño romano que parecía más callado se quedo observando a Sadik,un niño de piel morena,pelo castaño oscuro corto y alborotado y los ojos verdes.

-Me llamo Marco Augustus- saludó el primero que saludó a Sadik.

-Yo soy su hermano Junio,¿cómo te llamas?- preguntó con cierta timidez el niño.

-Sadik Melkart. Que casualidad,la familia de mi mamá se apellida Augustus.

-Pues la familia de nuestra tía se apellida Melkart- los tres niños sabían de la familia de sus respectivas tías por sus madres. Adriana nunca le había negado a Sadik su herencia romana. Selene le había hablado poco de su hermana a sus hijos. Por los apellidos a los niños no les costo deducir que eran primos.

-¿Quieres jugar?- preguntó Junio,a lo que Sadik asintió entusiasmado,por fin tenía niños de su edad para poder jugar.

Los niños estuvieron jugando a varios juegos,entre ellos a pila (pelota),con unas figuritas de madera que representaban soldados y caballos en miniatura,creando así sus propias batallas,todo entre risas y la inocencia que solo podían tener los niños. Pero el jugo preferido de los tres fue la musca aenea (mosca de bronce,algo así como el pilla pilla) turnándose para vendarse los ojos y pillar a los otros dos diciendo las típicas palabras de este juego “Yo cazaré la mosca de bronce” a los que los otros respondían con “Tú la cazarás pero no la atraparas”.

Tras un buen rato de juegos,una esclava les trajo la comida,los tres con tanto juego tenían un hambre de lobo. Fue entonces cuando Sadik se percató de que sus primos llevaban al cuello un amuleto de bronce.

-¿Para que sirve?

-Es un amuleto que llevábamos desde bebés,con esto los dioses nos protegen hasta que seamos grandes- explicó Marco,Sadik asintió las palabras de su primo,él no llevaba amuleto alguno,aunque lo que si tenía era en el cabecero de su cama un amuleto que representaba al dios Melkart.

-¿En Cartago no los usáis,Sadik?- preguntó Junio intrigado,el pequeño cartaginés negó con la cabeza repetidas veces.

-No. No los usamos,lo que si tengo es un amuleto a Melkart en mi cuarto. Mi madre me lo dio- Sadik pudo ver que el semblante de sus primos se ensombreció.-¿Qué ocurre?
-Nuestra madre no haría algo así. Creo que no nos quiere...

-Seguro que si os quiere. Mi padre según mi madre nos quiere pero no lo demuestra.

-¿Seguimos jugando?-tras aquella pequeña pausa para comer,otra vez volvieron los niños al juego,hasta que el cansancio hizo mella en los tres y acabaron quedándose dormidos juntos en las alfombras del pequeño salón en el que habían estado jugando.

Cuando Sadik lentamente fue despertando y dejando de estar en los brazos de Morfeo,noto que estaba en una blanda y cálida cama,la cama de la habitación que compartía con sus padres en su estancia en Sardonia.

-Son sus primos,Aníbal- la voz de su madre, Sadik abrió por completo los ojos y vio que la habitación estaba sutilmente iluminada por una vela y sus padres estaban poniéndose más cómodos para dormir,pronto volverían a casa para ir a Iberia.

-¿Y qué?

-Es normal que juegue con ellos,Marco y Junio son de su edad.

-No se....son los hijos de tu hermana....

-No la nombres,no le perdono lo que dijo de ti- Sadik pudo ver como su padre desviaba la mirada y no miraba a su madre a los ojos,¿qué habría pasado?- Puedo aceptar a sus hijos,pero a ella no.

-Luego sufrirá más el niño. Un día Marco y Junio serán sus enemigos- sonaron uno débiles golpes a la puerta. Extrañada Adriana abrió la puerta y no se esperaba encontrar ahí en el umbral de la puerta a sus sobrinos Marco y Junio.

-Tía Adriana....-empezó a musitar Marco,Junio,más sentimental, no dudo en abrazarse a las piernas de su tía. Sadik les había contado auténticas maravillas de Adriana y ellos tenían unas carencias afectivas familiares considerables y necesitaban un poco de amor.

-Teníamos miedo,madre no abre la puerta y.....

-Podeis quedaros- dijo Adriana sin importarle lo que su marido le pensase.

3 comentarios:

  1. me encanta Adriana :). me ha gustado mucho el capítulo.
    yo puse otro.

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    Respuestas
    1. Sadik es un amor,si es que tanto él como Marco y Junio son seres inocentes que no tienen nada que ver con la rivalidad.

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