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jueves, 13 de noviembre de 2014

Invictus: "Consuelo"

(Perdón por tardar tanto,me siente más absorbida mi blog secundario pero este sigue siendo mi preferido. Perdón)

Los días transcurrían y Sadik seguía sin levantar cabeza de su tristeza,el joven príncipe sentía su corazón carcomido por el dolor,lo peor es que Séfora ni fue a buscarle a su casa sabiendo que había vuelto a Cartago,eso demostraba lo poco que le había importado. Desde aquel momento Sadik enfrió su corazón ante el amor,ninguna mujer que no fuese de su familia merecía su amor,eso no declaraba que fuese a practicar incesto,ni pensarlo,solo que no se abriría al amor.
Se sintió un poco mejor cuando tuvieron que abandonar Cartago para ir a Siracusa,su futuro reino,eso de pasar medio año en Cartago y medio en Siracusa era un medio bastante equilibrado para todos. Lo mejor es que Fabio y Ailis aprovechando la cercania entre Catania y Siracusa iban de vez en cuando junto a sus hijos Lucrezia y Dafnis ,sobretodo se divertía al ver a sus primos Aníbal y Âkil tratando de encandilar a las damas del palacio,aunque Âkil tuviese tras de si todo el día a Lucrezia.

Adriana noto en esos días el estado de ánimo de su primogénito,Sadik normalmente alegre y vivaracho estaba con la cabeza gacha y el ánimo por los suelos,pero no había podido hablar con él porque en cuanto sacaba el tema Sadik se cerraba en banda. Así que aprovecho la primera noche en Siracusa en que su hijo estaba despierto y solo en sus habitaciones para ir a verle y hablar con él.

-Sadik,¿puedo?- preguntó Adriana tocando a la puerta.

-Claro madre- Adriana abrió y se encontró a Sadik en el balcón,mirando el inmenso mar,era algo que les caracterizaba a ella y a su familia; el amor al mar.

-¿Cómo esta el mar esta noche?

-Tranquilo,madre,este mar esta dominado por Cartago,al menos la parte occidental,pero ganaremos algún día la oriental.- Adriana se mordió el labio inferior,oriente....en oriente estaba Bitinia....el reino de su hermanastro.

-Naciste entre dos potencias enemigas,pero sin embargo has encontrado el equilibrio,eres tan hombre romano como cartaginés.

-Agua de mar y agua del Tiber corren por mis venas,lo sé.

-Y según cuentan los poetas sangre divina,Marte y Venus.

-No has venido a hablarme de eso,¿verdad?- tan perspicaz como siempre,una leve sonrisa se dibujo en los labios de Sadik. Adriana se situó a su lado y le acarició la mejilla que estaba cubierta por una fina barba de tres días.

-Quiero saber que te aflige desde que volviste de Iberia.

-Madre....

-Tú padre y yo estamos preocupados,ya no sonríes,ya no....

-Mamá.....Séfora me ha estado engañando todo este tiempo con otro- el rostro de Adriana palideció,así que era eso....¡qué zorra aquella mosquita muerta! Se apresuró a estrechar a su hijo entre sus brazos,aunque ahora era un soldado para ojos de Adriana seguía siendo su niñito indefenso,quería protegerle de todo mal.

-Mi niño....no te preocupes,encontrarás a otra chica,romana o púnica,incluso íbera que te hará feliz,que cure tus heridas.

-Mamá,no.....no quiero arriesgarme,no....aún no quiero....quiero centrarme en mi carrera militar y en prepararme para ser rey.- a pesar de que trataba de ser duro,se acurruco contra su madre,aspirando su olor,su perfume floral.

-Tu padre también sufrió por culpa de un matrimonio concertado cuando tenía tu edad....y yo al principio cuando me case con él a esa edad.

-¿Tú sufriste?

-Sí. Tu bisabuelo,Julius pareció exhibirme como una oveja para su compra*,él y el senado estaban desesperados porque Cartago firmase el tratado de paz tras perder Sicilia y querían una alianza matrimonial. Me sentí una moneda de cambio pero surgió el amor y tu padre es el hombre al que amo,nunca podré enamorarme igual. Pero mi pequeño gran hombre,tú conocerás el verdadero amor de otra forma,con libertad,no te obligaremos  a casarte con ninguna princesa,tu elegirás a la adecuada cuando la encuentres.- Sadik besó la mejilla de su madre con infinito amor,¿qué sería de él sin sus palabras de mimos y apoyo? ¿Sin su cariño?

-Hablando de heridas,sé que tu padre ordenó azotarte por indisciplina,pero luego me contó que fuiste provocado. Quiero ver tus heridas y ver si están mejor- Sadik se descubrió el torso y giró sobre si mismo para que viese que estaba mejor pero a veces se reabría alguna cicatriz y sangraba un poco.


-Por todos los dioses....ahora ordeno que te manden a un médico y te vuelva a poner algo,pero esta mejor de lo que creía.

-Solo se abre la herida si me rasco mucho o incluso en el baño con la esponja,no es nada,llegue a tener regueros de sangre. Voy a acostarme ya,el viaje ha sido agotador.

-Esta bien,buenas noches cielo,y no quiero verte mal por esa,vales oro Sadik,pero no por tu título o tu linaje,si no por lo que eres.

-Gracias,mamá- Sadik le dio a Adriana un beso en la mejilla,sonriendo por primera vez en días,a la porra Séfora,se centraría en su vida de soldado y en instruirse como futuro rey de Siracusa,quería enorgullecer a su familia.

Adriana de camino a la alcoba conyugal donde le esperaría su esposo,el deseo no se apagaba a pesar de tantos años de matrimonio,se acordó de cuando Julius la presentó ante Aníbal,de cuando Aníbal fue a la propia Roma a verla.

(*Aprovecho esta segunda parte para corregir algunos errores e ideas de Suavis Inimicitia,como por ejemplo como fue el primer encuentro de Adriana y Aníbal)

2 comentarios:

  1. que tierna la escena madre- hijo. en cuanto a la decisión de Sadik de no enamorarse de momento, es lo mejor, mejor que se centre en otras cosas y que vaya superando la traición de Sefora.

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  2. Muy bien, madame. El hecho de que corrija sobre la marcha reafirma la espontaneidad y frescura de su obra. Esto va creciendo.

    Feliz fin de semana.

    Bisous

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